Problemas en la sanidad pública andaluza

El proceso ligero de privatización en la sanidad española y andaluza es un hecho que se manifiesta de diferentes formas. Más que con medidas activas o leyes, la sanidad se va degradando debido a los empleos temporales y con bajo sueldo. Esto trae dos consecuencias: el desplazamiento de plantillas sanitarias a clínicas privadas, que se ganan clientes con su supuesta buena labor, y la emigración de especialistas a otros países con mejores contratos. En este sentido, miles de médicos han emigrado, lo que llega a producir una falta de ellos en el país y en la comunidad.
Por un lado, la precariedad laboral en el sector médico. Este hecho, se debe de los contratos basura: por unos meses, haciendo que los sanitarios vayan rotando y sufran una inestabilidad permanente. Estas rotaciones, además de afectar a los médicos, hacen que sus tratamientos sean parciales, ya que el seguimiento a un paciente se ve interrumpido y por lo tanto se fomenta el tipo de curación más superficial. Un ejemplo de las protestas de especialistas, es el cierre de consultas del Centro de Alta Resolución (CARE) de Muelle de Heredia en Málaga por el plante de los ginecólogos. Éstos, no sólo se quejan del anterior problema, sino que también recalcan que esto provoca el cambio a la sanidad privada al tener contratos más permanentes; además, la media de contratos del SAS (Servicio Andaluz de Salud) encadenados superan la centena, siendo todos ellos de semanas o, como mucho, meses.
Como se ve, estas condiciones provocan el cambio a la sanidad privada, con hasta el triple de sueldo y contratos indefinidos; o al sistema sanitario de otros países, mejores en este sentido. Esto a su vez se compensa con la llegada de especialistas de otros países en los que la situación de la sanidad pública es más precaria. Precisamente, a este respecto, el SAS ha afirmado que contrata a estos médicos extranjeros sin tener homologada la especialidad. En Andalucía, el SAS tiene contratado 120 profesionales no españoles, aunque esta cifra se aumenta en otras zonas del estado español hasta constituir un tercio de los profesionales. Esta situación es claramente contradictoria con la salida de médicos a potros países.
Este verano, CCOO-Andalucía ha anunciado que no se cubren las bajas de especialistas en los hospitales y centros de salud de Andalucía, y no se refuerzan los centros con más médicos para atender el incremento en la población. Este incremento, que hace que en algunos lugares la población se multiplique por diez o veinte, causa el colapso de centros hospitalarios. Esta situación se vive especialmente en las costas de Huelva y Málaga, donde el hecho de que sólo el 4% de los facultativos que se van de vacaciones se sustituyen, es muy grave. Los números hablan por sí solos: la Junta va a gastar 1,9 millones de euros para estos contratos, mientras que Valencia, gastará 62.
Por ejemplo, en Sevilla, las camas de los tres hospitales (Virgen del Rocío, Macarena y Valme) se reducen en un 14%; sin embargo, la ocupación de las msimas es del 100%, lo que hace que haya una demanda de la zona de enfermería de dichos centros hospitalarios.
En Sevilla, la provincia donde las listas de espera son mayores, en el Hospital del Virgen del Rocio, más de trescientos trabajadores se concentraron antes del comienzo del verano, a finales de mayo, reivindicando la mecánica que estaba siguiendo el hospital. Ésta consistía en la no renovación de los contratos de los trabajadores sanitarios eventuales. Esta acción se habría producido hasta a 200 profesionales, pudiendo aumentar dicha cifra a los 500 eventuales que trabajan en el hospital público.
A estos problemas, podría sumárseles el cambio en la publicación de las listas de espera, que ahora se extiende de seis meses a un año u otros como el que se plasmaba en una noticia anterior: el hecho de que se manipulen cifras y listas de espera para recibir una compensación económica, lo que causa la deshumanización de la sanidad y su perversión.
Todos estos casos de recorte de plantilla y gastos, se relacionan con las medidas que la comunidad de Madrid queire tomar en relación a la privatización de la sanidad y que cada vez demuestra el futuro de este pilar del "estado de bienestar" que tanto defienden los políticos.







