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23/03/2018 :: Venezuela, Iñaki Gil de San Vicente

El contexto internacional y Venezuela

x Iñaki Gil de San Vicente - La Haine
Frecuentemente las cloacas del imperialismo nos enseñan tanto o más que los sesudos estudios sobre los vaivenes de la economía.

Nota: Transcripción ampliada de la charla-debate mantenida en Caracas el pasado 9 de marzo.

Frecuentemente las cloacas del imperialismo nos enseñan tanto o más que los sesudos estudios sobre los vaivenes de la economía. Los subterráneos de las burocracias del poder guardan secretos sobre sus tácticas y estrategias sin los cuales no entenderíamos nada de la historia. Las primeras generaciones de marxistas integraban la crítica de Estado y de sus cloacas criminales, de la corrupción estructural a la burguesía, de sus aparatos militares y estrategias de guerra, etcétera, en la crítica revolucionaria a la economía política y a la lucha de clases. Era una crítica total del capitalismo por cuanto se sabía -se sabe- que es un modo de producción que constituye una totalidad concreta en la que cada una de sus partes sólo se entiende desde esa totalidad.

Las tergiversaciones academicistas y reformistas empezaron bien pronto a negar la crítica de la totalidad concreta, justificando los análisis parcializados, separados, claudicando ante el método formal de las «ciencias sociales» burguesas: aislar e incomunicar la economía, la política, la guerra, la ética, la historia, la filosofía, el arte... Cada una de estas «disciplinas» o «ciencias» tenía -y tiene- sus académicos, especialistas e investigadores que deben limitarse a su«profesión» sin entrometerse en otros «campos del saber». De este modo, la crítica revolucionaria pierde su coherencia y su fuerza. Nosotras y nosotros vamos intentar volver al método dialéctico.

Purificación González de la Blanca[1]nos informa, entre otras cosas, del «suicidio» de Yves Chandelon, auditor de la OTAN, tras descubrir un «agujero negro» de 250.000 millones-EUR en el presupuesto reservado de esta organización armadadesviados al Estado Islámico. La OTAN va extendiendo sus tentáculos por Nuestra América: Colombia, ocupada militarmente por los EEUU, también ha sido subsumida en esta estructura militar internacional. Muchas investigaciones oficiales[2] venezolanas demostraban ya en 2014 las conexiones entre terroristas colombianos y de Venezuela durante las guarimbas fascistas actuando como organizaciones paramilitares, informes que se han multiplicado en los últimos años.

Juan Manuel Chávez[3] habla del clásico «juego de sombras» que aplica el imperialismo en África en el que predominan abrumadoramente los silencios, las mentiras, las provocaciones y los chantajes, y apenas, o nada, la claridad. Los movimientos de las sombras, y todas las gamas del gris hasta el negro más impenetrable, son dirigidos por el imperialismo para ocultar sus tácticas y estrategias y difuminar sus objetivos, entre los que destaca la manipulación propagandística. Otras veces es la más oscura manipulación de los datos socioeconómicos para derrotar en las elecciones a los gobiernos incómodos: el The Wall Street Journal rebeló que el FMI había falsificado los indicadores de competitividad de Chile, lo que hizo que su economía retrocediera del puesto 33 en 2015 al 120 en 2016, reduciéndose en un 40% las inversiones extranjeras en 2017 facilitando así el triunfo del ultraderechista y actual presidente Sebastián Piñera[4].

Estudiando la evolución de la denominada «opinión pública» de la India sobre cuestiones de diversa índole, un colectivo de investigación crítica descubrió que, desde Washington, un equipo de Facebook «extremadamente discreto, especializado en temas de política global»[5] presionaba sobre la opinión pública india según los intereses de los EEUU, y ahora se sabe que Facebook pasó a Trump cientos de millones de datos personales de 50 millones de usuarios para asegurar su victoria[6], con la excusa de «fines académicos»[7], pero cabe la sospecha fundada de que también Obama emplease el mismo método para vencer en 2012. Por su parte, Google ha contratado a 10.000 revisores para cuadruplicar[8] la velocidad de censura automática en YouTube de los contenidos «peligrosos».

