Magia y Liberación. Se reciben propuestas.
En "Bosquejo de una teoría de las emociones", Sartre argumenta la existencia y uso de la magia. Dice así: "Tomemos como ejemplo el miedo pasivo. Veo llegar hacia mí una fiera. Mis piernas flaquean, mi corazón late más débilmente, me pongo pálido, me caigo y me desmayo. A primera vista nada menos adaptado que esa conducta que me entrega indefenso al peligro. Y sin embargo, se trata de una conducta de evasión. El desmayo es aquí un refugio. Pero no vayamos a creer que es un refugio para mí, que trato de salvarme a mí mismo, de dejar de ver a la fiera. No he salido del plano irreflexivo: pero al no poder evitar el peligro por los medios normales y los encadenamientos deterministas, lo he negado. He pretendido aniquilarlo. La urgencia del peligro ha servido de motivo para una intención aniquiladora que ha impuesto una conducta mágica. Y, de hecho, lo he aniquilado en la medida de mis posibilidades. Estos son los límites de mi acción mágica sobre el mundo: puedo suprimirlo en tanto que objeta de conciencia pero esto sólo lo consigo suprimiendo la conciencia misma. [...] No huimos para ponernos a cubierto; huimos porque no podemos aniquilarnos en el desmayo. La huida es un desmayo fingido, una conducta mágica que consiste en negar el objeto peligroso con todo nuestro cuerpo, trastocando la estructura vectorial del espacio en que vivimos y creando de repente una dirección potencial por el otro lado. Es una forma de olvidar, de negar el objeto. Así actúan los boxeadores novatos cuando, al abalanzarse sobre el adversario, cierran los ojos: quieren suprimir la existencia de sus puños, se niegan a percibirlos y con ello suprimen simbólicamente su eficacia." Es decir, la magia sólo tiene poder a nivel de la emoción. La emoción es el nacimiento de la imaginación. "La emoción no es un accidente sino un modo de existencia de la conciencia, una de las formas en que comprende (en el sentido heideggeriano de «Verstehen») su «Ser-en-el-Mundo»" (Sartre). El poder de la magia es a la vez el poder de la imaginación. Todo lo que sucede en el mundo de las emociones, de la imaginación "viene a constituír un mundo mágico utilizando nuestro cuerpo como instrumento de conjuro". En el caso del boxeador, cerrar los ojos es imaginar que los puños del otro no pueden hacernos daño.
La magia, la conducta mágica, pretende transformar la manera en como es aprehendido emocionalmente un objeto, un sujeto, o un hecho. Lo cual se debe básicamente a que el rasgo principal de la magia es que hace nacer creencias. Independientemente de que los deseos puedan ser expresados mediante cierto lenguaje al momento de "hacer magia" (lo que llaman conjuros). El acto mismo de la magia -sorpresa e intención, tiene potencialidad para hacer nacer creencias (los trastorno del cuerpo, como por ejemplo, la taquicardia, el sudor frío, la histeria, etc, no son sino la creencia vivida de la conciencia en tanto que vista desde el exterior). En este sentido, mago es alguien que tiene capacidad para crear ilusiones, es decir, mediante imagenes -magia- influir en la emoción de otro sujeto. Todos los humanos tenemos esa capacidad, sin embargo, culturalmente, algunos sujetos reciben enseñanzas sobre la manera más efectiva para crear las ilusiones que deseen. Estas ilusiones están determinadas por la buena o mala fe que los magos tengan. Es decir, si tienen buenos o malos deseos. [Un cuestionamiento muy común para cuando se habla de la diferencia entre lo bueno y lo malo, es preguntar -con cierta arrogancia, ¿quíen puede decir, que es bueno y que es malo? La respuesta es, cualquiera. La maldad es el acto de la mala fe. La mala fe, tal como lo dice Sartre en El Ser y la Nada, es no solamente decir mentiras sino además creerse las propias mentiras. Las mentiras o las verdades tienen su propio lugar según el discurso en el cual esten enunciadas. Es decir, por ejemplo, si nos situamos en el discurso del poder dominante, lógico sería aceptar como verdad, que todos los terroristas son una amenaza para el capitalismo -pero que sucede entonces cuando en el discurso de la resistencia no tenemos un argumento que denote claramente cual es el lugar del terrorismo, de ahí que no tengamos capacidad para decir si es bueno o malo, o si es mentira o verdad lo que los opresores dicen...] ¿De que depende que se tengan buenos o malos deseos, si como hemos dicho atrás, éstos están en función de los discursos por los cuales esten enunciados? Nosotros pensamos que depende básicamente de cómo estan producidos esos discursos. Es decir, si estan sustentados en una lógica de la dominación o en una lógica de la liberación.
A estas alturas de la historia humana conforme la idea del mago ha ido olvidandose, han ido apareciendo algunos especialistas en el manejo de emociones, por ejemplo los Psiquiatras, a los cuales podríamos considerar una especie de magos alquimistas toda vez que mediante la administración de sustancias influyen en el sujeto para que reaccione de tal o cual manera, emocionalmente, ante una u otra situación. O que decir, de los publicistas, quienes mediante spots o anuncios pretenden que compremos tal o cual producto. Y que decir, de los productores de medios de comunicación, quienes mediante la radio, la tv o la internet, al "informarnos" sobre tal o cual hecho, pretenden que su discurso hegémonico, sea aceptado como verdad. Además, por supuesto, no podía faltar el cine: el arte de crear y recrear ilusiones, sea apartir de actores y efectos especiales o de dibujos animados por computadora.
