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13/03/2013 :: Estado español

La 3ra. Presidencia española de la UE: Recuerdos del futuro.

x Agustín Morán - CAES
(Primer semestre de 2002 y el Movimiento contra la Europa del Capital, la Globalización y la Guerra)

Bajo la presidencia semestral del gobierno español sobre la Unión Europea (U.E), se reunió en Barcelona el 15 y 16 de marzo de 2.002, el Consejo Europeo[1] , ampliado por los trece países del Este de Europa aspirantes al ingreso. En un entorno contradictorio, el gobierno del P.P. formuló, bajo el lema de MAS EUROPA tres prioridades para su presidencia. 1ª Incluir la lucha antiterrorista en la política de seguridad y defensa común. 2ª Impulsar las reformas económicas y sociales que aumenten la competitividad europea. 3ª Avanzar en la ampliación de la U.E. Paralelamente, el 28 de febrero de 2.002, inició sus tareas una Convención que prepara una propuesta de reformas institucionales de la U.E. de cara a la ampliación en el año 2.004. Esta Convención avanzó sus primeras conclusiones en la Cumbre de Sevilla el 21 de junio, con la que finalizó la presidencia española. Estaba previsto que, un año después del comienzo de sus trabajos, en febrero de 2.003, entregará sus conclusiones definitivas. La fractura de la U.E. ante la guerra unilateral de EEUU, Gran Bretaña y España contra Iraq, lo ha impedido

Los tonos claros para la presidencia del gobierno del P.P. venían de la euforia con la que han festejado la implantación del euro: “la mayor unificación monetaria de la historia”, “un paso histórico en la construcción europea”, “no hay marcha atrás posible”. Sin embargo, el euro, obedece a un acto unilateral y antidemocrático, sostenido por una propaganda masiva que ha iluminado los aspectos más superficiales de su significado y ha dejado en la sombra las consecuencias económicas, sociales, medioambientales y políticas de su implantación. Ante el hecho consumado del euro y la complicación de manejar dos monedas simultáneamente, la población adoptó la nueva moneda desde los primeros días de su circulación. Flanqueado por Solbes, Comisario de Economía de la U.E. y por Duisemberg, Presidente del Banco Central Europeo, Rodrigo Rato, Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía del PP, interpretó la rápida puesta en circulación del euro como sigue: “ De la gran aceptación ciudadana de los nuevos billetes y monedas, se desprende que la gente no solo quiere más Europa, sino que quiere reformas económicas”. Acto seguido, anunció como objetivos para la Cumbre de Barcelona: “un aumento del uso de las nuevas tecnologías en la industria, la adaptación de los puestos de trabajo a ese entorno, la modernización de los mercados laborales y una mayor eficacia de los mercados financieros”.

Los tonos sombríos de la presidencia española de la U.E., vinieron dados por la gran desventaja comparativa de la economía europea respecto a la norteamericana así como por una acelerada inestabilidad en el sistema de estados internacional debido a la política unilateral y belicista de EEUU.

Durante la presidencia española de la U.E., a pesar de la incertidumbre de la Guerra, la debilidad de la economía y los escándalos empresariales en EEUU, el euro se devaluó un 30% respecto al dólar. Las razones de esta pérdida de valor relativo fueron: a) Aunque el tamaño económico del área euro es similar a la del área dólar, los mercados financieros europeos, a diferencia del mercado de EEUU, están segmentados por reglamentaciones nacionales que impiden la transparencia, y por lo tanto, su funcionamiento unificado. Esto supone desventajas del euro en cuanto a los volúmenes y los costes de las transacciones financieras internacionales, b) A pesar de su enorme déficit comercial, el dólar es más fuerte que el euro porque las inversiones en EEUU son más rentables a causa de la mayor protección laboral y social europea que, desde el punto de vista de la eficiencia económica, supone una gran rigidez y mayores costes. Para las nuevas tecnologías del conocimiento, vector principal del desarrollo económico en los últimos años, las tasas de retorno de las enormes inversiones, dependen de la reducción de los costes que, en su mayor medida, son laborales. La desventaja competitiva europea, hace más rentables las inversiones en EEUU, incluidas las propias inversiones de capital europeo, c) Aunque el euro llegará a ser la moneda fuerte en Europa, parte de Africa y en los países del Este de Europa, el retraso de la mayoría de estos países en términos de modernización económica, impedirá desplazar al dólar. d) La U.E. tiene problemas económicos estructurales específicos como: un crecimiento demográfico cero o negativo; una tasa de actividad muy baja a pesar de períodos de fuerte crecimiento económico y finalmente, una estructura de protección social basada en un sistema de reparto, que detrae del mercado de capitales grandes recursos financieros. Estados Unidos, por el contrario, ha resuelto estos problemas, a costa de la protección y la cohesión social internas y de un intercambio desigual en el exterior. La economía de EEUU es más eficiente porque hay una proporción mayor de la población con empleo, que tiene con menos derechos sociales que, trabaja más horas y tiene mayor productividad.