Las cloacas de los aparatos imperialistas están a reventar porque cada vez más necesitan recurrir a «métodos sucios» -¿Existe capitalismo «limpio»-, más complejos e integrados para dominar a los pueblos.Todo está permitido contra Venezuela, también los explícitos llamamientos a la intervención militar si fallan las cinco tácticas integradas en la «estrategia de amplio espectro» descrita por Carlos Lanz[9]: guerra no convencional; guerra psicológica, mediática y terrorista; manipulación de los problemas sociales, políticos, inflación, inseguridad, etc., para fortalecer a la reacción; sobredimensionamiento de los problemas sanitarios, alimentarios, de transporte, etc., hablando de una supuesta «crisis humanitaria»; y creación del síndrome del «Estado fallido». Nines Maestro[10] nos explica que los EEUU recurren a las múltiples formas de agresión contra Venezuela utilizados para orquestar 327 golpes de Estado contra 27 países en Nuestra América entre 1902 y 2002. Desde esta última fecha, los clásicos golpes de Estado han sido mejorados por los famosos «golpes blandos» en los que el subsistema judicial[11] cumple un papel decisivo acompañado por la prensa, la corrupta casta política y la tramoya parlamentaria, para instaurar de forma falsamente «democrática» nuevas dictaduras de facto como detalla Jorge Beinstein[12] que aplastan derechos y libertades.

Aunque el relator de la ONU ha demostrado tras una exigente investigación in situ que no existe «crisis humanitaria»[13]alguna en el país, la propaganda multiplica los bulos ante la proximidad de las elecciones presidenciales el 20 de mayo. Es mucho lo que está en juego para el imperialismo, mejor dicho: para el capital todo está en juego en Venezuela, y también, aunque a otro ritmo en Brasil, en Nicaragua, en Bolivia, en Ecuador, en Argentina..., por citar algunos de los países que debe controlar del todo urgentemente. Es por esto que no sólo en Venezuela sino en toda Nuestra América y a escala mundial, el poder activa todas sus armas. La industria de las ONGs y la filantropía burguesa, por ejemplo. Si como hemos visto al comienzo del artículo, se han volatilizado 250.000 millones-EUR de forma criminal para subvencionar el terrorismo del DAESH, para derrotar a Venezuela se están lanzando contra ella masas de dólares y euros, «sumas infernales con fachada filantrópica[14]» destinadas a «demostrar» que es un «Estado fallido» y por tanto objeto de una «intervención humanitaria» a base de bombas, torturas y asesinatos.

Nos hemos detenido un instante en sacar a la luz algunos de los métodos imperialistas para disponer de una visión totalizante desu funcionamiento porque sólo entenderemos el conjunto de razones que explica, por un lado, la necesidad de los EE.UU de reconquistar Venezuela como, por el lado contrario, las dificultades que debe vencer para lograrlo. Desde luego que existe una dialéctica entre los ataques imperialistas, las acciones de la derecha venezolana, las dificultades internas y los errores y limitaciones de Gobierno -que no analizamos aquí- de modo que es imposible separarlos entre sí. Los y las revolucionarias venezolanas aportan una crítica constructiva muy necesaria que desborda este texto cuyo único objetivo es ayudar en la reflexión sobre el contexto que envuelve al proceso bolivariano.

