¿Qué pasa con la Casa del Aire?

1. ¿QUÉ ES "LA CASA DEL AIRE"?
El inmueble situado entre el nº 20 de la cuesta Beteta y el nº 7 de la calle Zenete, conocido popular y tradicionalmente como "Casa del Aire", es la última casa de paso existente en la ciudad de Granada. Según algunos, recibe su nombre de las fuertes corrientes que se establecen en su parte superior. Más probablemente, se debe al hecho de estar construida "sobre aire", es decir, sobre un espacio que durante muchos años fue de tránsito público.
En otra época, las casas de paso fueron relativamente numerosas en el bajo Albaicín. Se trata de una particular solución arquitectónica a los problemas planteados por el trazado laberíntico del barrio, heredado de su origen medieval. La mayor parte de esta trama es longitudinal debido al emplazamiento geográfico sobre una colina. Los recorridos siguen las cotas, por lo que la comunicación entre las diferentes partes del barrio esta determinada por la dificultad del acceso a los puntos más altos. Para alcanzarlos hay que realizar largos recorridos longitudinales.
Aquí es donde entraban en juego las llamadas casas de paso. Se trataba de casas de vecinos o edificios abiertos al libre tránsito (normalmente con patios interiores), a través de los cuales -empleando las mismas escaleras de acceso a las viviendas- se tenía acceso a los puntos más altos del barrio, sin necesidad de hacer los largos recorridos antes mencionados. En algunos libros de importantes urbanistas como Jerez Mir, estas casas son consideradas como de visita obligatoria.
La última de ellas es precisamente la "Casa del Aire", mediante la cual se salvaba el acceso de la zona de la cuesta Beteta a la calle Zenete. La casa en sí es un edificio producto de sucesivas ampliaciones y reformas de otro anterior del siglo XVII. Resuelve el fuerte desnivel entre Beteta y Zenete por medio de dos cuerpos de edificación dispuestos en torno a sendos patios, situados a distinta cota y conectados por una escalera interior. Una intrincada serie de escaleras, vestíbulos y galerías une las diferentes viviendas, trece en total y todas ellas habitadas. Entre otros elementos de valor como sus columnas de mármol de Sierra Elvira, la casa cuenta con un aljibe -ya fuera de uso- situado bajo el patio de Beteta, donde encontramos un pozo mediante el cual los vecinos extraían antiguamente el agua...
Hasta hace pocos años, existió otra casa de paso que conectaba la calle Elvira con la misma cuesta Beteta. Esta última perdió su carácter de paso al ser "reformada" -es decir, derruida con excepción de la fachada a Elvira-, construyéndose apartamentos en lugar de la clásica estructura vecinal. Se perdió así otra parte de nuestro legado y tradición debido a la dejadez de las instituciones y la especulación inmobiliaria.
Ahora, le ha tocado el turno a la "Casa del Aire", que se encuentra en grave peligro de demolición.
2. LA SITUACIóN ACTUAL.
La "Casa del Aire" está siendo sometida a un brutal proceso especulativo por parte de la inmobiliaria "Arrendamientos Puerta Elvira SL", al encontrarse en un enclave privilegiado, en el límite exacto entre el "pueblo Albaycin" y la "ciudad Granada", con la elevación necesaria para contar con unas vistas privilegiadas y junto a un futuro parking cuyas obras ya han comenzado. Dicha inmobiliaria, que la adquirió en mayo del pasado año, pretende lisa y llanamente su demolición, para levantar en su lugar una espantosa promoción de apartamentos.
Para conseguir la declaración de ruina de una casa que no lo está han contado con la colaboración de funcionarios del Ayuntamiento, concretamente del Negociado de Ruina, que se sin rubor se declaran ante nosotros como amigos del propietario. Nos han ocultado todo tipo de información sobre el expediente relativo a nuestra casa, que hemos pedido en múltiples visitas e instancias, en las cuales no hemos dejado de denunciar la falta de transparencia del proceso. Por lo demás, la sección de Urbanismo (ITE) considera que el inmueble no está en ruina, y les exige reformas de mantenimiento para evitar que llegue a estarlo en el futuro.