El euro es el resultado de la globalización capitalista en la región europea. La necesidad de mejorar la competitividad con EEUU, implica de forma necesaria vulnerar y eliminar, progresivamente y manteniendo la gobernabilidad, las conquistas obreras y populares en derechos sociales y protección al trabajo. Un euro fuerte y estable exige una economía competitiva y unos factores productivos transparentes a las leyes del mercado. El euro supone eliminar todas las barreras que protegen a las personas de una competencia regida por la ley del más fuerte y de una economía donde las únicas informaciones relevantes son las que tienen que ver con los beneficios del capital. Estos beneficios están ligados, como la cara o la cruz de una moneda, a la precarización y degradación del trabajo, los homicidios laborales continuados, la desigualdad de las mujeres y la superexplotación de jóvenes e inmigrantes. Todo ello supone, para la mayoría, la disolución de los derechos sociales y políticos, base de una democracia real. El dinero, el euro, no es una cosa, sino la expresión cristalizada de una trama de relaciones sociales. El euro, la moneda única, nuestra globalización, está basada en una cruenta guerra de los de arriba con el consentimiento de los de abajo. Esta lógica políticosocial tiene como condición una progresiva degeneración de la democracia y solo podrá mantenerse incrementando la explotación, el sometimiento y la degradación política, cultural y moral de las mayorías sociales. El euro es un formidable obstáculo para la lucha por una sociedad mas democrática, libre, igualitaria y segura. El euro es el síntoma de que OTRA EUROPA ES IMPOSIBLE.

La cumbre de Barcelona se refirió a la cumbre de Lisboa de marzo de 2.000 como su antecedente. En esa cumbre, bajo la presidencia portuguesa y en un escenario de crecimiento galopante de la nueva economía en EEUU, aumentando su ventaja respecto a Europa, el Consejo Europeo formuló una política sustentada en dos ejes. Por un lado un salto adelante en la transformación del Estado de Bienestar Europeo, como condición necesaria para una ganancia competitiva respecto a EEUU. Dicha transformación, se legitimaba con la promesa de “convertir a Europa en los próximos diez años en el área de la economía del conocimiento más dinámica del mundo”. Por otro lado, hacerlo sin abandonar la retórica Keynesiana proveniente de la cumbre de Luxemburgo. La cumbre de Lisboa, recogió los objetivos de Luxemburgo y los reformuló: pleno empleo, aumento de la tasa de actividad en particular de las mujeres y mantenimiento de la protección social. Sin embargo, la cumbre de Lisboa no concretó dichos objetivos ni implementó fuentes de financiación en base, por ejemplo, a los fondos de cohesión, para hacer viables dichas intenciones.

SEIS DIAS QUE ESTREMECIERON BARCELONA

Con la presidencia española de la UE. se fueron produciendo foros alternativos y movilizaciones contra las distintas Cumbres Europeas de Ministros de Ramo. Los días 15 y 16 de marzo de 2002, en Barcelona, se reunía el Consejo Europeo. Según se aproximaban estas fechas el ambiente se hacía más asfixiante: medidas judiciales implementando “juicios rápidos” para los antiglobalización, presión desde los medios atemorizando a la población con la previsible violencia de las manifestaciones, supresión de la libre circulación de personas a través de las fronteras españolas, dispositivo policial y militar abrumador, ataques del gobierno del P.P. al P.S.C. por desfilar con “terroristas” -dado que uno de los tres bloques de la manifestación estaba integrado por organizaciones nacionalistas, entre las que se encontraba Batasuna-, declaraciones del Foro Social de Barcelona haciendo profesión de fe pacífica y democrática frente a la previsible violencia de los Antiglobalización integrados en los otros dos cortejos.

