Fascismo Unido contra las grandes 'Alamedas'
Sucumbieron al individualismo promotor de líderes procapitalistas prostituyendo la palabra en reniego del futuro diseñado en sus estatutos, alienados al imperialismo y oligarquías nacionales
Jeannette Jara desbarra a viva voz: «en Venezuela existe una dictadura bajo el régimen de Nicolás Maduro, si soy Presidenta de Chile, voy a empujar y pujar porque haya una transición a la democracia». Elogió la concesión del Premio Nobel de la Paz a la aliada del imperio de la contra-venezolana a la que consideró: “una líder indiscutida y pacífica de la oposición”. Sus aberrantes declaraciones reflejan la impunidad del respaldo siniestro al capitalismo, socialdemócrata deleznable en pos de instituciones financieras privadas para el dinero público, pensiones, derechos laborales y sociales en manos de magnates de la propiedad privada contra la nacionalización del cobre y el litio.
Transitar desde el capitalismo al socialismo es prácticamente imposible
Salvador Allende combatió, no se suicidó lo asesinaron como a Victor Jara, y a tantas hijas e hijos del pueblo chileno: «Se abrirán las grandes alamedas por donde pase el pueblo libre para construir una sociedad mejor». Era la voz de su último discurso debatiéndose en la esperanza de una promesa de futuro cuando en 1973 le fue arrebatada la vida. Los coletazos uniformados respondían a una evidencia coordinada drásticamente programada asumida por las castas más reaccionarias contra la voluntad popular. Los mandos del ejército dirigían la masacre institución en la que incomprensiblemente se suele confiar y asumir “como parte del pueblo” – cuerpos que han ejercido la represión histórica se mantienen en la impunidad –. Se integra en las democracias los medios de comunicación, iglesia y conjunto de instituciones fieles al Estado fascista, una pertenencia de clase que finalmente muestra que no está ahí porque sí, responde a una ideología a un poder económico antagónico a la clase trabajadora, una concepción antisocial inamovible, estamento y pilar de un sistema opresor de alienación. El presidente se debatió entre la vida y la muerte aferrado al fusil apostando hasta último momento de su vida por el socialismo, al que habría de llegar sobre la vía anticapitalista por la nacionalización de los bienes de producción a abrir las »Alamedas» por los »Trabajadores de mi patria», simbología de esperanza revolucionaria.
Por la Liberación de las ‘Alamedas’ pongo en tu mano la mía
Hora de que tome la calle la lluvia de pétalos rojos a la conquista de los medios de producción y entierre bajo el fango genocida a los ‘buitres’ del pasado tenebroso. Hora de nacionalizar la economía al derribo de la propiedad privada y el nazismo exportado incrustado en ella que fomentó con el imperialismo el genocidio. Hora de que desaparezcan las Urnas Traidoras que la impunidad se castigue y la resistencia cobre vida. Hora de tomar las riendas contra la corrupción y sus lacayos de destronar la colaboración con las instituciones golpistas del terror. Hora de las víctimas antorchas de la justicia popular cegando a los verdugos enemigos de los pueblos. Tiempo de lucha, de abrir las grandes alamedas, somos los gladiadores ellos las bestias ¿Qué ha cambiado en Chile en estos cuatro años de gobierno con Boric, que no hiciera Piñera, o Bachelet? Su paz y su guerra es permanente obsequiándonos por medio personajes con el agravante de que los asumamos como líderes. Genocidas como Videla en Argentina, Stroessner en Paraguay, Fujimori en Perú, Trujillo en República Dominicana, Banzer en Bolivia, Somoza en Nicaragua, Castelo Branco en Brasil, Pinochet en Chile… nunca olvidaremos. Tras la muerte del dictador han gobernado en Chile: Aylwin Azócar, Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Verónica Bachelet, Piñera Echenique y Gabriel Boric. Con todos estos ‘Demócratas’ el imperialismo se ha dado un festín, han servido tan bien sus intereses económicos y políticos que parecieran hijos de los asesinos golpistas pujando por los mismos objetivos.