Primero, la Administración Trump ha lanzado una ofensiva a escala mundial destinada a recuperar el poder absoluto que tuvo en buena parte del mundo y que empezó a deteriorarse sobre todo a comienzos de la década de 1970: su derrota en Vietnam hizo temblar las estructuras de poder y la reacción definitiva se produjo con la Administración Reagan desde 1981 aunque ya fue adelantada en parte por la Administración Carter entre 1977-1981. Trump busca reactivar la industria pesada yanqui característica de la fase productiva anterior a la liberalización de movimientos del capital financiero y ficticio, liberalización políticamente impulsada por Reagan y Thatcher y que buscaba reactivar la tasa de beneficios tras la crisis de finales de los '60 agudizada por la crisis del petróleo de 1973. Pero, dialécticamente, lo que fue una solución a corto plazo se convirtió a medio en un problema porque esa industria pesada terminó decayendo frente a la competencia mundial, volviéndose obsoleta e improductiva[15], con infraestructuras muy deterioradas y condenando al empobrecimiento a millones de trabajadores. La burguesía yanqui goza de una «recuperación mediocre»[16] sin salir de la «crisis profunda» que se muestra entre otras cosas en la deuda pública que llega a los 21 billones-$. Consciente de esta debilidad, la guerra comercial, los aranceles proteccionistas son más decisiones políticas que estrictamente económicas[17], destinadas a ganar tiempo para obtener otro mandato gubernativo necesario para llevar a cabo los planes de la derecha más reaccionaria.

Segundo, para lograr emerger de la crisis profunda, Trump implementa al menos doce medidas: Una, ataque devastador contra la Naturaleza. Dos, recuperar el autoabastecimiento energético. Tres, atraer capitales e industrias productivas que se habían «deslocalizado» en el exterior. Cuatro, imponer una salvaje contrarreforma fiscal que facilite lo anterior y enriquezca más rápidamente a la alta burguesía. Cinco, multiplicar exponencialmente la industria científico-militar. Seis, mejorar las pésimas infraestructuras con inversiones y préstamos locales y regionales. Siete, inicialmente reducir la deuda pública aunque en un año la ha incrementado en un billón-$ más. Ocho, devolver al capital privado los pocos servicios públicos de sanidad, educación, subsidios alimentarios y de vivienda, etc., que subsistían, e industrializar el trabajo en las prisiones privatizadas. Nueve, endurecer el ataque a los derechos sindicales y sociales, en especial a los de la fuerza de trabajo migrante para debilitarla más aún y aumentar las ganancias empresariales. Diez, reducir en lo posible la población migrantes para dar esos puestos de trabajo a la clase obrera blanca pero con salarios de esclavitud. Once, fortalecer el racismo y el machismo, envalentonando al sistema patriarco-burgués para aumentar la productividad del trabajo sexo-económico de la mujer. Y doce, impulsar el irracionalismo fundamentalista cristiano para relegitimar el «modo de vida norteamericano».

Tercero, dada la mundialización de la ley del valor es imposible que estas y otras medidas recuperen por sí solas el poderío de los EEUU. La Administración Trump lo sabe, como lo sabía la burguesía yanqui desde la doctrina Monroe en 1823. Esa certidumbre le fuerza a añadir tácticas nuevas al imperialismo de «toda la vida» para saquear y obtener en el exterior lo que no produce en su interior. Durante su primer año, ha recurrido a la provocación del caos controlado por los EEUU pero incontrolable por sus enemigos, intentando sembrar la incertidumbre y el desconcierto: se trata de hacer creer a sus víctimas que los EEUU llevan una política mundial errática, sin sur ni norte, de manera que sus «bravatas», como muy bien las denomina Higinio Polo[18], no generen masivas respuestas en contra. Este truco de matón de barrio que va por el mundo como «un elefante en una cristalería»[19], le ha fracasado porque está sufriendo grandes derrotas[20] inesperadas y algunas pocas victorias secundarias. En la reunión de Davos[21], por ejemplo, Trump intentó mostrarse tolerante y abierto, pero en Washington John Kelly y Stephen Millerendurecían la política norteamericana.

