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08/06/2003 :: Estado espa帽ol

Somos comunistas, Manuel Perez Martinez declaracion en el juicio de paris

x Pablo Kundt

Ante todo, queremos hacer constar que nosotros somos militantes comunistas y que no tenemos intereses personales o de tipo particular que defender en este proceso.
Nos parece que esto ya qued贸 claro desde el comienzo, pero hemos de insistir de nuevo en ello dados los repetidos intentos que se est谩n haciendo para despojarnos de nuestra identidad ideol贸gica y pol铆tica, e incluso para suprimir el nombre de nuestro Partido, del PCE(r), con el fin de presentarnos como unos terroristas o malhechores.

A nosotros, desde luego, no nos sorprenden tales intentos y acusaciones, pues sabemos muy bien que la burgues铆a procura siempre acabar con el Partido revolucionario de la clase obrera que pone continuamente al descubierto su vana pretensi贸n de perpetuar el sistema de explotaci贸n capitalista y dirige la lucha por el socialismo y el comunismo.

En realidad, lo que persiguen los represores bajo el camuflaje del antiterrorismo no es otra cosa sino criminalizar y tratar de impedir la lucha consecuente por nuestros leg铆timos intereses de clase, as铆 como todo aquello que ponga en peligro los privilegios y la dictadura de los capitalistas y ricachones.

Por lo dem谩s, el r茅gimen que fue implantado en Espa帽a tras la sublevaci贸n militar-fascista que estrangul贸 a la Rep煤blica Popular, nunca ha reconocido al Partido de la clase obrera y lo ha reprimido de una manera bestial, al mismo tiempo que nos acusa a los comunistas de ser bandidos o unos terroristas.

脡sta es, como todo el mundo sabe, una de las principales caracter铆sticas del fascismo.

Pero hay m谩s: toda persona que no haya perdido la memoria sabe igualmente que ese r茅gimen criminal, no s贸lo se mantuvo durante 40 a帽os con las viejas formas fascistas de poder, sino que ha permanecido hasta nuestros d铆as mediante una fraudulenta reforma pol铆tica que, dada su naturaleza, s贸lo pod铆a afectar a la fachada del Estado fascista creado por Franco.

Lo que ha resultado, finalmente, de aquella maniobra pol铆tica continuista, se puede apreciar hoy con toda claridad:

La contrarreforma aznarista, propiciada por el fracaso de la guerra sucia y la legislaci贸n especial, les ha devuelto al mismo punto de partida anterior, al inicio de la reforma, s贸lo que en una situaci贸n de mayor aislamiento y de crisis generalizada.

Naturalmente, esa situaci贸n por la que atraviesa actualmente Espa帽a no es ajena a la crisis internacional ni a las contradicciones que enfrentan a las grandes potencias imperialistas por un nuevo reparto del mundo, lo que ha obligado al r茅gimen de la oligarqu铆a espa帽ola a decantarse del lado de los EE.UU. y a mostrar su verdadero rostro.

Poco despu茅s de que nos encarcelaran, anunciamos que esto iba a suceder: La oligarqu铆a espa帽ola -escribimos- no est谩 interesada en el proyecto europeo. Su inter茅s fundamental est谩 puesto en la "reconquista" o recolonizaci贸n de Am茅rica Latina... Claro que para conseguir ese lugarcito al sol del nuevo imperialismo, tiene que contar con el permiso de su valedor: el gendarme yanqui, que adem谩s domina de forma casi absoluta en aquella zona. De ah铆 el sometimiento del gobierno de Aznar a los dictados pol铆ticos y militares de los EE.UU... y que no desaproveche ninguna oportunidad de sabotear las iniciativas de sus "socios" alemanes y franceses...

Es claro a todas luces -conclu铆amos- que la burgues铆a monopolista francesa ha hecho muy mal sus c谩lculos en relaci贸n con los oligarcas y fascistas espa帽oles si cree que colaborando con ellos en la "lucha antiterrorista" va a conseguir atraerlos a su propio campo o alianza. Esa es una pol铆tica que est谩 condenada de antemano al fracaso.

Como queda apuntado, hoy ya est谩 muy claro que, al igual que durante la anterior etapa, la pol铆tica interior y exterior del r茅gimen se encuentran actualmente tan fuertemente entrelazadas en su compromiso y supeditaci贸n a los intereses geoestrat茅gicos de los EE.UU. y est谩n tan necesitadas de su protecci贸n, que no habr谩n de cambiar sino por la fuerza del movimiento de resistencia.

