Bonnie Tyler: 'Solo soy una mujer de la clase trabajadora'
Canciones censuradas formaron parte del criterio anclado en los dinosaurios de la monarquía galesa y otras tiranías (En Euskal Herria hubo varios ejemplos que sufrieron y marginación)
Tras las huellas de la música y de la historia
A la que nació y desarrolló feliz en el seno común de la gran familia proletaria que engloba el planeta fruto en tierra de seis ramas cuatro hermanas dos hermanos y las columnas de la estructura principal que sostiene el marco armónico interno más allá de la pobreza y sobre el horizonte la identidad de clase, huelgas, revueltas, conciencia y desafío: siempre había música en casa. Desfila por mi mente la raíz y el fruto de millones de familias entroncadas sobre el viejo árbol ¡tantos seres en el mundo reflejados! A los siete, ocho o nueve años se empezaba a deambular en los más de los casos (y las estadísticas oficiales empecinadas en el engaño de la historia) creciendo entre la explotación, esfuerzo y humillación desarrollando combate y resistencia y a la miseria, paralizarla de pies y manos, impedir que se apodere de sus mentes e identidad familiar.
Gaynor Hopkins a los nueve años empieza a trabajar lo asume con la conciencia de entonces superando la edad y experiencias laborales. A su mente despierta la llega el momento de desafiar la marginación y enfrentar a quien la genera muestra su capacidad y talento. Empieza a distribuir días y amistades jerarquizar inquietudes y tomar sus propias decisiones, marco que su madre utilizó para romper con la alienación disfrazada de ama de casa para satisfacción de avaros e ignorantes y como profesión “sus labores”. Se presenta a concursos y se integra como mamá en grupos de su mismo sentir, y más allá de la iglesia, se introduce en la música que ya forma parte de su vida social creativa liberándose del encasillamiento social junto a su familia a la que ayudó como a ella misma.
Los que valoraron su talento musical reconocieron el ímpetu incondicional de su capacidad interpretativa y entrega profesional donde la conciencia se enciende y aparece la figura artística legando a la memoria un caudal humano en recodo de historia.
Antes que artista se consideró clase trabajadora más allá de la tiendita y supermercado local laboral, más allá del coro de la iglesia de mamá y de la mina donde trabajaba papá, más allá del túnel y sus garras que desahucia de la escuela primaria, más allá del verso hecho canción.
Consolidó empatía, atraer y cautivar y transformarse en una de las mejores cantantes de rock que brilló con luz propia desde su adolescencia. Mujer que mira hacia adelante inauguró escenarios resplandor que enraizó y erizó formándose así misma, mostró sus vísceras el arte de su interpretación que impuso a la contracultura, ¡a quien se le ocurre!, someter a los hijos de la mina del carbón y “sus labores”.
Paseó por el mundo su optimismo y sonrisa desbancó obstáculos de la sombra canalla que otea y persigue «Solo soy una mujer de la clase trabajadora» identidad que forjó, amó y convirtió en leyenda de la música.
Mujer visceral fuerza y valor en su deambular pudieron más que dolor y frustración, y más allá de su original voz la entereza de principios rayo y tormenta cabello rítmico y revuelto altivo como ella. El mismo que un impotente periodista danés pretendió humillar, altivez tiránica que pretendió sumirla en el desprecio del ser antagónico que estalla a diezmar capacidad y valor a sus víctimas. El ‘profesional’ de la información representó su papel social pantomima que como mercenario se sintió importante en alas de alienación y tratando con la misma desfachatez de un empresario (ridiculizar) lo que le alude y desnuda como opresor.
Reflejó su impotencia intelectual aferrado a las leyes de la humillación lanzó el látigo de su mano para tirando del pelo a su presa salir de su incredulidad: ¿serían cabellos prestados por un Ada de la burguesía o pura imitación “satánica”? El delegado del despotismo ejerció la tiranía comprobar si los hijos de clase “inferior” podían lucir sin más el derecho a su belleza lanzándose el truhan de garras felinas a degradar, la hija del minero ensalzó el arrojo de su raíz tirando en igualdad de modo, de los testículos del soldado del reino, para por igual comprobar si eran verdaderos o prestados de algún rey danés.