Dos nazis, dos padres, de dos candidatos: Michael Kast con traje nazi y el general pinochetista F. Matthei
ELECCIONES EN CHILE
nada relevante excepto la abstención del 15% a pesar del voto obligatorio. Ganó por la mínima la coalición encabezada por Jeannette Jara entrando directamente al proceso en la segunda vuelta frente al clan nazi–alemán Kast asentado en Chile. En “oposición contra la candidatura de la izquierda” se enfrentaron Chile Vamos, con Evelyn Matthei, de la extrema derecha; y, José Antonio Kast, de la misma ideología entre algunos más de relleno.
Un documento oficial de Alemania publicado por el periodista de investigación Mauricio Weibel – desmiente la versión mantenida en la campaña electoral por Jose Antonio Kast – confirma que Michael Kast (padre) fue militante activo del partido nazi: <<Se trata de una captura de pantalla del NSPAD Gaukartei, tarjeta que identificaba a los militantes del partido, Michael Kast pasó de la extrema derecha nazi en Alemania a la ultraderecha neoliberal pinochetista>>. Mintió respecto a su padre cuando afirmaba que sólo era integrante de las Wehrmacht – nombre de las fuerzas armadas nazis alcanzando el rango de teniente –. Además de pasar todas las pruebas para ser aceptado en el partido nazi formó parte de la Operación Barbarroja, invasión a la Unión Soviética, en la que se vio acrecentado según comentó la supuesta esposa. En 1944 es trasladado a Italia donde supuestamente es capturado y hecho prisionero, la inventiva cuenta que días después escapó y se fue directamente a gozarla a su pueblo natal en Baviera, donde tuvo sus dos primeros hijos, entre ellos, el que sería futuro ministro de Pinochet (“cosas de la emigración”). La misma inventiva histórica bajo el mismo guión cuenta que estando en Argentina enviado por los rayos bajo la sombra que todo lo programa y ordena de un brinco salta a Chile, asentándose como “emigrante con toda la familia”. Padres e hijos, en Peine, localidad rural chilena de esas que tanto gusta a los nazis para poder oír mejor a Wagner, a pocos kilómetros al sur de Santiago, en el año 1950. El sosiego rural les brinda ocho hijos más entre ellos el mentado candidato José Antonio Kast.
De los dos primeros nacidos en Baviera, el mayor y por tanto cabeza del mismo nombre de papá, Michael Kast, popularizado a discreción como Miguel, llega por la apertura “clandestina” a ministro de Pinochet en las carteras de Odeplan y Trabajo, y en salto de la Oca, a presidente del Banco Central del régimen hasta su muerte producto de un cáncer. No fue condenado por nazi ni por ejercer como asesino político en Chile (cuyos vínculos de la familia con la dictadura son más que evidentes) brotan algunas ramas de sus huellas en el libro “A la sombra de los Cuervos” sobre el rol de los ‘civiles’ en los crímenes de lesa humanidad, donde el periodista Javier Rebolledo señala que, Christian, segundo de los Kast, participó en interrogatorios en Paine, después del golpe militar de 1973. Nada cambió al primogénito hacerse llamar ‘Miguel’, el nazismo se encontraba inherente, aparte de sus cargos de secretario de Estado y presidente del Banco Central, trabajó como asesor nazi de la DINA, el aparato de terrorismo de Estado a cargo de Manuel Contreras: Distintos testimonios aseguran que los dirigentes campesinos apresados eran trasladados en camiones de «Baviera» empresa fundada, en Paine, hacia los centros de exterminio.