No pretendemos hacer un an谩lisis de todo ese periodo de la historia reciente de nuestro pa铆s, sino 煤nicamente esbozar un marco muy general sobre la realidad pol铆tica espa帽ola que ayude a situar lo que aqu铆 se est谩 enjuiciando.

Esto no ser铆a tan necesario si en la instrucci贸n del sumario no se hubiera hecho abstracci贸n de esta realidad y si no se hubieran omitido al mismo tiempo numerosos datos relacionados con la actividad pol铆tica del PCE(r); si no se hubieran manipulado otros y malinterpretado los textos del Partido y nuestras propias declaraciones, hasta el extremos de que muchas de ellas nos resultan irreconocibles.

Todo eso ha sucedido porque, desde el comienzo, el juez instructor ha obrado seg煤n un gui贸n previamente establecido sin ninguna prueba, al que ha tratado de ajustar los hechos -cuando 茅stos no han sido, simplemente, fabricados- de tal manera que ellos le permitiera establecer un v铆nculo org谩nico entre el PCE(r) y los GRAPO que nunca ha existido.

Se comprender谩 por qu茅 el juez instructor ha procedido de ese modo y que haya necesitado m谩s de dos a帽os para realizar su montaje, si se considera que en Espa帽a tanto la polic铆a pol铆tica como la Guardia Civil llevan casi 30 a帽os intentando establecer el mismo v铆nculo sin resultado. Y eso el juez instructor lo sab铆a desde el primer momento.

Que no existe v铆nculo org谩nico alguno entre el PCE(r) y los GRAPO ha sido reconocido en numerosas resoluciones y sentencias de tribunales espa帽oles, algunas de las cuales se encuentran en el sumario por iniciativa de nuestros abogados.

Nosotros estamos convencidos de que el juez instructor se propuso invalidar las referidas sentencias aprovechando el hecho de que nos encontramos en Francia para procesarnos y acusarnos seg煤n las leyes de este pa铆s, de unos delitos que no hemos cometido ni en Espa帽a.

Para eso ha montado una serie de presuntas pruebas que si demuestran algo es su absoluta parcialidad o colaboracionismo con las autoridades fascistas espa帽olas, as铆 como el ensa帽amiento que ha utilizado contra nosotros.

Esas supuestas pruebas no s贸lo son montajes y mentiras groseras, extra铆das de los res煤menes confeccionados por los amanuenses de la Guardia Civil espa帽ola, sino que, adem谩s, la mayor parte de esas historietas se sit煤an en los a帽os en que el r茅gimen fascista a煤n no hab铆a comenzado su reforma pol铆tica y Franco continuaba al frente del Estado, ejerciendo sus funciones de verdugo.

Todo esto hace que nos resulte muy dif铆cil sustraernos a la impresi贸n de que nos est谩n juzgado en la France partiendo de unos supuestos hechos que no sucedieron ni en Espa帽a y de una 茅poca que m谩s les hubiera valido a sus informadores no haber mencionado.

Pero este feo asunto no termina ah铆, pues como ya hemos adelantado, se da la extra帽a circunstancia de que la direcci贸n del PCE(r) ya fue juzgada y absuelta en Espa帽a en 1979 por la misma falsa acusaci贸n que nos est谩n haciendo aqu铆 ahora.

En el sumario est谩 la sentencia de aquel juicio en que la Comisi贸n Pol铆tica del Comit茅 Central del PCE(r) -y yo personalmente- fuimos absueltos de la acusaci贸n de terrorismo y condenados por asociaci贸n il铆cita, es decir, por comunistas.

Porque en Espa帽a, a煤n despu茅s de consumada la reforma pol铆tica del r茅gimen, tal como ya hemos apuntado, continu贸 siendo delito estar afiliado a un partido pol铆tico que no fuera burgu茅s. Y una prueba clara, entre otras muchas que podr铆amos referir, de que eso ha sido y contin煤a siendo as铆, la tenemos en aquella sentencia de 1979 que nos conden贸 a permanecer cinco a帽os en prisi贸n por el delito de ser comunistas... 隆y gracias! Porque hoy nos habr铆an condenado a 40 a帽os, que es lo que persiguen los aznaristas, por el mismo delito.

Sin embargo, es de destacar que ni aquella ni las dem谩s sentencias que fueron pronunciadas posteriormente por los tribunales especiales espa帽oles contra militantes del PCE(r), han dado lugar para que el Partido fuera declarado ilegal a pesar de que, como hemos visto, sus miembros hayamos sido continuamente perseguidos, detenidos, torturados y encarcelados (algunos varias veces) por nuestras ideas y labor exclusivamente pol铆ticas.