Cuarto, la ofensiva norteamericana se realiza en un contexto caracterizado por el bajo crecimiento económico debido a que siguen vivas las contradicciones internas que han generado la Gran Depresión desde 2007 hasta hoy[22]. Al margen de los matices y énfasis diferentes, el grueso de los análisis sobre las perspectivas socioeconómicas asume abiertamente o con la boca torcida que el futuro es de nuevas crisis, o incierto en el mejor de los casos[23]. Cuando ululó el «espectro del 'krach' bursátil»[24] a comienzos de febrero, analistas conservadores admitieron que la economía mundial está en «equilibrio inestable»[25]. La gigantesca deuda que en 2017 suponía el 327 % del PIB mundial, y que va en aumento, es una de las causas de la previsible crisis de 2021[26]. El staff de estudios de la Banca Morgan sostiene que en uno o dos años sobrevendrá otra crisis[27]. Aunque el FMI reitere que puede vislumbrase una luz que se apagará si se repiten los «errores» cometidos en 2007-2009, estudios más serios auguran una nueva recesión[28] hacia 2020 que empeorará el contexto mundial. Pero dialécticamente los altos riesgos que nacen de la incertidumbre extrema de las economías imperialistas, benefician según algunos analistas a los llamados «países emergentes»[29] gracias entre otras cosas al capital-riesgo que está invirtiendo en ellos, o sea, a sus clases dominantes y no a sus pueblos en proceso de empobrecimiento. Sin duda, de continuar esta tendencia, el imperialismo vigilará más atentamente a estos países.

Quinto, las crisis tienen diferentes contenidos y duración,a veces interactúan sinérgicamente hasta que tarde o temprano estallan en grandes depresiones como explica la ley de la caída tendencial de la tasa media de ganancia y las medidas burguesas que las contrarrestan temporalmente. Las crisis son una solución salvaje que reactiva el capitalismo si el proletariado y el pueblo trabajador no logran imponer la salida revolucionaria. La Gran Depresión de 1873-1900 desencadenó la primera guerra mundial y la oleada revolucionaria de 1917. La Gran Depresión de 1929-1940 desencadenó la segunda guerra mundial y otra oleada revolucionaria. Muchas crisis y recesiones intermedias han desencadenado guerras locales y revoluciones incluso antes de 1873, sobre todo si estudiamos la lucha de clases a nivel mundial, como debe ser. Desde 2007 se acumulan densos nubarrones en un gélido[30] orden mundial, proliferando además de conflictos bélicos variados también las terribles «guerras secretas»[31] letales e impunes. Pero el influyente ideólogo del capital financiero, TheEconomist, exhortaba a los EEUU a que abandonasen las dos décadas de confusión y pasividad estratégica[32] que han favorecido a China y a Rusia, se rearme nuclear y convencionalmente e imponga orden en el mundo.

Sexto, pero en la actualidad se ha exacerbado al máximo una de las características de todas las grandes crisis estructurales desde el capitalismo del siglo XVII: el desorden político en la jerarquía colonialista e imperialista que en ese siglo se expresó en la decadencia del imperio español, de los Habsburgo, frente al ascenso de la burguesía holandesa e inglesa con las feroces guerras de la época. Ahora, el desconcierto político y la tensión social reina en las burguesías yanqui, británica, francesa, alemana[33], italiana, española...que buscan la unidad de mando en la derecha descarada y racista porque se ha roto la derecha «civilizada» del Estado keynesiano, también se ha roto la socialdemocracia y empieza el descenso de ese híbrido de eurocomunismo y socialdemocracia que es Syriza, Podemos... Frente al desconcierto de estas burguesías aparece la actual solidez china y rusa.

Séptimo, el desorden en la hegemonía política imperialista no conlleva obligatoriamente el desorden simultáneo en las grandes corporaciones y transnacionales capitalistas, y menos en los ejércitos profesionales o privados, cada vez más numerosos y que invierten capitales enormes en la robotización[34] de la guerra y en armas de extinción genética[35], además de en la ciberguerra, la guerra espacial y un largo etcétera. Quiere esto decir que existe una autonomía relativa creciente entre la burocrática y lenta vida política institucional de las burguesías, y la acelerada vida interna de las grandes corporaciones mixtas económico-científico-militares que planifican por su cuenta y que sólo se relacionan con las burocracias estatales y políticas más efectivas y menos controlables por el obsoleto sistema parlamentario. Mediantelobbies, oficinas de estudio,'thinktanks', etc., las grandes corporaciones sortean las trabas burocráticas presionando y logrando buena parte de sus objetivos. En realidad, lo que ocurre es que las fuerzas productivas desbordan a los Estados burgueses y a su democracia, y de la misma forma en que mercantilizan la naturaleza y la vida, hacen lo mismo con la «democracia»[36].

