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07/09/2005 :: Mundo

Sahara: Entrevista con Ali Salem Tamek, un responsable del Frente Polisario arrestado en Marruecos

x Alí Lmrabet
«La verdad que molesta es que tanto Moratinos como Zapatero nos han abandonado por un miserable e ilegal acuerdo de pesca. Cuando la policía política marroquí torturaba a [los activistas saharauis de Derechos Humanos] Lidri y Numría en un centro clandestino, Moratinos se paseaba con el ministro marroquí Benaisa»

MADRID.- Entrevista telefónica con Ali Salem Tamek, un responsable del Frente Polisario arrestado a su llegada al aeropuerto de El Aaiún el 18 de julio pasado.Tamek, recluido en la cárcel de Ait Mellul en el sur de Marruecos, es el portavoz de todos los detenidos políticos saharauis, que desde el 4 de agosto continúan en huelga de hambre. Su protesta no tiene visos de acabar: «Vamos a seguir hasta el final porque somos prisioneros políticos y queremos ser reconocidos como tales», dice Tamek.

Pregunta.- ¿Cómo está de ánimo?

Respuesta.- Dentro de la gravedad de la situación, muy bien.Esta cárcel no está hecha para los seres humanos, pero no me importa, no es la primera vez que el régimen marroquí me encarcela.

P.- ¿Cómo pasó su arresto el 18 de julio?

R.- Sería más justo llamarlo secuestro. Cuando llegué a El Aaiún, procedente de Las Palmas, el aeropuerto estaba literalmente tomado por las fuerzas del orden. Doce hombres, que no quisieron identificarse pero que eran de la DGST (policía política), vinieron a buscarme en la escalinata del avión, me agarraron por los brazos, me pusieron las esposas y me vendaron los ojos. He dicho secuestro porque la DGST no tiene atribuciones de policía judicial. Esos hombres me pasearon durante horas como si quisieran intimidarme para luego quitarme toda la ropa y entregarme a la policía judicial.Entre mis secuestradores pude reconocer a Mbarek Arsalan, uno de los violadores de mi mujer y alto responsable de los Servicios Secretos marroquíes.

P.- ¿La policía judicial le explicó por qué le había arrestado?

R.- No. Comenzaron por preguntarme sobre el conflicto del Sáhara, sobre mi reciente gira por la Unión Europea y sobre las personalidades que me recibieron, para luego ir al grano. Durante el interrogatorio, un oficial sacó una traducción al francés de la entrevista que concedí a EL MUNDO el 29 de mayo de 2005 y dijo que necesitaba algunas aclaraciones. Quería saber si mantenía que la revuelta saharaui es una Intifada o que la esencia del régimen marroquí es dictatorial. Le respondí que no me retractaba de lo que había declarado, lo que les puso de muy mal humor.

P.- A usted, Rabat le relaciona con los últimos disturbios en el Sáhara Occidental.

R.- Todo el mundo sabe que cuando estalló la Intifada yo estaba de gira por Europa intentando sensibilizar a mis interlocutores sobre nuestra causa. Y, sin ir más lejos, puedo decir que esta es la verdadera razón de mi encarcelamiento.

P.- ¿Ha sido torturado?

R.- Yo no, pero Lahucin Lidri y Brahim Numría, dos de los militantes de Derechos Humanos saharauis arrestados, sí. Antes de que nos separaran los encontré en la Cárcel Negra de El Aaiún. Estaban en un estado que daba pena ver, con señales de golpes en todo el cuerpo. El pobre Lidri no podía mover el brazo derecho. Antes de separarme de él, me dijo que se le «había muerto» el brazo a fuerza de golpes.

P.- El ministro delegado de Interior, Fuad Ali el Himma, dijo en una reunión con periodistas marroquíes que usted es un peligroso cabecilla.

R.- Si fuera únicamente eso, no me inquietaría, pero hay otras cosas más graves. Los marroquíes quieren dar a los saharauis una imagen de terroristas. El mismo día que fue publicada mi entrevista con EL MUNDO, un teletipo de la MAP [la agencia oficial marroquí], enviado desde Madrid, aseguraba que yo había amenazado con recurrir al terrorismo. Si leen mi entrevista y la falsedad que publicó la MAP, verán que estamos ante una manipulación de dimensiones insospechadas. El teletipo de la MAP fue publicado por los diarios marroquíes, y algunos periodistas me amenazaron de muerte. Temo que esta campaña de difamación incite a algún descerebrado a cometer una tontería.

P.- ¿Tiene miedo a que le ocurra algo?

R.- Tengo miedo de que me maten sin que pueda defenderme. El 1 de agosto, cuando estaba aún en la Cárcel Negra de El Aaiún, un coche vino a buscarme a las seis de la mañana con cuatro agentes.Durante el trayecto me pusieron otra vez las esposas, me vendaron los ojos y me obligaron a tirarme al suelo de algo que se parecía a un maletero. Había un tubo que sacaba humo y que me ahogaba.Empecé a gritar, pero en vano. Cuando el coche se paró, estaba en un centro de detención secreta. Acto seguido, un tal Abderrahim, que algunos llamaban también El Bahja me amenazó diciéndome: «Esto es el comienzo de algo que nunca vas a olvidar».

P.- ¿Por qué la Fiscalía de El Aaiún ordenó su ingreso en el servicio psiquiátrico del hospital de Inezgane, cerca de Agadir?

R.- Es el viejo método soviético de aniquilar opositores presentándoles como dementes. Pero hay otros métodos. Cuando estaba de gira en Europa, uno de mis primos, Mohamed Saleh Tamek, fue encargado por el Ministerio del Interior de elaborar un comunicado en el que me tachaba de «renegado» y «traidor a la patria». Luego, con los procedimientos habituales, obligó a una parte de mi familia a firmarlo. Mohamed ha sido recompensado hace unos meses con el puesto de gobernador de Dajla.

P.- Recientemente, durante una visita a Marruecos, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, anunció que el conflicto había entrado en una nueva fase de resolución.

R.- Eso es lo que cantan Moratinos y Zapatero desde que el PSOE llegó al Gobierno. La verdad que molesta es que tanto Moratinos como Zapatero nos han abandonado por un miserable e ilegal acuerdo de pesca. Cuando la policía política marroquí torturaba a Lidri y Numría en un centro clandestino, Moratinos se paseaba por Arcila, la ciudad natal del ministro marroquí de Exteriores, Mohamed Benaisa.

P.- El Frente Polisario acaba de liberar a los últimos prisioneros militares marroquíes, ¿cree que esta liberación va a facilitar la suya?

R.- Marruecos debería responder al gesto de nuestro movimiento liberándome no sólo a mí, sino a los 36 prisioneros políticos que tiene. Y debería comenzar por Aminatu Haidar, que se encuentra en estado grave desde que fue arrestada y torturada por la policía marroquí. Rabat tiene igualmente que decir dónde están los 150 militares del Polisario capturados antes de la tregua y cuyo paradero desconoce hasta la Cruz Roja Internacional. Y debemos saber lo que se hizo con los 526 civiles saharauis desaparecidos hasta el día de hoy.

Fuente: El Mundo

 

https://www.lahaine.org/mundo.php/sahara-entrevista-con-ali-salem