"Las boberías de Zapatero, en su peor Mister Bean, asegurando que va a sacar a Europa de la crisis"

Insurgente- Tu conocida faceta de estudioso de la música contemporánea, nos lleva a preguntarte por los actuales creadores, ¿cómo ves el panorama musical patrio?
Carlos Tena- Pues no tengo el menor complejo cuando afirmo no hallarme al tanto de las últimas tendencias musicales en el territorio. A mis 66 años, considero normal el hecho. Sinceramente creo que, excepto algunos grupos realmente originales, con sello propio e ideas, como Grande-Marlaska (antes Supernuez Garzón), El Niño Gusano, Nacho Vegas, Mc Carthy, Señor Chinarro o Los Carradine, cuyas propuestas musicales son lo más creativo y rompedor que he podido escuchar en los últimos años, el resto lo desconozco por completo, aunque dentro del término contemporáneo, incluyo a personas y conjuntos de una enorme calidad, profesional y humana, como Fernando Márquez, Germán Coppini, Amparanoia, o el cubano X Alfonso, por citar algunos de los que suenan en mi computadora, y digo bien, porque la palabra ordenador se la regalo a los miembros de la Real Academia Castellana de la Lengua, que ellos llaman española, a quienes considero unos auténticos carcamales, sexistas, carentes de ingenio, etc. Un colectivo que decide llamar güisqui al whisky, o yoqui al jockey, es un plantel de decrépitos intelectuales en grado sumo. Y lo digo sin ánimo de insultar, que conste.
- El pasado mes de septiembre se realizó en La Habana el famoso concierto de Juanes y Miguel Bosé, qué valoración haces de lo ocurrido y qué cantantes españoles mantienen viva la lealtad con los valores de la Revolución.
- No hago ninguna porque no vi el espectáculo, aunque me remito a un artículo que titulé El Concierto Desconcertante. Lo que sé es que centenares de miles de cubanos disfrutaron de lo lindo aunque, excepto algunas figuras de la isla, el resto me importaban un comino. No sería capaz de aguantar a Juanes o a Víctor Manuel ni 10 segundos. Lo que pasa es que se tramó en casa de Miguel Bosé una estratagema que les salió por el culo, pensando que el casi millón de personas de llenó la Plaza de la Revolución, iba a ponerse a gritar en plan gusano. No tienen, ninguno de los organizadores, ni zorra idea de hasta qué punto el cubano se siente mil veces más libre y dueño de las calles que nosotros los “primer mundistas”.
- Has vivido en Cuba estos últimos años, qué análisis nos pueden hacer sobre la vida cotidiana en la isla, sobre los grandes meritos de la revolución y las cosas pendientes.
- No quisiera fatigar al personal, pero mi experiencia de casi seis años, trabajando con cubanos, en un centro en el que yo era el único gallego, conviviendo día a día con ellos, almorzando con ellos, viajando con ellos, trabajando codo a codo, inscrito en el sindicato, puedo afirmar rotundamente que la tolerancia, la alegría, el desparpajo, la dignidad, la valentía y el coraje ante mas de 50 años de agresión salvaje, desde fuera y desde dentro, no han disminuido la capacidad de orgullo revolucionario, y de critica sobre los asuntos mas cruciales.
Lo tremendo de Cuba es que se los defectos del sistema se observan con microscopio de alta resolución, pero las virtudes no se someten a análisis. Por el contrario, con los demás países se utiliza un telescopio rancio, a pesar de que se asesina o raptan diariamente a decenas de personas, las policías masacran al ciudadano a golpes, se viola su intimidad, se cierran periódicos, televisiones, se encarcela a dirigentes sindicales, se matan indígenas, se consienten que mueran de hambre y enfermedades curables más de 10 millones de niños cada año, se vigila cada casa, cada esquina, hay cámaras hasta en los urinarios, se maltrata y se tortura de forma rubalcabesca, impunemente, intentando desmentir a personalidades y organismos como los relatores de la ONU contra la tortura o a la misma Amnistía Internacional, cuando no blasonando de ello en plan chulesco, en fin, clamo al firmamento, como cantaba Aute, que Cuba es el país más digno, culto, pacífico, solidario y justo que hay en el planeta tierra. Naturalmente que hacen falta cambios, y en ello están, en paz y en gracia revolucionaria. Aconsejo a los hipócritas que se miren el ombligo antes de lanzar acusaciones manipuladas hasta extremos inimaginables.
- El turista, sin embargo, se lleva una visión diferente. A veces se les ve por La Habana como buscando El Corte Inglés…envueltos en una paranoia consumista que Cuba no ofrece.