En los últimos 30 años, el anterior propietario del edificio ha tenido arrendadas las 13 viviendas existentes mediante contratos bastante baratos y por largos períodos (algunos vecinos tenemos incluso contratos indefinidos). Por lo demás, se desentendía por completo del mantenimiento del edificio, que ha sufrido un tremendo abandono siendo los inquilinos los únicos que se ocupaban de su mantenimiento (cambios de puertas, instalaciones eléctricas y de fontanería, enyesado de paredes...). A este abandono hay que sumarle la demolición de los dos edificios colindantes entre 1992-1994 (derrumbes y construcciones ilegales, ya que ambos estaban catalogados). Estas actuaciones fueron denunciadas por los inquilinos de la "Casa del Aire", ya que dejaron sus cimientos al aire y agujerearon sus fachadas a Beteta y Zenete. El Ayuntamiento hizo oidos sordos, y estos proyectos ilegales no encontraron ningún impedimento.
EN CUANTO A NOSOTROS, VECINOS DE LA "CASA DEL AIRE", NOS NEGAMOS A ABANDONAR NUESTRAS VIVIENDAS, Y PLANTAMOS CARA AL PROCESO DE ACOSO Y DERRIBO EMPRENDIDO POR ARRENDAMIENTOS PUERTA ELVIRA.
3. ¿QUÉ PASA EN EL ALBAICÃN?
La complicidad del Ayuntamiento -tanto su sección de Ruina, como la de Rehabilitación-, impidiendo a los vecinos participar en la reforma de sus casas si no es con la autorización del propietario, ha puesto deliberadamente al barrio en manos de la especulación.
Pero lo que estamos viviendo no es, ni mucho menos, un caso aislado. Las penalidades que todos estamos sufriendo con respecto a la vivienda, por obra y gracia de la mafia inmobiliaria, son tan obvias que no merece la pena extenderse sobre ellas. En todas las ciudades se está viviendo un proceso urbanístico que busca, por así decirlo, "poner la ciudad a producir" en el contexto de la nueva economía globalizada. Las manifestaciones más visibles y descaradas de este proceso se producen en los cascos históricos y antiguos, como es el caso del Albaicín, y van en dos líneas diferentes pero estrechamente relacionadas:
- Por un lado asistimos a la conversión de barrios y ciudades en "escaparates", sucedáneos espectaculares de lo que fueron un día y ya no son. El Albaicín, por ejemplo, se convierte en una marca, un producto de lujo que se vende envuelto en un marketing de las mil y una noches. A ello acompaña, paradójicamente, la devastación especulativa de su riqueza arqueológica y de todos sus espacios y edificios tradicionales, excepto los pocos que logran ser catalogados o adquiridos por propietarios con interés en conservarlos. Todo se va poblando de bares, restaurantes, apartamentos, hoteles de lujo, etc. Ello apunta directamente a la aniquilación de la memoria histórica, sustituida por un vago "encanto" pintoresco que hipnotiza a los turistas y les impulsa a aflojar la pasta sin miramientos.
- Por otra parte, se asiste a lo que se ha denominado "gentrificación": el desplazamiento inmisericorde, por las buenas o por las malas, de la población con menos poder adquisitivo. Ésta será oportunamente sustituida por una población más acomodada que podrá pagar por vivir en un barrio "con encanto", o bien por una población flotante de turistas y estudiantes adinerados. El carácter clasista de esta ofensiva está bien claro. El que no es rentable tiene que pirarse. A todo ello acompaña la disolución del tejido social de los barrios, ya que la nueva población tiene invariablemente unos hábitos más individualistas e insolidarios: más "modernos", por así decirlo. En el vacío resultante se producen fenómenos como el de la violencia indiscriminada de menores desarraigados, desasistidos y arrojados a la puta calle por este sistema social. Violencia que algunos vecinos del Albaicín ya han padecido en sus carnes.
Contra todo esto nos rebelamos. La lucha de los vecinos de la "Casa del Aire" no es más que un aspecto particular del conflicto que se está librando por todas partes en torno a algo tan elemental como el derecho a la vivienda y el deseo de vivir en ciudades habitables y no esclavizadas por la lógica del dinero. Conflicto en el cual todos llevamos hasta ahora las de perder, y las seguiremos llevando en tanto no nos organicemos para luchar.
NO NOS DEJEMOS ACORRALAR
PLANTEMOS CARA A LA PLAGA INMOBILIARIA
::Vecinos de la Casa del Aire ::