En este sentido nos parece importante hacer notar el gran poder "mágico" que tienen los opresores (burgueses, terratenientes, caciques, etc.). Piensese por ejemplo en el atentado contra las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Particularmente nosotros pensamos que este acto de "terrorismo" fue planeado desde las más altas esferas del Estado yanqui pues mediante el uso y abuso de esas imágenes se ha justificado la guerra contra más de un país. Bush es un aprendíz de mago, los verdaderos orquestadores de su política de conquista son las trasnacionales, los millonarios más millonarios, la iglesia protestante y católica y por supuesto, los repúblicanos. Definitivamente, que Bush pretenda hacernos creer que su imperio es el bueno y los malos son quienes están contra él, no es casualidad. Preguntense ahora porqué los estadounidenses o quienes viven en Estados Unidos, siguen apoyando a Bush. La respuesta es sencilla. Si el objetivo del imperio yanqui siempre ha sido extender su dominio, conquistar todo el mundo, pues resulta obvio quienes fueron en verdad los autores del atentado a las torres gemelas: ellos mismos. Se preguntarán ¿dónde esta la magia? En el atentado mismo, en el espectacular derrumbe de las torres gemelas. Toda vez que este y sólo este hecho ha tenido el poder de impactar contundemente, emocionalmente, haciendo sentir indefensos o vulnerables, a miles de millones de personas que creen en el "american way of life", tanto en Estados Unidos, como en el mundo; con lo cual además se aseguro que la guerra sería aceptada y justificada por "todos". Esta receta es la misma que trato de aplicar la derecha española con el atentado al metro de Madrid el 11 de marzo de 2005.
¿Cómo enfrentar la magia que tiene como intención dominar? Hay una cuestión importante, en la medida en que la magia va unida a la creencia, la mejor manera de combatir cualquier magia es dejar de creer lo que se quiere hacernos creer; sin embargo, el punto central del problema es que tanto permitimos que las emociones padecidas sean transitorias o afecten permanentemente nuestros pensamientos y actos: "como la conciencia vive el mundo mágico al que se ha arrojado, tiende a perpetuar ese mundo en que se siente cautiva: la emoción tiende a perpetuarse" (Sartre) . La conciencia que adopta nuevas creencias, es una conciencia que vivirá en el mundo donde esas creencias se realizan como conductas. Regresemos al terror de Estado. El terror de Estado, más alla de las torturas, la persecución, el miedo y las humillaciones, tiene la intención de influir en las emociones del sujeto para hacerle creer que esta sólo, que su lucha esta perdida, que el estado es todopoderoso, etc. Todos quienes hemos vivido alguna situación donde se esta "completamente" en manos del Estado -pj la cárcel, sabemos lo difícil que es reponerse emocionalmente de la situación vivida. No basta con tener firmes nuestras creencias, no basta con convencernos a nosotros mismos que lo que nos dijeron era mentira. Para combatir efectivamente el miedo emocional que padecemos y que ellos crearon "magicamente", nosotros pensamos, hace falta hacerse de un espacio autónomo desde el cual podamos continuar nuestro trabajo, y a partir del cual podamos padecer nuevas emociones que nos hagan desarrollarnos y crecer individual y colectivamente. Libremente. La cuestión parece sencilla, sin embargo, las zonas autónomas son las zonas más escasas en este mundo capitalista, luego entonces, la mayoría de las veces vamos sobrellevando -incluso colectivamente pero de manera individual, nuestros traumas emocionales y por supuesto, nuestros trastornos corporales (el insomnio, la histeria, etc.) "Cuanto más se huye, más miedo se tiene. El mundo mágico se esboza, cobra forma y luego se aferra a la conciencia y la abraza: no puede desear librarse de él; puede intentar huir del objeto mágico pero hacerlo sería concederle una realidad mágica aún más fuerte. Y ese carácter de cautiverio la conciencia no lo realiza en sí misma sino que lo aprehende sobre los objetos: los objetos son cautivadores, esclavizadores, se han apoderado de la conciencia. La liberación ha de venir de una reflexión purificadora o de una desaparición total de la situación conmovedora". (Sartre)
Ahora la pregunta es: ¿Que acto de magia de buena fe tendríamos que realizar quienes somos libertarios para acabar con el capitalismo? Luego habría que preguntarse ¿a quiénes se pretende influenciar -emocionalmente- con nuestra magia, a los opresores, o a los que somos dominados? ¿para liberarnos, es más conveniente atemorizar a los opresores o fortalecer la seguridad de los que somos dominados?. Finalmente tendríamos que imaginar ese acto de magia. Producido desde la lógica de la liberación. Que nos "asegurara" la victoria o al menos que nos hiciera creer que otro modo de vida es posible. Tal como sucedió en México aquel ya lejano 1 de enero de 1994 -gracias al cual, muchos estamos hoy en pie de lucha.
Se reciben propuestas. Por lo pronto, nosotros estamos de acuerdo con la propuesta zapatista de realizar un levantamiento civil y pacífico -mundial.