De modo que, se puede asegurar, desde su creaci贸n en 1975, el PCE(r) nunca ha pedido ser inscrito en el registro de partidos pol铆ticos del ministerio de lo interior, sin que por este motivo, como queda dicho, haya sido ilegalizado.

Esta ha sido, desde luego, una anomal铆a que s贸lo se explica por el car谩cter fascista de la reforma pol铆tica que hemos estado denunciado y combatiendo as铆 como obviamente, por la pol铆tica de resistencia de nuestro Partido.

No obstante, con todo eso se demuestra, una vez m谩s, que en ning煤n momento de tan prolongado periodo han sido halladas pruebas de una implicaci贸n del PCE(r) o de su direcci贸n, en actividades armadas ni de v铆nculos org谩nicos entre el PCE(r) y los GRAPO.

Esto ha venido siendo as铆 a lo largo de casi 30 a帽os, y no es cre铆ble que los polic铆as y los jueces antiterroristas espa帽oles sean menos eficaces -ni menos famosos- que sus colegas franceses.

Pero, s煤bitamente, ahora resulta que de alegales, hemos pasado a ser declarados ilegales.

驴Qu茅 ha sucedido? 驴Es que el PCE(r) ha modificado 煤ltimamente su programa y su l铆nea pol铆tica? 驴Acaso hemos adoptado otros m茅todos de lucha y otros principios de organizaci贸n y funcionamiento?

No hemos cambiado nada esencial que nos obligara a actuar de una manera diferente a como lo hemos estado haciendo durante tres d茅cadas. Y para comprobarlo basta con leer los documentos y resoluciones aprobados en el IV Congreso del Partido y cotejarlo con los de los anteriores.

Este ha sido uno de los motivos que han llevado al Gobierno de Aznar a decidir la ilegalizaci贸n del PCE(r), al haberse convencido los fascistas de que no somos legalizables y, por tanto, no van a poder domesticarnos como han domesticado a otros.

En relaci贸n con esta decisi贸n del Gobierno espa帽ol, est谩n tambi茅n las exigencias de la colaboraci贸n policial y judicial francesa, ya que resultar铆a m谩s dif铆cil de justificar continuar actuando en Francia contra un partido pol铆tico que no hubiera sido ilegalizado en Espa帽a.

Pero el principal motivo de esa medida y de los continuos zarpazos que hemos sufrido en los 煤ltimos meses, junto con otros partidos, medios de expresi贸n, organizaciones de solidaridad y movimientos sociales, ha sido el giro de 180 grados que ha dado el partido aznarista a la pol铆tica general del Estado. Lo que, como ya hemos indicado, ha supuesto el retorno del r茅gimen a sus negros or铆genes.

Por el momento, el resultado de mayor calado y trascendencia, en lo que respecta a la pol铆tica interior, ha sido la ley de partidos, presentada por el gobierno en junio del pasado a帽o, y toda la bater铆a de nuevas normas penales y procesales que la han seguido.

Ha sido esa ley fascista de partidos pol铆ticos la que ha convertido de manera autom谩tica al PCE(r), seg煤n la solicitud de la fiscal铆a de la Audiencia Nacional dirigida al superjuez Garz贸n, en una asociaci贸n criminal integral.

De ese modo han quedado al descubierto todos los hilos de esa trama tejida contra el PCE(r) con las peores artes de la provocaci贸n y la intriga, manipulando hasta las evidencias y saltando, incluso, por encima de sentencias judiciales que hemos mencionado.

Hoy ya est谩 muy claro para todo el mundo que, una vez fracasada la guerra sucia que distingui贸 a la d茅cada de la infamia del gobierno de Felipe Gonz谩lez, Aznar y su banda decidieron pasar a la ofensiva para recuperar el terreno que hab铆an perdido, legalizando el terrorismo de Estado.

Es cierto que los fascistas cada d铆a logran aterrorizar a menos gente, por lo que lo 煤nico que pueden ya conseguir es aislarse todav铆a m谩s y agravar la crisis pol铆tica cr贸nica que padecen. Una crisis a la que ha contribuido nuestro Partido y a la que va a continuar contribuyendo en la medida de sus fuerzas utilizando los mismos m茅todos pol铆ticos que ha empleado hasta ahora.

Esto ha de quedar bien sentado. Claro que el fiscal, bas谩ndose en el montaje y las retorsiones de nuestros textos que aparecen en el sumario, podr谩 decir lo que se le ocurra sobre este particular. Mas no creemos que haya quien se atreva a negar que somos los m谩s capacitados para interpretar nuestros propios escritos.

