Aznar y su alférez Rajoy prefieren la guerra

Se mueven con comodidad en la manipulación y el patriotismo burdo y militarista -en el disparate- gracias a la colaboración entusiasta, durante los años guerreristas de Aznar, de una oposición que les ayudó a construir su discurso político.
También les ayudó a reforzar y crear las instituciones represivas en el ámbito legal y judicial. Con su ayuda también, construyeron las organizaciones sociales de extrema derecha a las que convirtieron en símbolo sagrado de la lucha contra el terrorismo. Pero su coherencia reside sobre todo en otra parte.
La alianza incondicional del PP con la Iglesia le está reportando a la cuadrilla de la guerra una organización de masas. Por eso Zapatero no encuentra el discurso y las alianzas necesarias para iniciar de una vez un camino democrático que lleve a la paz en Euskadi. La fuerza esencial del neofascismo español reside en que todavía es bautizado como "partido democrático". Ayer mismo el presidente del Gobierno reclamaba la participación imposible de Aznar (en su representación Rajoy) en el proceso de paz.
La capacidad movilizadora está contra el partido de Aznar en Euskadi y en Cataluña, pero se saben fuertes en su "país global". En la "España plural", o en la "unidad de destino en lo universal" que proclamaban sus mayores, ellos campan por sus respetos.
Lo más grave de la situación es que no hay nada de arcaísmo en el discurso político que le está sirviendo al Partido Popular para recuperar posiciones electorales. Ellos están también perfectamente situados en la "guerra global" que impone Washington.
No son viajes turísticos los que hace el ex presidente a los EEUU.
La aparente histeria de Rajoy se corresponde con un cálculo político muy preciso. La actitud del partido de la guerra es mucho más coherente de lo que creen muchos ingenuos. Apuestan a la larga permanencia -todavía- de Bush en la presidencia de los EEUU y por un futuro triunfo republicano.
En ese escenario más global están las contradicciones más graves de Zapatero. El espíritu de las movilizaciones masivas contra la guerra fue mutilado por PSOE. El espíritu reivindicativo y la indignación popular derivada de la responsabilidad de Aznar por la matanza del 11-M, y de la protesta por su inmediata y escandalosa manipulación de los hechos y de las víctimas, ha sido también derrotada por la cobardía del gobierno.
De aquí viene la sonrisa de superhombre, la displicencia, la espera, y la prepotencia de Aznar. Y es que aquí nos estamos jugando el futuro en un pequeño escenario de la guerra global
La eurodiputada socialista Rosa Díez manifiesta en una carta a Zapatero su oposición absoluta a la política de su partido
Por otro lado, la crisis interna que vive el PSOE, con respecto a la forma de tratar la acción política el ejecutivo de Rodríguez Zapatero en lo que respecta a los nacionalismo vascos y catalán, así como el tema de la paz, esta llevando a algunos dirigentes de peso en el PSOE a posicionarse de un modo diametralmente opuesto.
En esta ocasión, es la eurodiputada Rosa Díez la que se manifiesta abiertamente en contra de su partido, y nos retrotrae a la época de cuando Nicolás Redondo Terreros estaba al frente del PSE.







