12 de octubre: Nazis en Málaga, un día triste

Además, todo ha ocurrido en una ciudad, Málaga, y una nación, Andalucía, que si se pueden definir por algo es por ser un crisol de culturas, con un pueblo que recibe a todo aquél que viene de fuera con los brazos abiertos.
Alianza Nacional, con su lógica estupidez, escogió un marco de la urbe, la calle Alcazabilla, que simboliza la unión de culturas que ha dado lugar en parte a lo que hoy en día en Andalucía, personalizados en el teatro romano, la Alcazaba y, curiosamente, la judería. Sí, estos neozazis han dado la nota frente a la histórica judería malagueña, o mejor dicho lo que queda de ella, presidida por la estatua del poeta hebreo Ibn Gabirol; pero todo ha dado igual, bajo el amparo de la libertad de expresión y el victimismo se les ha dado la posibilidad de que hablen aquellos que quieren cerrar la boca a los que no piensan como ellos. Cuando establezcan sus redes y comiencen las agresiones indiscriminadas -que en las últimas fechas han empezado a reproducirse con cierta regularidad- nos pondremos las manos en la cabeza.
Alrededor de 80 individuos, la mayoría de ellos con indumentaria skin head, se dieron cita en calle Alcazabilla ante la mirada atónita de los transeúntes que pasaron de la incredulidad al miedo al ver semejante espectáculo. El acto tuvo poca historia y de él sólo cabe subrayar y denunciar las consignas xenófobas unidas a toda la parafernalia fascista.
La pregunta que hay que hacer es: ¿ésta es la imagen que de la ciudad quieren dar las autoridades? Tal vez ha sido la guinda que la Subdelegación del Gobierno quería poner a la tan anunciada a bombo y platillo 'Exposición Mundial Filatélica', que tenía una de sus carpas junto al lugar de concentración de estos impresentables.
Así que bravo, un granito de arena más; ha quedado "ideal" la escena de un grupo de neonazis al grito de "Sit heil".
¿Málaga, capital cultural?...







