Contenidos del sindicalismo anticapitalista

Explorando caminos fuera de la subordinación de la relación salarial y de las mujeres a los hombres, fuera del consumismo como sinónimo de bienestar y del descompromiso político como sinónimo de madurez ciudadana.
Este éxodo, exige ir más allá de la legítima defensa de las condiciones en las que vendemos nuestra fuerza de trabajo y de la forma en la que cuidamos y somos cuidados. Requiere que nos veamos como seres sociales, necesitados, no solo del trabajo, sino también de cuidar y ser cuidados, de la creación cultural y artística, de la deliberación y de la participación política desde lugares sociales.
Requiere que el movimiento sindical coopere y se mezcle con el resto de movimientos sociales.
La crítica al capitalismo, para ser verdadera, debe contener la crítica a las formas habituales de trabajar, comer, consumir, cuidar y ser cuidados, pensar, desear, sentir y participar socialmente.
Es decir, la crítica al capitalismo exige volver, de manera reflexiva, la crítica hacia nosotr@s mism@s, como trabajador@s asalariad@s, ciudadan@s y consumidor@s, hombres y mujeres que cuidan y son cuidad@s.