- El turista que se va de vacaciones a un país, no sólo para descansar, sino para visitar supermercados y comprar febrilmente aquello que no necesita, está en su derecho inalienable de hacerlo. Pero no hace otra cosa que mentir, cuando al regreso cuenta sólo la parte de los árboles que ha visto, y no tendrá ni pajolera idea del bosque que ha podido disfrutar ante sus narices. He conocido personas que han estado en Cuba, a decenas, que la única y solemne estupidez que acostumbran a decir es: “Huy, yo estuve en Cuba y no tienen de nada”, que es tan aberrante como afirmar que en EEUU se vive bien. Cuando se acude al llamado Tercer Mundo, ante todo y sobre todo se va, además de pasear y curiosear, a echar una mano, a ayudar, a colaborar… Recuerdo a una ciudadana argentina, tumbada al sol de Cayo Coco, diciéndome que ella conocía todo el mundo, pero que en Cuba había mucha necesidad (y eso que su país acababa de entrar en el Corralito). Cuando le indiqué que el bloqueo era una de las causas más elementales para explicar esas carencias de tipo material, me miró como alucinada y ante mi pasmo, pronunció estas palabras: “¿Bloqueados?... Ah, pues no sabía”. Esa incultura supina, que en España alcanza niveles paralelos, hace que si mañana salieras con una cámara a la calle, dispuesto a entrevistar a los transeúntes, además de que la policía municipal y/o nacional te podría romper el artilugio de un porrazo, te podrías topar, como en su día hice yo en Madrid, con personas a las que al preguntarles su opinión sobre qué grado de eficacia social concedían al Escroto de la Comunidad, me miraban con cierta reserva pero respondían de inmediato: “A mi me parece, con todos los respetos a ese señor, que las calles están muy mal”. Y eso que el inexistente personaje o cargo, no era un familiar de Esperanza Aguirre.
-¿Cómo se observa desde fuera el panorama político español?
- Con curiosidad, cierto optimismo y algo de suspicacia, habida cuenta de la actitud rastrera y servil de personalidades como la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, aunque debo reconocer que el canciller Moratinos es una persona educada, abierta y comprensiva, aunque cuando tiene que departir en Moncloa ha de soportar las boberías de Zapatero, en su peor Mister Bean, asegurando que va a sacar a Europa de la crisis. Tamaña estupidez sólo es posible en este país que, como dijo Valle Inclán, es una grotesca parodia de la civilización europea. Debo añadir, que si el ilustre creador de Luces de Bohemia viviera hoy, tendría que asegurar que Europa va pareciéndose a España cada día más. Sólo hay que ir a Polonia, a Chequia, a Italia, o a Dinamarca para darte cuenta del fascismo reinante.
….Y el mediático
- Una vez demostrado que la TV del primer mundo es, salvo excepciones escasísimas, una de la lacras más lamentables de la comunicación universal, al cubano le interesan los programas como Aquí no hay quien viva, Pasapalabra, Gran Hermano u Operación Triunfo, (que se intercambian en CD que les traen los amigos), pero con excepciones de ese tipo, porque al ciudadano de a pie, si no tiene una buena telenovela que llevarse a los ojos, cosa que impera en todo el continente, la TV no sirve, como dicen ellos. Si no hay juego de pelota (baseball), tampoco. Tienen la fortuna de que en Cuba no existe la idiotizante publicidad, pero sí decenas de recomendaciones humanitarias, realizadas en forma de clip, sobre la conveniencia de usar el condón, que es gratuito, sobre que el hombre debe ayudar a las tareas domésticas del hogar, sobre la necesidad de conversar mucho más con los hijos, como de visitar a los parientes mayores, es decir, a los abuelos, de no arrojar basura en las calles, no ingerir bebidas alcohólicas si se va a manejar, o sea a conducir un vehículo, a ser gentil cuando ves una persona cargada y ayudarle, ceder el asiento a las personas mayores, etc., lo que confiere a la TV cubana una personalidad única, en la que los mensajes son tendentes a hacer más agradable, más humana y solidaria la existencia.
Yo era fan declarado de tres canales donde la programación es absolutamente genial: espacios culturales (concursos incluidos), conciertos, películas, informativos especiales, todo ello en Tele Rebelde, el Canal Educativo-1 y el Canal Educativo-2, en el que además de todo lo que te cuento, se emiten clases de italiano, francés, alemán, de historia, de política, de ciencias naturales. Una gozada.
¿Cómo ves el papel de la SGAE, parapetado en la complicidad con el gobierno?
- Te voy a ser muy breve para que sea vea hasta que punto esa Sociedad, que en realidad es una Familia casi siciliana o napolitana, ya me entiendes, hace lo que le sale de los orígenes cuando el beneficiado, por ejemplo puedo ser yo, socio de la SGAE desde 1967 A lo largo de 40 años de profesión he compuesto algunas letras para grupos musicales, he adaptado temas, he hecho cientos de guiones para TV, miles para la radio, he producido discos, he participado en varias películas, y jamás, la SGAE me dio ni un duro. Cuando me presentaba en la sede y protestaba, me decían que no tenían bien la dirección, y cuando se la proporcionaba, me decían que no figuraba el número de cuenta bancaria, y tras dársela, era que mi segundo apellido no coincidía, en suma, nunca me ingresaron ni una peseta. Soy adicto al copyleft, al intercambio cultural, a la supresión del canon, y debo decir alto y claro que la SGAE protege mucho antes el dinero de las editoriales que el de los autores, con la misma hipocresía que los gobiernos aseguran que votar cada cuatro años es democracia, cuando lo que están sentando son las bases de la dictadura del empresariado, que es el objetivo de todos los gobiernos españoles desde que Juan Carlos de Borbón colocó su trasero en La Zarzuela.
Los socios de la SGAE, en una gran mayoría, sufren del síndrome de Estocolmo, porque casi ninguna estrella del firmamento cultural es capaz de revelar qué cantidad de su dinero va a parar a las arcas de la empresa que le graba, le edita, le publica o le estrena. Y te puedo asegurar que del precio de un libro o un disco, más del 80% va a manos del editor, empresario al que la SGAE mima, protege, cuida e invita a viajes, en primera, y a hoteles de lujo, mientras que el autor suele ir en turista y tiene que pagarse los taxis. (...)







