Los trabajadores de Delphi anuncian que radicalizarán el conflicto ante la pasividad del gobierno y las mentiras de la empresa

Pina acusó a la empresa de "mentir" y a la Junta de Andalucía y Gobierno central de "no hacer nada". Incluso, criticó la presencia en la reunión del pasado martes entre las tres partes, del delegado provincial de Empleo, Juan Bouza: "Dijimos que requeríamos un interlocutor válido de la compañía y de las administraciones. El otro día, Juan Bouza era la pieza que querían quemar en primera instancia y así ha sido".
El sindicalista manifestó que "las vías de escape tradicionales ya las conocemos, lo que es muy difícil de consensuar es mantener la actividad industrial y llevar la presión a la calle sin ningún conflicto". Por eso, anunció que el próximo lunes a primera hora se celebrará un pleno del comité de empresa "donde iremos con un calendario de movilizaciones para cambiar la estrategia, que no puede ser otra que las movilizaciones. Se decidirán cuáles se llevan a cabo y conjugarlas con la actividad industrial".
Pina reiteró también que "a partir de ahora, nuestras exigencias irán todas enfocadas hacia las administraciones para que de una vez abran la mesa que anunciaron el pasado día 5, con la Oficina Económica de Zapatero, de la que no sabemos nada".
"El tiempo que pedían las administraciones ha tocado a su fin -advirtió el presidente del Comité- . Si seguimos alargando esto en el tiempo no es positivo para ninguna de las partes". Insistió también en que Delphi "pretende decretar la quiebra técnica". En ese sentido, señaló que "si eso pasa, la administración tendrá que decir algo para garantizar el empleo y los salarios de todos los trabajadores fijos y los de industria auxiliar. Si la empresa pretende montar un cirio, el cirio lo vamos a montar nosotros en la calle".
La clave está, según Pina, en que mientras sigan los pedidos en cartera de sus clientes, la administración puede tener la posibilidad de encontrar un comprador "porque, si esto lo demoramos en el tiempo, la fábrica acabará siendo será un taller de chatarra y no lo vamos a consentir".
Finalmente, el dirigente sindical arremetió contra las actitudes vistas hasta ahora por parte de Junta y Gobierno central. En ese sentido, señaló que "la clase política no se puede quedar cruzada de brazos mientras se están violando nuestros derechos, nuestras leyes y todo lo demás. La primera responsable a nivel mundial es General Motors, Delphi aquí, y la Junta y el Estado, porque tienen que hacer cumplir el Plan Industrial 2005-2010".







