lahaine.org
Andalucía :: 18/02/2007

Carnero y Morala afirman que la sentencia es un "linchamiento"

La voz de Asturias
Los dirigentes de la CSI ratificaron su tesis de la persecución política y policial que existe contra ellos con la sentencia, que establece una pena de tres años de prisión, además del pago al ayuntamiento de 5.625 euros y una multa a la Administración de Justicia de seis euros diarios durante un año.

"Es un linchamiento", señaló Carnero en referencia al fallo y a todas las circunstancias que han rodeado al proceso judicial. Y es que los sindicalistas han denunciado un elevado número de irregularidades en torno a la vista celebrada el pasado 30 de enero.

"Estamos cabreados porque se nos envió un telegrama el jueves a última hora de la tarde para citarnos el lunes en el juzgado", apuntó Carnero. Un procedimiento anormal, ya que los encargados de recoger las sentencias son los procuradores, no los imputados y menos aún de manos del propio magistrado. La entrada y salida de testigos por la misma puerta de la sala también les resulta incomprensible "porque así se podían comunicar".

GRAVE CONDENA

La noticia de la sentencia condenatoria fue repentina para ambos. "Sinceramente, no esperábamos una pena tan elevada después de cómo se desarrolló el juicio", señaló Carnero. A su parecer, no existen pruebas concluyentes que demuestren su culpabilidad en el destrozo de la cámara de control del tráfico situada en la plaza del padre Máximo González, la cual sufrió importantes desperfectos durante la movilización que los trabajadores de Naval Gijón llevaron a cabo el 10 de marzo del 2005. En la vista se recogieron los testimonios de varios miembros del Cuerpo Nacional de Policía, empleados de los astilleros y fotógrafos de prensa, entre otros.

No obstante, los documentos gráficos parecen tener una especial relevancia en este caso, ya que la identificación de Carnero como uno de los tres encapuchados era la pieza clave para su inculpación. Asimismo, la inocencia o culpabilidad de Morala recaía en determinar su participación en los hechos porque no había dudas de su presencia en el lugar debido a que iba a cara descubierta.

Respecto al vídeo grabado por la policía y aportado como prueba por la fiscalía, cuyas imágenes reprodujo ayer este periódico, los sindicalistas aclararon que la defensa había solicitado su visionado en el juicio, pero el juez lo denegó.

La intención de los imputados era rebatir las acusaciones de la fiscal con esas imágenes que no demuestran su implicación en el altercado. Según Morala, en el documento "se ve que el cajetín y las tripas ya estaban en el suelo, aunque quedó parte de la caja intacta". Asimismo, el vídeo refleja que todos los trabajadores que aparecen, salvo Morala, visten un mono de trabajo, factor que respalda la tesis de la defensa y de varios testigos que aseguraron que Carnero iba de calle.

 

Contactar con La Haine

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal