Un siglo y medio de legado: 130 años después de la muerte de Marx

Pues Marx supo conciliar la contradicción viva entre la teoría y la práctica, entre el pensar a la clase obrera y actuar junto a ella para su emancipación. Reconciliación que a tantos filósofos de salón e intelectuales asalariados de oficio en general, de universidades e institutos de investigación, les ha costado demasiado, ayer y hoy (para la muestra, la Escuela de Frankfurt), aun cuando simpaticen con el comunismo y realicen, con su fuerza de trabajo, un progreso intelectual notable.
Pero no es lo mismo simpatizar con el comunismo que luchar por él. Así como ser partidario de alguna filosofía política (social) y natural requiere una actitud práctica con hondas repercusiones sociales que trasciendan de la exclusiva y cómoda actitud teórica.