Octavo, una característica del imperialismo en general y del yanqui en particular es la de saltarse a la brava o con disimulo la legalidad de los Estados y pueblos que quieren explotar, y cuando fracasan intentan destrozarlos. Trump lleva esta característica a sus niveles más altos, por ahora. Es así como se entiende la amenazante chulería Steven Mnuchin, Secretario del Tesoro, al decir que: «No tenemos miedo a una guerra comercial dado nuestro tamaño»[37]. El Secretario sabe perfectamente que su país está reforzando sus alianzas con Estados importantes pero supeditados para reunir fuerzas y abortar el proyecto de la «nueva ruta de la seda»[38] movilizando a Japón, Australia e India con vistas a integrar también a Estados de América Latina y el Caribe; también sabe que Japón realiza un doble juego mientras se rearma intensamente, como lo hacen el resto de potencias grandes y medias. La guerra comercial, que históricamente ha precedido a muchas formas de conflictos armados, es una de las alternativas de los EEUU para contener su deterioro, recuperar su poder y arrinconar a China y Rusia, sus enemigos más peligrosos en este largo contexto mundial, pero que también golpeará a otras potencias que tienen diferencias y oposiciones con los EEUU como la Unión Europea. Trump asegura que el déficit comercial anual[39] de los EEUU a favor de la UE es de 800.000 millones-$.

Noveno, en la medida en que se generalice la guerra comercial aumentarán las posibilidades de tensiones políticas más agudas y de diversos conflictos bélicos locales, regionales... Hasta una persona tan reaccionaria como es Ch. Lagarde, jefa del FMI, ha reconocido que «Nadie puede ganar una guerra comercial. Perderán los pobres»[40]. Es en este conjunto de tensiones al alza en donde debemos insertar la Conferencia de Seguridad de Múnichque dejó claramente definidas las preocupaciones político-militares del imperialismo: en primera instancia domeñar a Siria, Corea del Norte, Irán..., como avances necesarios para, en un segundo momento, presionar con medidas más duras a Rusia y China Popular[41]. De este modo, las principales burguesía dependientes o aliadas en lo decisivo con los EEUU hacían suyos los grandes lineamientos expuestos en su vigente Estrategia de Seguridad Nacional[42] con su impacto en América Latina. La nueva Estrategia quiere racionalizar el gasto para invertir lo ahorrado en nuevas formas de guerra, más tecnológicas, rápidas, polivalentes y coordinadas, especialmente las nucleares, pero multiplica el presupuesto total. Y lo que es peor para la humanidad: aunque se reduzcan las tropas convencionales y obsoletas desplegadas, no disminuirán las Fuerzas de Operaciones Especiales establecidas en 137 países[43].

Décimo, en la geopolítica norteamericana la recolonización de Nuestra América, la reconquista de Venezuela y de Cuba siguen siendo tanto o más prioritarias que a comienzos del siglo XIX por múltiples razones. Tamara Lajtman ha cuantificado rigurosamente los recursos de que dispone Nuestra América y las necesidades crecientes de los EEUU afirmando que la militarización es la «garantía de flujo y acceso a recursos estratégicos»[44]. Por su parte, David Luna ha estudiado la decisiva importancia de las reservas de gas en América Latina y África, deteniéndose en la importancia de México tanto por su cantidad como por la cercanía al agujero sin fondo que es el consumo energético de los EEUU: los planes imperialistas son de larga duración, hasta 2040, dejando un país asolado, arruinado, contaminado en sus aguas, en su aire y la genética[45] de la población. Por no extendernos, hay informes fiables según los cuales Nestlé y Coca-Cola estarían negociando la privatización del acuífero guaraní[46], bajo la superficie de zonas de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, el segundo más grande del mundo. Conviene recordar que Nestlé es una muy poderosa internacional suiza.

