Control, vigilancia y represion. El estado en activo

Siendo imprescindible es sólo una parte de la lucha revolucionaria en cuanto tal, sobre todo en la independentista. Que la acción radical de masas es decisiva en estas y en todas cuestiones queda demostrado por el hecho de que los mejores sistemas de control, vigilancia y represión han fracasado han intentar derrotar las luchas populares. Si el proceso entero de control fuera omnisciente, omnipresente y omnipotente, ahora mismo no estaríamos debatiendo sobre cómo vencerle. Un ejemplo de su debilidad es que estemos discutiendo sobre él, sobre las vigilancias y las represiones. Y debatir y teorizar colectivamente sobre la opresión es la mejor forma para acabar con ella mejorando la práctica de lucha. Por tanto, socialmente, la mejor defensa contra el control social es un permanente ataque ofensivo de masas.