El PCE(r) no practica la lucha armada ni mantiene ning煤n v铆nculo org谩nico con los GRAPO. Creemos que esto ha quedado suficientemente demostrado. Adem谩s, esas son cuestiones de principios para nosotros, que hemos explicado y defendido muchas veces frente a quienes pretenden convertir el partido proletario en una organizaci贸n de tipo militar o en un ap茅ndice de la misma.

Naturalmente, eso no quiere decir que cerremos los ojos ante la realidad de la lucha armada de resistencia. Pero, como se comprender谩, esa es una forma de la lucha de clases que surge como consecuencia de la falta de libertades y del terror fascista; es decir, que no hemos inventado los comunistas, pero a la que s铆 tenemos el deber de prestar apoyo pol铆tico y moral e intentar dirigir, ya que se trata de una lucha justa y leg铆tima.

Tampoco hemos inventado nosotros el capitalismo, claro, ni ninguno de los numerosos problemas y antagonismos econ贸micos, sociales y pol铆ticos que genera.

El partido comunista tiene la misi贸n de analizar y poner al descubierto las causas que originan todos esos problemas y conflictos, a fin de elaborar la estrategia revolucionaria. La estrategia se puede definir como el estudio de las leyes que rigen el fen贸meno revolucionario. Y en esto consiste, esencialmente, la funci贸n dirigente del partido, lo que incluye todas las formas de lucha (sindicales, pol铆ticas, ideol贸gicas) a fin de unirlas en un solo torrente de lucha general por el socialismo y el comunismo.

Esto es, como se sabe, el ABC del marxismo y no lo convertimos en un secreto.

Ahora bien, si lo que se pretende de nosotros es que condenemos la violencia y el terrorismo, entonces tenemos que decirles: no se preocupen por eso, se帽ores, porque es precisamente lo que siempre hemos hecho.

驴En qu茅 consiste, si no, las denuncias que estamos haciendo del terrorismo del Estado fascista espa帽ol?

En realidad, han sido esas condenas o denuncias y la labor general de educaci贸n y organizaci贸n pol铆ticas de la clase obrera que viene realizando desde hace muchos a帽os nuestro Partido, lo que ha motivado este proceso.

Lo que, desde luego, no van a conseguir por m谩s que nos persigan y acosen y por m谩s a帽os de c谩rcel que decidan a帽adir a los que ya llevamos padecidos, es que reneguemos de nuestras ideas y principios revolucionarios, nos arrepintamos de haberles combatido y nos pongamos de su parte en la lucha de clases necesaria e inevitable.

No van a conseguir que agachemos la cabeza; eso pueden darlo por seguro.

Si en los m谩s de 30 a帽os que llevamos de actividad pol铆tica no hemos sido sentenciados por terrorismo -y hasta el presente no hemos tenido ninguna causa abierta ni en Francia ni en Espa帽a- 驴c贸mo se explica que ahora nos acusen, y tanto la Guardia Civil espa帽ola como el juez de instrucci贸n franc茅s nos hayan condenado, sin juicio, a permanecer tres a帽os en prisi贸n?

Creemos haber demostrado a lo largo de todo este proceso que eso ha sido resultado de la aplicaci贸n con car谩cter retroactivo de la ley fascista de partidos pol铆ticos a la que nos hemos referido. Una ley que se est谩 imponiendo tambi茅n en territorio del Estado franc茅s y por la que, como estamos comprobando, algunos de sus funcionarios se sienten tan obligados como si hubiera sido elaborada y aprobada por la Asamblea Nacional francesa.

En fin, son tantas las irregularidades cometidas desde el comienzo en este proceso que podr铆amos encontrar otras explicaciones a ese comportamiento.

Tomemos el alegato que m谩s frecuentemente hemos o铆do a lo largo de los dos 煤ltimos a帽os de jueces y fiscales para los que la 煤nica preocupaci贸n ha consistido mantenernos aislados en prisi贸n... Por que esos denominados jueces de las libertades ni tan siquiera nos han permitido la libertad de hablar. No les ha interesado para nada lo que podr铆amos decir:

Ten铆an instrucciones y las han cumplido ampar谩ndose en unos criterios procedimentales restrictivos para nosotros y que, evidentemente, han lesionado nuestro derecho de defensa.

