El Comunismo como proyecto y perspectiva

Por eso mismo, pensar un proyecto socialista implica reafirmar nuestra crítica al mismo y colocar como objetivo un horizonte más allá del capital y del estado capitalista, rescatando una imaginación social que todas las nuevas alquimias sociales, desde la democracia radical del posmarxismo, hasta el neokeynesianismo antiliberal, carecen por completo.
Si estas deserciones se han dado paradójicamente en el período de mayor polarización social y recrudecimiento guerrerista de las últimas décadas, ello es muestra de la imposibilidad de reafirmar nuestras convicciones siendo indiferentes a los extraordinarios cambios sociales y políticos que a escala global se han desarrollado en los últimos 30 años y a las dificultades que aún tenemos por delante.