Décimo primero,es más que probable que la reciente gira de Tillerson[47] -y otra quetambién ha realizado por Oriente Medio- haya terminado de convencer a Trump de que su estrategia encontrará muchas resistencias de los pueblos y clases trabajadoras en todas partes, ante las cuales necesita no la diplomacia dura aunque clásica de Tillerson y su equipo sino la ferocidad implacable de los halcones militaristas por lo que ha procedido al «degüello político» del primero y al nombramiento de Mike Pompeo[48]como Secretario de Estado y de Gina Haspel, defensora de la tortura, como directora de la CIA, que no auguran nada bueno. Hagamos un ejercicio de heurística: tras constatar cómo fue la legitimación imperialista de las atrocidades de las guarimbas fascista en la Venezuela de 2017, incluida la quema de personas vivas, imaginemos cómo será la siguiente campaña a favor del terror sabiendo que Gina Haspel dirige la CIA.

Décimo segundo, los EEUU se enfurecen aún más contra Venezuela debido al posible impacto delPetro[49] sobre la supremacía del petrodólar, impacto que multiplicaría los efectos devastadores para Washington del poder creciente del yuan y de la política de la alianza euroasiática de minar las bases financieras norteamericanas. La «guerra económica»[50] con China es el verdadero problema de los EEUU tanto más cuanto que se fortalece la alianza chino-rusa con la integración de más Estados a la Ruta de la Seda a la vez que va desapareciendo la ventaja militar norteamericana[51]. Aplicando una ley de Obama de 2015 que permite cualquier agresión a Venezuela, Trump ha movilizado todas las fuerzas internacionales de los EEUU para asfixiar el Petro buscando el ahogo definitivo de la economía venezolana, pero también, a la vez, porque entre otras consideraciones, el Petro y las criptodivisas apoyadas por potencias solventes «debilitan las sanciones financieras como instrumentos de coerción política contra naciones soberanas que han decidido emplear las criptodivisas para defenderse»[52]. De forma pública Irán y Rusia impulsan estos métodos de defensa contra la injerencia occidental, y otros Estados reflexionan sobre cómo y cuándo sumarse a esta dinámica.

Décimo tercero, según cómo evolucionen las pugnas abiertas, todo indica que estamos en una fase de transición hacia un nuevo orden monetario mundial basado en el petrodólar[53]: en la crisis de comienzos de la década de 1970, los EEUU y Arabia Saudí pactaron que los pagos del crudo de harían en dólares, lo que permitiría al imperialismo yanqui recuperar buena parte de las ganancias que antes obtenía con la paridad entre el dólar y el oro. Durante casi medio siglo el petrodólar ha sido uno de los recursos básicos del imperialismo norteamericano pero los lentos cambios en las hegemonías mundiales acelerados definitivamente desde 2007 lo han debilitado en extremo mientras que el yuan chino que camina «despacio pero seguro»[54].

Décimo cuarto, viendo estas tendencias mundiales, la presión del imperialismo occidental sobre Nuestra América está destinada, entre otros objetivos, a reactivar el ALCA y la Alianza del Pacífico[55] para derrotar definitivamente el proyecto continental impulsado por Venezuela, Cuba, Bolivia... que tiene su origen histórico en el premonitorio Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826 impulsado por Bolívar y hecho fracasar por la sumisión de las burguesías al colonialismo internacional[56]. Cualquier medio sirve para volver a derrotar el proyecto de la Patria Grandes en las condiciones del siglo XXI. Para los intereses y la ética capitalista el fin justifica los medios más atroces e inhumanos.

EUSKAL HERRIA 22 de marzo de 2018

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Notas:

[1]Purificación González de la Blanca: «Como acabar con el terrorismo: Recetas fáciles de aplicar». El Derecho de Vivir en Paz (segundo trimestre-2017) Chile, p. 36.

