Novedades

Our Fidel

With Fidel’s death Latin America’s principal revolutionary figure of the last century has left us. Amidst our great sorrow at his passing it is difficult to assess his stature. But while emotion clouds any evaluation, the Comandante’s influence[1] can be appreciated with greater clarity now that he has left.


Il nostro Fidel

In America Latina la morte di Fidel ha suscitato molti commenti, a volte sbilanciati tra un’esaltazione acritica e un’ostilità preconcetta. Questo articolo di Claudio Katz si caratterizza per una rigorosa valutazione dei suoi grandi meriti senza nasconderne le contraddizioni. (a.m.)


Nuestro Fidel

Con Fidel se nos fue la principal figura revolucionaria de América Latina del último siglo. Resulta difícil valorar esa dimensión en medio del gran pesar que genera su fallecimiento. Aunque la emoción dificulta cualquier evaluación, la gravitación del Comandante se aprecia con más claridad cuando ha partido.


Teoria da dependência e o sistema-mundo

Neste importante ensaio Cláudio Katz faz a crítica das concepções de Immanuel Wallerstein, sublinhando nomeadamente aspectos em que convergem e outros em que divergem e se distanciam do marxismo. Reflexão que é tanto mais relevante quanto se tenha em conta que esta linha de pensamento tem sido objecto de intenso debate na América Latina no decorrer da última década. Período em que o “socialismo do séc. XXI” e a sua subestimação da questão do poder («mudar o mundo sem tomar o poder») não deixará de ter contribuído para muitas das dificuldades e derrotas com que os processos progressistas naquele continente hoje se deparam


El giro de Trump hacia lo desconocido

El triunfo de Trump ilustra cómo la derecha capitaliza actualmente el descontento popular generado por la mundialización neoliberal. Esa victoria profundiza las tendencias emergieron con el Brexit y el crecimiento de partidos reaccionarios de Europa.
La localización protagónica de este proceso en la primera potencia es un acontecimiento mayúsculo. Estados Unidos es el epicentro de la globalización capitalista y sus procesos internos impactan sobre todo el planeta.


Macri sube la apuesta neoliberal

Antes de concluir el primer año de gestión Macri ya concentra todas sus energías en las elecciones del 2017. Proyecta prolongar su gobierno para reinstalar a pleno el programa neoliberal recreando los mitos de la privatización, la apertura comercial y la flexibilización laboral. ¿Podrá lograrlo?


La Teoría de la Dependencia y el Sistema-Mundo

La concepción de Wallerstein se entrecruza con el dependentismo. Postula un modelo de sistema mundial de cinco centurias con pilares competitivos, ciclos seculares y hegemonías cambiantes. Retrata inserciones centrales, periféricas e intermedias en función de modalidades productivas y productos comercializados. Describe la misma polarización, estratificación estable y recreación del subdesarrollo que diagnostica la teoría marxista de la dependencia.
Pero los dos enfoques divergen en varias áreas. Los sistemas cerrados difieren de los contradictorios modos de producción. La previsión exacta de crisis terminales contrasta con la jerarquización de la dimensión político-social. La automaticidad de los ciclos largos se contrapone con la atención a la confrontación clasista y las tesis de pauperización absoluta se distancian de la gravitación asignada a las conquistas sociales.
También hay discrepancias en la inclusión del ex bloque socialista dentro del sistema mundial y en la valoración de las mediaciones antiimperialistas y las tradiciones revolucionarias nacionales. Es muy controvertido el registro de la emancipación como un episodio sólo contemporáneo e irrealizable en el pasado y persiste la polémica en torno a las estrategias políticas que prescinden del estado.


Críticas y convergencias con la Teoría de la Dependencia

La crítica de Cueva contribuyó a reformular la teoría marxista de la dependencia. Cuestionó tempranamente el funcionalismo sin sujetos de Cardoso y el exogenismo mecánico de Frank. Objetó los razonamientos históricos pan-capitalistas y atribuyó el subdesarrollo a la preeminencia de la gran propiedad agraria.
Empeñado en polémicas con el singularismo regional, rechazó la existencia de leyes específicas del capitalismo dependiente. Desenvolvió intuiciones del endogenismo tradicional sin compartir sus conclusiones. Extrajo un balance opuesto a Marini de lo ocurrido en Chile con Allende, pero convergió en los debates con el pos-marxismo y los neo-gramscianos.
El acierto de Cueva se verifica en el contraste con la trayectoria seguida por la Teoría de la Regulación. En su madurez sugirió una síntesis teórica que clarifica la distinción entre subdesarrollo, periferia y dependencia. Ese empalme supera falsas contraposiciones y resuelve el status teórico de la dependencia con la idea de paradigma. También ilustra la pérdida de utilidad del endogensimo frente a la primacía total de las estructuras capitalistas.


Dos modelos de corrupción

En los últimos meses se ha instalado en Argentina un clima de batalla contra la corrupción. Se supone que los ciudadanos ya no se preocupan sólo por sus urgencias personales. Bajo el impacto de las imágenes difundidas por la televisión, ahora exigen honestidad a todos los funcionarios.
El conteo de dinero en la Rosadita, las propiedades de Báez, los bienes de Fariña, las cajas de seguridad de Florencia y los bolsos lanzados por López habrían provocado este abrupto despertar colectivo.
La sociedad por fin reacciona con jueces que actúan, medios que informan y un gobierno que propicia el castigo de los ladrones. Todo muy bonito si fuera cierto. La primera duda es muy sencilla: ¿cómo apareció repentinamente tanta información?


El surgimiento de las teorías de la dependencia

Tres teorías de la dependencia surgieron en los años 60. Los autores marxistas conceptualizaron el subdesarrollo desde una expectativa socialista próxima. Cuestionaron los mitos liberales, analizaron los desequilibrios de la industrialización desarrollista y explicaron el atraso por los efectos del capitalismo dependiente.
Marini indagó el fordismo obstruido, la superexplotación, el ciclo dependiente y la doble dimensión del sub-imperialismo. Dos Santos teorizó la diferencia entre polarización económica y dependencia política y Bambirra distinguió las variantes desiguales del subdesarrollo. Asignaron un status científico a su concepción y evaluaron la especificidad de América Latina en el universo periférico.
El enfoque metrópoli-satélite de Frank tuvo afinidades con la visión marxista, pero sólo postuló un encadenamiento de excedentes traspasados al centro. No registró bifurcaciones internas, omitió a sujetos sociales y presentó erróneamente a las clases dominantes como segmentos lumpenizados.
Cardoso planteó un enfoque muy diferente. No contrapuso el desarrollo con la dependencia y se limitó a describir retrasos económicos resultantes de modelos políticos divorciados de las prioridades del capitalismo. Con esa mirada ignoró las diferencias cualitativas entre economías medianas y potencias centrales e inició una involución neoliberal.