La República en la Puerta del Sol de Madrid

23.04.2006.- En Madrid ayer, se vivieron horas importantes. En la foto mínima que publicamos, frente a la cúpula del edificio, desde cuyo balcón el gobierno provisional de la república se dirigió al alborozado pueblo de Madrid en 1931, y desde donde se torturó a miles de antifascistas durante casi cuarenta años, se ve el cuerpo frágil de un chaval -casi desdibujado- después de izar, desde una de las gigantescas gruas que atormentan el cielo de Madrid, una casi increible bandera republicana.
El conjunto tiene un aire de irrealidad, así mirado, desde abajo.
Irrealidad aparente, porque abajo hay miles y miles de gentes, sorprendidas y felices de reconocerse, que apaudían a rabiar al heroe de la grua . Él estaba ocupando los cielos y los demás ocupábamos - tomábamos posesión - de la Puerta del Sol.
Sobre todo había multitud de chavales, inaugurando la primavera. Tomando posesión de su tiempo, haciéndose dueños de su historia y defendiéndola, literalmente.
Al final de la manifestación, en la Puerta del Sol, apenas concluidas las canciones y la lectura del Manifiesto, un coche de bomberos con las luces y la sirena a todo volumen se abrió paso entre la gente que se apartada pensando que acudían a atender una emergencia. Cuando se paró al pie de la grúa en cuyo extremo ondeaba la bandera republicana, las miles de personas que abarrotaban la plaza - sobre todo los más jóvenes - rodearon el camión y algunos se subieron al techo. El grito desgarrado de "esa bandera es la verdadera", no expresaba solo una afirmación; anunciaba, bien a las claras, que no se estaba dispuesto a tolerar que la quitaran.
Tras un largo momento de tensión, el coche se fue despacito, sin luces, ni sirenas.
Los miles de jovenes fueron, una vez más, los grandes protagonistas. Seguramente es eso lo que más asusta a los defensores del orden establecido. A todos los falsimedia, los del PP y los del PSOE, que no han dicho una palabra de lo que ayer sucedió en Madrid, mientras se hacían eco de la manifestación de guardias civiles o de la del día de la tierra, con mucha menos participación. Lo que también intentó ocultar IU que tuvo un acto en Vallecas con Llamazares como protagonista o los ayuntamientos gobernados por "la izquierda" que convocaban a la misma hora conciertos para "reivindicar la memoria histórica".
Esos jóvenes que no leen sus periódicos, ni escuchan sus noticias, supieron lo que ayer pasó porque ellos y ellas están escribiendo el guión.
Encarnaban, sin saber, el estallido de las palabras de Miguel Hernández, que condensan la esperanza y empiezan a hacerse realidad en quienes estrenan la vida y son orgullosos herederos de luchas anteriores:
...la cabra cambia de pelo, cambia la oveja de lana,
cambia de color el lobo y de raíces la grama,
son otras las intenciones, y son otras las palabras,
en la frente y en la lengua, de la juventud temprana