[2]Gobierno de Venezuela revela nuevos planes terroristas de la ultraderecha, 22 de septiembre de 2014 www.andes.info.ec

[3] Juan Manuel Chávez: EEUU, África y un nuevo siglo de guerras. 17 de marzo de 2018 www.lahaine.org

[4]Iroel Sánchez: Así votan los mercados. 18 de enero de 2018 www.kaosenlared.net

[5] Shelley Kasli: Un equipo secreto de Facebook manipula las opiniones del público. 29 de diciembre de 2017 www.voltaitre.net

[6] Julia Carrie Wong: El oscuro arte de la publicidad política en internet ya funciona tan bien que hay motivos para alarmarse. 19 de marzo de 2018 www.eldiario.es

[7]Claves del escándalo de Cambridge Analytica que golpea a Facebbok. 19 de marzo de 2018 www.laizquierdadiario.es

[8] Zaida Green: Google contrata a 10.000 revisores para censurar contenido en YouTube. 11 de diciembre de 2017 www.wsws.org

[9] Carlos Lanz Rodríguez: Venezuela. Conociendo al enemigo: 5 cursos de acción de la estrategia de amplio espectro. 2 de enero de 2018 www.resumenlatinoamericano.org

[10] Nines Maestro. Y el genio escapó de la botella. 15 de marzo de 2018 www.kaosenlared.net

[11] Jorge Altamira: Golpe de Estado ´judicial´. 11 de mayo de 2017 www.po.org.ar

[12] Jorge Beinstein: Las nuevas dictaduras latinoamericanas. 17 de marzo de 2018 http://beinstein.lahaine.org

[13] No hay crisis humanitaria en Venezuela, dice experto de ONU. 21 de febrero de 2018 www.resumenlatinoamericano.org

[14] Fernando Buen Abad; Venezuela: PROVEA, mascaradas del intervencionismo y el golpismo. 16 de marzo de 2018 www.lahaine.org

[15] José Honorio Martínez: «La crisis productiva estadounidense y la insostenible centralidad monetaria del dólar». Mundo Siglo XXI, revista del IPN ISSN 1870-2872, Núm. 42, Vol. XII, 2017, pp. 61-72

[16] Alejandro Nadal: Crisis profunda, recuperación mediocre. 22 de marzo de 2018 www.lahaine.org

[17] Daniel Tanuro: Aranceles aduaneros: una decisión ante todo política. 20 de marzo de 2018 www.vientosur.info

[18] Higinio Polo: Las bravatas de Trump. 20 de febrero de 2018 www.lahaine.org

[19] Pablo Jofre Leal: Estados Unidos: fracaso tras fracaso. 12 de enero de 2018 www.hispantv.com

[20] James Petras: Mapeo del Imperio de Trump: activos y pasivos. 26 de febrero de 2018 www.resumenlatinoamericano.org

[21] Fred Goldstein: Trump y la clase dominante: de Davos a Daca y Mueller. 9 de febrero de 2018 www.lahaine.org

[22] Michael Roberts: Las razones subyacentes de la Gran Depresión. 17 de febrero de 2018 www.sinpermiso.info

[23] State of Nature: Varias opiniones. ¿Nos dirigimos hacia otra crisis económica? 25 de enero de 2018 www.insurgente.org

[24] Henri Wilno: Cuando Wall Street estornuda... 9 de febrero de 2018 www.vientosur.info

[25] Lorenzo B. de Quirós: Un equilibrio inestable. 11 de febrero de 2018 www.elmundo.es

[26] María Iglesias: Entrevista al profeta de la crisis de 2008 Steve Keen: "Si los Estados no inyectan moneda para condonar la deuda, habrá réplicas de la crisis de aquí a tres años. 11 de febrero de 2018 www.publico.es

[27] Pablo M. Simón: La crisis volverá este año o tras dos más de crecimiento. 16 de febrero de 2018 www.elpais.com

[28] Pilar Blázquez: Recesión a la vista: así se protegen los grandes patrimonios. 19 de marzo de 2018 www.lavanguardia.com