A pesar de este panorama, Barcelona fue, una vez más, el orgullo y la esperanza de la lucha anticapitalista en el Estado Español. Seis días de marzo estremecieron la ciudad: huelga de enseñanza media el 7, movilizaciones feministas el 8, macromanifestación contra el Plan Hidrológico Nacional el 10, manifestación sindical el 14, múltiples acciones descentralizadas y foro alternativo el 15 y, finalmente, quinientas mil personas CONTRA LA EUROPA DEL CAPITAL Y LA GUERRA. Después de esta fiesta de democracia popular, de dignidad y madurez del movimiento antiglobalización catalán, hemos pasado de movimiento de militantes a movimiento social, produciendo la mayor movilización anticapitalista del continente y poniendo de manifiesto una vez más el fin del monopolio de la izquierda cómplice en las convocatorias de masas. Los abusos del capital global, el avance de la precariedad y el envilecimiento, la osadía de la extrema derecha neoliberal que nos gobierna y las miserables rutinas de la izquierda mayoritaria, generan un formidable conflicto potencial sin forma política que lo exprese. Cuando muchos colectivos, organizaciones y redes territoriales cooperan en lugar de competir, la diversidad se torna potencia. En Barcelona, centenares de activistas antiglobalización con actividad social verdadera, han llevado la convocatoria a millares de militantes locales o sectoriales que no están en las asambleas antiglobalización. Estos han trasladado con su propia y corpórea credibilidad el llamamiento a amplios sectores sociales, objeto de su actividad militante cotidiana. Un inteligente uso de los medios de comunicación y algunas docenas de personas con experiencia, que han trabajado sin reservas para el todo y no sólo para su propia organización, explican el chispazo creativo entre el conjunto de la sociedad humillada y su parte más generosa y ética.

La Cumbre de Barcelona, la de ellos, demostrando su desprecio a la voluntad popular, ha programado más flexibilidad, desprotección social y miseria moral, sin las cuales el euro no es viable. Nuestro gobierno, prisionero de su propio extremismo, ya nos ha puesto sobre la mesa nuevas violaciones a la libertad de asociación política y a las garantías jurídicas y los derechos económicos de los parados. La izquierda mayoritaria, tras haber firmado cosas parecidas con el gobierno, convocó una huelga general para montarse en la ola que aparentaba no haber visto, porque no estaba bajo su control. Estuvimos de acuerdo en empujarla, pero no porque lo dijeran ellos, sino porque ERA NUESTRA HUELGA GENERAL, propuesta por la CGT como objetivo y asumida como horizonte por todo el movimiento. Posteriormente, los ejemplos de la Contracumbre del Ecofin en Oviedo y Euromediterránea en Valencia, ambas en abril, marcaron el camino para el Foro Social Trasatlántico contra la Cumbre de la U.E. y América Latina del 13 al 19 de mayo en Madrid. Después, una gran huelga general contra la violencia del euro, en las cercanías de la cumbre de Sevilla, constituyó el 22 de Junio de 2002 un gran impulso para poner límite a tantos abusos y para la regeneración democrática en el Estado Español.

PERSPECTIVAS DE UN SEMESTRE VERTIGINOSO

Desde Noviembre del 2001 a Junio de 2002, el movimiento antiglobalización del estado español se manifestó como un movimiento unitario. Contó con unas consignas comunes “CONTRA LA EUROPA DEL CAPITAL Y LA GUERRA. GLOBALICEMOS LAS RESISTENCIAS. OTRO MUNDO ES POSIBLE”, también con una forma política, la Asamblea Estatal [2]y un amplio calendario de acciones, tres de las cuales fueron estatales[3]. En el primer semestre del 2002, dicho calendario siguió los pasos de las reuniones ministeriales de ramo y las cumbres de la Unión Europea: Burgos en Enero; Málaga, Cáceres, Santiago de Compostela y Granada en Febrero; Zaragoza y Barcelona en Marzo; Oviedo, Valencia, Pamplona y Murcia en Abril; Santander, Madrid, Mallorca y Gijón en Mayo y finalmente, Sevilla en Junio.

