Guerra y Mundialización: Entrevista con Michel Chossudovsky
[Traducido del francés para La Haine por Felisa Sastre] Un factor de peso en relación con Afganistán es el tráfico de drogas. Los beneficios de ese tráfico se estiman hoy en alrededor de 100.000 millones de dólares. Las ganancias se transforman en narco dólares que absorben el sistema bancario, los círculos empresariales y el crimen organizado. Y todo ese negocio se lleva a cabo con la protección de la CIA
Una guerra nunca se organiza por razones de carácter ideológico. El presupuesto de defensa nacional de Estados Unidos es de unos 450.000 millones de dólares, lo que supone casi el equivalente al producto nacional bruto (PNB) de Rusia.
El fin de todo este despliegue es supuestamente combatir el terrorismo y buscar a Ben Laden y su red de al-Qaeda. Como si Ben Laden y Zarqawi1 fueran una gran potencia militar mundial.
Se trata de una farsa y una mentira porque, a fin de cuentas, los objetivos de una guerra son siempre económicos. Y esos objetivos se resumen en controlar los recursos naturales, las instituciones, las personas y su trabajo, el agua..., en resumen, un conjunto de objetivos económicos.
¿Y quiénes están detrás de esos proyectos? Las compañías de petróleo y los grandes bancos. ¿Y por qué los bancos? Pues porque son acreedores, invierten en los países objeto de operaciones militares y, al día siguiente de una guerra, se produce el fenómeno de las privatizaciones, es decir de la confiscación y expolio de las riquezas de los países conquistados.