[29] Ignacio Fariza: La remontada de los países emergentes. 25 de febrero de 2018 www.elpais.com

[30] Alfredo Jalife-Rahme: Orden mundial gélido: Rusia y China juntos en la Ruta de la Seda. 4 de febrero de 2018 www.jornada.unam.mx

[31] Bill Van Auken: Las guerras secretas de Washington. 14 de diciembre de 2017 www.wsws.org

[32] James Cogan: El Economist: la humanidad se tambalea al borde de una guerra nuclear. 31 de enero de 2018 www.wsws.org

[33]Steinklopfer: Estados Unidos en el creciente desorden mundial. 5 de febrero de 2018 www.internationalism.org

[34] América Venezuela: La revolución de los robots soldados con autonomía para matar. 29 de enero de 2018 www.kaosenlared.net

[35] Arthur Neslen: Una agencia militar de EEUU invierte 100 millones de dólares en tecnologías de extinción genética. 6 de diciembre de 2017 www.eldiario.es

[36] Juan Hernández Zubizarreta y Pedro Ramiro: La mercantilización de la democracia. 21 de diciembre de 2017 www.rebelion.org

[37] Carlos E. Cué: 20 de marzo de 2018 www.elpais.com

[38] Raúl Zibechi: Contraofensiva de EEUU contra la Ruta de la Seda. 1 de febrero de 2018 www.lahaine.org

[39] 4 de marzo de 2018 www.cincodias.es

[40] Carlos E. Cué: 20 de marzo de 2018 www.elpais.com

[41] Chris Marsden: La Conferencia de Seguridad de Múnich amenaza con guerra en todos los frentes. 20 de febrero de 2018 www.wsws.org

[42] S. M. Romano, A. Tirado y A. García: La Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU y su impacto en América Latina y el Caribe. 29 de enero de 2018 www.rebelion.org

[43] Nick Turse: Un vasto mundo de guerras perdidas. 6 de julio de 2017 www.rebelion.org

[44] Tamara Lajtman: América Latina y los recursos claves para EEUU: lo que Tillerson sabe. 28 de febrero de 2018 www.celag.org

[45] David Luna Hernández: Gas, columna vertebral de la territorialidad capitalista. 19 de marzo de 2018 www.rebelion.org

[46] Amanda Froelich: Coca-Cola y Nestlé buscarían privatizar el acuífero más grande de América del Sur. 19 de febrero de 2018 www.resumenlatinoamericano.org

[47] José Luís Ríos Vera: 13 tesis sobre el trumpismo imperialista de RexTillerson y su expedición por América Latina. 10 de febrero de 2018 www.lahaine.org

[48] Mike Pompeo, nuevo Secretario de Estado de EEUU y América Latina. 13 de marzo de 2018 www.celag.org

[49]El Petro ¿un punto de quiebre en la geopolítica petrolera mundial? 3 de marzo de 2018.www.psuv.org.ve

[50] Ramón Pedregal Casanova: Entrevista a Mikel Vivanco. 19 de marzo de 2018 www.resumenlatinoamericano.org

[51] Alfredo Jalife-Rahme: Fin de la hegemonía de EEUU, nuevo equilibrio militar con Rusia y China. 17 de marzo de 2018 www.lahaine.org

[52] Cuáles son los alcances reales de la orden ejecutiva de Trump contra el Petro. 20 de marzo de 2018 www.resumenlatinoamericano.org

[53] W. Dierckxsens y W. Formento: Estamos en plena transición hacia un nuevo sistema monetario internacional. Marzo de 2018 www.mariwin.info

[54] Hedelberto López Blanch: Yuan, despacio pero seguro. 17 de febrero de 2018 www.rebelion.org

[55] Rodrigo Alonso: Alca insepulto: Confluencia entre MERCOSUR y Alianza del Pacífico. 15 de marzo de 2018 www.celag.org

[56] Véase: Iñaki Gil de San Vicente: Breve Historia del Comunismo. Trinchera, Caracas 2017, p. 44

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