Centenares de actos unitarios, jornadas, debates, movilizaciones y fiestas, han supuesto una actividad antiglobalización sin precedentes. Con la presencia de 400.000 personas contra la Europa del capital y la guerra en la manifestación del 16 de Marzo en Barcelona, se produjo un salto adelante en la implantación popular del movimiento. Inmediatamente después, CCOO y UGT., tras ocho años de subordinación a la política social del PP, convocaron una huelga general para el 20 de Junio de 2002 contra la modificación de las prestaciones por desempleo. Desde un año antes, una huelga general había sido impulsada por la CGT y asumida, en Noviembre de 2001, por el MAG. Su realización, el 20 de Junio, supuso una fuerte retroalimentación entre amplios sectores encuadrados por la izquierda tradicional y las activas redes de militantes antiglobalización. El resultado fue, por un lado, un amplio seguimiento de la huelga, no sólo por la causa que fue convocada, sino también por múltiples causas sociales sin expresión política. Por otro lado, más de dos millones de personas se manifestaron la misma tarde del 20 de Junio contra las políticas del gobierno del PP. A pesar del mal uso que, como era previsible, han hecho los sindicatos mayoritarios del esfuerzo de todos, esta confluencia ha sido muy positiva. Sin embargo, en contra de la publicidad de dichos sindicatos, el MAG no se ha acercado a la izquierda tradicional, sino que por el contrario, ha sido dicha izquierda quien se ha beneficiado de él, convocando una huelga general, uno de cuyos objetivos era apropiarse de la fuerza y la creciente legitimidad del Movimiento.

Entre los factores que explican este auge de las movilizaciones, cabe señalar la existencia de un horizonte político común para miles de activistas de los diversos movimientos: por la defensa de la sanidad, la enseñanza y la protección social públicas, contra las privatizaciones, antimilitaristas, sindicalistas, feministas, por la soberanía alimentaria, la agroecología y el consumo responsable, de solidaridad internacional, comunistas, anarquistas, cristian@s, ecologistas, antifascistas en defensa de las libertades, inmigrantes, por la condonación de la deuda externa, por una carta europea de derechos sociales, por un impuesto sobre la libre circulación de los capitales, inmigración, contrainformación, ocupación, etc. Desde hacía más de quince años no se había dado una confluencia semejante de organizaciones, colectivos y movimientos sociales contra un enemigo común, en este caso representado por el capitalismo global, la Europa de la moneda única y la Guerra imperialista. Tras muchos años de fragmentación, se abrió la posibilidad de expresar políticamente el inmenso daño que la globalización produce sobre las personas, los pueblos y la naturaleza.


Notas

[1]El Consejo Europeo es una de las principales instituciones de la U.E. Se compone de los jefes de Estado ó de Gobierno de cada uno de los quince países integrantes ( Francia, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Gran Bretaña, Irlanda, España, Portugal, Grecia y Austria ), además de los presidentes de la Comisión y del Parlamento Europeos. Su función consiste en ejercer la dirección política de la U.E., establecer prioridades y resolver contenciosos especialmente difíciles.

[2]La Asamblea Estatal del 23, 24 y 25 de Noviembre en Zaragoza en la que se unificaron todas las corrientes del movimiento, tuvo como antecedentes la Asamblea Estatal de Orcasitas Madrid 7,8 y 9 de Septiembre de 2001 y la de Biológicas, Madrid 6 y 7 de Octubre de 2001. Posteriormente se celebró la Asamblea Estatal de Marinaleda 1, 2 y 3 de Febrero de 2002. En Junio en Sevilla, no hubo Asamblea Estatal.

[3]El 2 de Diciembre de 2001 en Madrid contra la política social y laboral del Gobierno; el 16 de Marzo de 2002 en Barcelona contra el Consejo Europeo y sus políticas de flexibilización y el 22 de Junio de 2002 en Sevilla contra la cumbre de finalización de la presidencia española y sus resoluciones en defensa de la Europa Fortaleza.

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