Esos funcionarios, tan serviciales a la hora de defender los intereses antiterroristas, no han querido escucharnos y nos han obligado a guardar silencio durante los dos a帽os que el otro colega se ha tomado para ama帽ar el sumario, al tiempo que lanzaban insistentemente contra nosotros la peregrina acusaci贸n de que constituimos un peligro internacional. No han presentado nada que se parezca, ni de lejos, a una prueba; pero tienen muy claro que no s贸lo somos un peligro para la perpetuaci贸n del r茅gimen fascista que domina en Espa帽a, sino tambi茅n para el capitalismo global o planetario.

A nosotros, desde luego, nos ilusiona saber que hemos ascendido al ranking mundial de las fuerzas del mal, pero, a decir verdad, no creemos que de esa manera se pretenda resaltar el car谩cter internacionalista del PCE(r).

Hay razones para suponer que se trata m谩s bien de una torpe justificaci贸n de todo este montaje, con el que se intenta inaugurar el llamado espacio policial y judicial europeo, que de este modo muestra su decidida vocaci贸n antidemocr谩tica y anticomunista.

Por lo dem谩s, no hace falta demostrar la especial contribuci贸n del fundamentalismo fascista espa帽ol a la creaci贸n y articulaci贸n de dicho espacio... una poderosa raz贸n, sin duda, para abrir la veda con la caza, procesamiento -o m谩s bien, simulacro de procesamiento- y condena de los militantes de un Partido Comunista tambi茅n espa帽ol.

Para ello ha influido el Gobierno aznarista con sus m茅todos de choque caracter铆sticos y una presi贸n constante que no se ha limitado al terreno policial y judicial. Recordemos que las actuaciones sangrientas perpetradas por los GAL en este pa铆s persegu铆an aquel mismo objetivo, como medida complementaria de la colaboraci贸n francesa en la represi贸n del Movimiento de Liberaci贸n Nacional Vasco.

Esas presiones del Gobierno espa帽ol y las propuestas que las han acompa帽ado -que atentan y recortan derechos y libertades fundamentales- probablemente no hubieran sido aceptados por los otros Gobiernos europeos -o por la mayor parte de ellos- si desde hace tiempo, y cada d铆a de forma m谩s acelerada, no se estuviera abriendo paso en su interior una fuerte tendencia a la fascistizaci贸n, al chovinismo y al militarismo, que es la tendencia hoy d铆a dominante en todos los pa铆ses imperialistas.

A帽谩dase a esa tendencia ultrarreaccionaria la existencia de un inter茅s com煤n de clase, compartido por la burgues铆a monopolista-financiera de esos pa铆ses que, no obstante, las contradicciones que las enfrentan por el reparto del bot铆n, les conduce a actuar conjuntamente contra el movimiento obrero revolucionario y contra la lucha de liberaci贸n de los pueblos y naciones explotados, saqueados y sometidos.

En el caso de Francia y Espa帽a, como es bien sabido, esto se ha concretado en los 煤ltimos a帽os en una estrecha colaboraci贸n policial y judicial para la represi贸n de los patriotas vascos y los comunistas y republicanos de las otras nacionalidades del Estado espa帽ol, pero que, sin embargo, tambi茅n va encaminada a facilitar la implantaci贸n en Francia de leyes y procedimientos de tipo fascista.

Por eso se puede asegurar que la trama de este proceso no est谩 dirigida 煤nicamente contra el PCE(r). En realidad, tiene muchos m谩s destinatarios, ya que su objetivo principal en estos momentos consiste en asegurar la retaguardia imperialista en la nueva guerra de rapi帽a que ya ha comenzado.

Es indudable que esta guerra injusta y agresiva, que los c铆rculos militaristas y petroleros norteamericanos han denominado preventiva, exige tambi茅n la represi贸n preventiva y la conculcaci贸n de todo derecho en las metr贸polis para intentar impedir la resistencia a la guerra, cuyas consecuencias habr谩n de caer sobre los trabajadores y sus familias. Y ya estamos comprobando que en este terreno, no obstante las cr铆ticas hip贸critas a los EE.UU., el Estado franc茅s no se queda rezagado.

De aqu铆 la urgente necesidad de que el movimiento obrero y popular de todos los pa铆ses unan sus esfuerzos en el combate contra el enemigo com煤n imperialista y contra la oleada negra del fascismo que nos amenaza de nuevo a todos.

隆Por la verdadera democracia, la libertad de los pueblos y el socialismo!
隆Todos los trabajadores unidos contra la guerra imperialista y contra el fascismo!
隆Viva el internacionalismo proletario!
隆Viva el comunismo!

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