Canciones censuradas formaron parte del criterio anclado en los dinosaurios de la monarquía galesa y otras tiranías, el género musical más polémico en su tiempo lo representó el rock en toda su extensión su estilo libre en carga de letras contestatarias escandalizaron moralistas y conservadores cuya censura abarcó toda Europa. La música popular pasó a ser considerada difícil de escarmentar o incontrolable por sus diferentes e inagotables manifestaciones de arte y realidad social donde el rock manifestó algunas expresiones de rebeldía y crítica (En Euskal Herria hubo varios ejemplos que sufrieron censura y marginación).
Las canciones de Bonnie Tyler no sufrieron censuras generalizadas, las polémicas de sus letras derivan del particular estilo de sus composiciones e interpretación su alto grado de teatralidad dejó devastado o flor de piel la oscuridad en la enseñanza, la imposición religiosa siglo tras siglo debatiéndose entre la noche y la niebla, la mirada y el deseo oculto la presión y la censura a sus victimas, sumándose los impulsores del capitalismo delictivo pornográfico, salvan proxenetas y pederastas donde lo sectores deformes más sádicos y despóticos se ven reflejados. Tyler visitó, compartió y actuó en la República Democrática de Alemania, pocos artistas lo hicieron, pocos se arriesgaron a pasar a un país acusado de comunista. Sobre la década de los 80 realizó otra gira por la URSS.
No he sido una seguidora, las letras de sus canciones no me dicen gran cosa como la de muchos rockeros y otros géneros musicales famosos. De ella valoro el desafío de su voz de su arte propio interpretativo, la teatralidad de Bonnie Tyler deja huella en la historia de la música, una teatralidad inherente, profunda y única, que supo escuchar, asumir enseñanzas y consejos de la gente que admiraba: Aretha Franklin ‘‘Sé tu propio artista y ten siempre confianza en lo que haces. Si no vas a tener confianza, mejor no lo hagas. La parte más fácil de escalar es la escarpada de la montaña; la lisa no ofrece nada a lo que agarrarse. No se puede definir a una persona por una sola cosa».
Desmond Child productor y compositor de música: »Bonnie Tyler es una de las mayores cantantes del mundo ¿Por qué? Porque viene al estudio preparada. Yo nunca la he visto usar una hoja de letra para cantar. Viene con la canción memorizada, así que cuando está allí y canta, cierra los ojos. Está en un espacio sagrado y así es como se siente. Usted puede decir muchas cosas acerca de Bonnie Tyler, pero no se puede decir que no sienta su música».
NOTA
Barrikada Internacionalista ventana abierta a Cuba, a su historia, a las huellas de su ciencia, arte, música y revolución, paso en Calle Internacional a Ana Betancourt, de la que recuerdo un hermoso llamamiento »¡¡Ciudadanos!! ¡Aquí todo era esclavo, la cuna, el color y sexo, vosotros queréis destruir la esclavitud de la cuna peleando hasta morir, habéis destruido la esclavitud del color emancipando al siervo: llegó el momento de liberar a la mujer!!!». (Camagüey) cuna de buenos músicos, escritores, científicos y revolucionarios como Joaquín de Agüero e Ignacio Agramonte conocido como «El Mayor» o «El Bayardo» (al que José Martí apeló como ‘un diamante con alma de beso’), fue uno de los patriotas líderes de la primera guerra de independencia entre 1868 y 1878. Época en la que nace el escritor y pedagogo Enrique José Varona; Salvador Cisneros Betancourt presidente de la primera República en Armas; el científico Carlos J. Finlay quien en el año 1881 propuso la teoría de la transmisión de la fiebre amarilla por los mosquitos. Su ancestral cultura parte desde el hecho de la cuna de la primera obra literaria de América ‘Espejo de Paciencia’ escrita por Silvestre de Balboa. Ciudad de poetas como Gertrudis Gómez de Avellaneda y Aurelia Castillo y del poeta revolucionario no menos admirado Nicolás Guillén. De pintores como Fidelio Ponce de León, y también, ciudad de danza tradicional y moderna, cuna de teatro, y de la primera Universidad de Cuba, creada tras el triunfo de la revolución (hoy) con unas cinco universidades más.
Maité Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)
La Haine