En cuanto a las presidenciales el bloque ultra derechista queda representado por dos figuras principales: la del pinochista José Antonio Kast del clan «Baviera», que miente para mayor criminalidad sobre su familia para que su identidad trasfiera como hijo de “emigrantes alemanes” y, no como hijo y hermano de nazis del motor detonante represivo de la dictadura pinochista; la otra figura se trata nada menos que de la hija de un general de la junta de Pinochet, Evelyn Matthei. La vida chilena una vez más embargada en el fango siniestro de la dictadura, tanto Evelyn, como Kast, han sido partícipes de la Franja del Sí, que en 1988 ensalzó una campaña por la libertad del Pinochet a favor de continuar con sus crímenes y desgarros (dos activos conscientes, hijos de nazis, exigiendo liberar al dictador detenido en Londres). La reacción chilena trabaja a corto y largo plazo, forma de asegurar la presencia golpista por si falla una, presenta dos candidaturas, trata de preservar la ideología del crimen y ambas lo representan. Una y otra encarnan los principios del movimiento golpista financiados por los mismos que ensalzaron al criminal genocida. Ambos han militado en las juventudes de los partidos ideológicos surgidos de la siniestra (UDI y RN) afín al dictador. Los vínculos de las dos candidaturas son siniestros de una gravedad histórica escalofriante directos con los círculos más altos del pinochetismo.
Fernando Matthei (padre de Evelyn Matthei) fue ministro de Salud e integrante de la <<junta de gobierno de la dictadura como comandante en jefe de la Fuerza Aérea>>. Uno de los cargos más altos del régimen responsable de los crímenes de lesa humanidad tanto por la rama de las fuerzas armadas como en la dictadura en general. Si bien ingresó a la junta en 1978 – desde donde estuvo hasta el año 1991 – ya ocupaba cargos de alta oficialidad incluso antes del golpe de Estado en 1973. Estuvo a cargo de la Academia de Guerra de la Fuerza Aérea (AGA) centro de detención, tortura y violencia sexual de la aviación recinto del crimen organizado. En 2014 la abogada de la Corporación Humanas, Camila Maturana, presentó una querella a nombre de la ex prisionera política Carmen Gloria Díaz, quien estuvo dos semanas en la AGA en diciembre de 1974: fue colgada, violada, no se permitía dormir, música estridente y luz día y noche perdiendo la noción del tiempo y el espacio. Días antes de ser puesta en libertad es llevada a un subterráneo atestado de prisioneros ese día es el que asegura haberse encontrado con el general Fernando Matthei padre de la candidata Evelyn.

Golpe de estado instruido por la Casa Blanca y sus secuaces de turno en coordinación con la CIA. Tropas del Ejército y aviones de la Fuerza Aérea atacan el Palacio de La Moneda, implicadas todas las Fuerzas Armadas de Chile. Días después del golpe de estado (Cuba 28–9–1973) homenaje póstumo a Salvador Allende en Plaza de la Revolución José Martí, un millón de personas junto al comandante de la revolución Fidel Castro y Tati Allende hija del presidente chileno. Momento en que Fidel aprovechó para desanudar el nudo de la farsa sobre el ‘arma de la discordia’: <<Los fascistas han sacado a relucir el fusil con que combatió Allende, el fusil automático que nosotros le obsequiamos tratando de hacer propaganda burda y ridícula con eso ¡Pero los hechos han demostrado que ningún obsequio mejor al Presidente Allende que ese fusil automático para defender al gobierno de la Unidad Popular! (Fue mucha la razón y la premonición que tuvimos al obsequiarle ese fusil al Presidente) ¡¡Nunca un fusil fue empuñado por manos tan heroicas de un Presidente constitucional y legítimo de su pueblo!! ¡¡Nunca un fusil defendió mejor la causa de los humildes la causa de los trabajadores y los campesinos chilenos!! Y si cada trabajador y cada campesino hubiesen tenido un fusil como ese en sus manos no habría habido golpe fascista en Chile>>.
Chile está lejos muy lejos de abrir las grandes alamedas para dar paso a la libertad contra el capitalismo y su fascismo enquistado en las instituciones. En Chile como en el resto del mundo aquellos partidos históricos que albergaban un tilín de dignidad y lucha de clases largas décadas que degradaron. Sucumbieron al individualismo promotor de líderes procapitalistas prostituyendo la palabra en reniego del futuro diseñado en sus estatutos, alienados al imperialismo y oligarquías nacionales, común en todos ellos la traición más vil y descabellada.
Maité Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)
La Haine







