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23/06/2016 :: Andalucía

"Proponemos la creación de organización obrera y popular"

x Boltxe Kolektiboa
A las puertas de su II Congreso en Córdoba, Boltxe entrevista a Andalucía Comunista

Andalucía Comunista es ya un viejo conocido de Boltxe. Partido marxista-leninista, feminista e independentista andaluz, ya hace varios años les entrevistamos por primera vez y tuvimos así la oportunidad de saber de sus luchas y objetivos. El próximo 25 y 26 de junio va a celebrar su congreso en la ciudad de Córdoba y para saber las novedades que hay tanto en Andalucía Comunista como en Andalucía, les entrevistamos de nuevo.

Boltxe: Primeramente podríais hablarnos de vuestro partido, un poco de historia y, sobre todo, qué ha cambiado en los últimos años.

Andalucía Comunista: Andalucía Comunista nace como resultado del acercamiento de diferentes comunistas que militaban en movimientos sociales y políticos. La idea original era coordinar nuestro trabajo en la ciudad de Málaga en torno a un programa de mínimos. Con el tiempo, y según se fue desarrollando el debate, nos fuimos convenciendo de la necesidad de un Partido Comunista que abordase con valentía la cuestión nacional andaluza desde una visión fresca y dialéctica del marxismo-leninismo, pero sin mercadear con los principios y dando prioridad al trabajo en los frentes de masas (sindicatos, asociaciones de vecinos, organizaciones juveniles, colectivos culturales…), que es lo que nosotros definimos como “crear poder popular”. Poco a poco, fuimos contactando con otros comunistas del resto de Andalucía y constituyendo otras células. En el I Congreso, celebrado en la ciudad de Córdoba hace ahora cuatro años, nos dotamos de un Programa para la Liberación Nacional de Andalucía que fue el resultado de un trabajo de meses documentándonos y redactando ideas y propuestas y que creemos que, en su esencia, sigue siendo el camino para liberación de nuestro pueblo, para la creación de un poder popular soberano en Andalucía, que se organice en función de los ritmos y necesidades de nuestro pueblo y no en los de la Villa y Corte. Esto es especialmente urgente en momentos como el actual, en que eso que Lenin llamaba “cretinismo parlamentario”, el culto a las elecciones y a los cargos públicos a los que se inmola todo poder popular, está tan en boga.

Según se ha ido desarrollando el Partido hemos comprobado que cuando existe una célula de Andalucía Comunista, y esta está en buenas condiciones, el trabajo de los movimientos sociales de la zona se multiplica y, sobre todo, se orienta hacia posiciones soberanistas y de clase, mientras que cuando no es así el movimiento termina desviándose y tomando, salvo honrosas excepciones, derivas oportunistas cuando no liquidacionistas. De ahí que cada vez estemos más convencidos de la vigencia de nuestro proyecto comunista y de su necesidad histórica.

¿Este congreso que vais a celebrar es un congreso ordinario o se celebra debido a algunas novedades en el interior del partido?

El congreso que se va a celebrar los próximos días 25 y 26 de junio en Córdoba viene precedido por la marcha de nuestro anterior Secretario General Antonio Torres “Antón”, que por razones que él conocerá entendió que no tenía cabida en este proyecto. Así pues, se hizo necesario la celebración de un nuevo proceso congresual para renovar los cargos de coordinación y dirección.

Sin embargo, la marcha de nuestro anterior Secretario General, al que le deseamos lo mejor, pese a ser una premisa lógica, no pesa en la celebración de este congreso. Al fin y al cabo se va a celebrar sólo cuatro meses antes de cuando hubiese tocado de no producirse la mencionada dimisión. Como todo Congreso, se realizará la normal valoración del periodo transcurrido desde la celebración del último en agosto del 2012, y se marcarán las nuevas líneas de actuación táctica y estratégica para el periodo de los próximos cuatro años.

Como un apunte novedoso que podríamos señalar aquí, es la apuesta por una dirección más colegiada y democrática con respecto al periodo anterior, en aras de incrementar la democracia interna lo más posible, así como la transparencia en la toma de decisiones.

Hablando ahora de nuestros pueblos, tanto en Euskal Herria como Andalucía y también en otras naciones ha irrumpido con fuerza el reformismo, el oportunismo, el electoralismo... ¿Como veis estos fenómenos? ¿Qué fuerza tienen en Andalucía?

Cuarenta años de PSOE en el Gobierno títere de Sevilla son muchos años y han sido cuarenta años de destrucción sistemática tanto de cualquier poder popular que fuese autónomo de las instituciones de la Junta como de cualquier atisbo de identidad nacional andaluza auténtica (es decir, que no cayese en la visión pseudofranquista de una Andalucía de charanga y pandereta).

La llegada de la crisis económica y la tremenda ofensiva que, con su excusa, se ha llevado a cabo contra los intereses populares nos ha pillado, pues, sin organizaciones de masas mínimamente estructuradas para encuadrar a todos aquellos sectores populares que se han visto lanzados a la lucha.

A esto hay que unir que en ciertas partes de la geografía andaluza tienen predicamento aquellos que reniegan de la necesidad de estructuras estables de poder popular (trotskismo, luxemburguismo, etc…) y que, con ello, caen en un culto a la espontaneidad que termina liquidando el poco movimiento real que existe, llevándolo a la impotencia.

La consecuencia lógica de esto era crear el fermento apropiado para que el oportunismo electoralista “diera el campanazo” y tirara de los sectores más inmaduros del movimiento popular así como de aquellos que, después de años de llevar derivas izquierdistas y marginales, optaron por ir al extremo contrario y posicionarse en el oportunismo más descarado en la busca de un lugar bajo el sol.

Si lo pensamos en profundidad, el oportunismo de derecha y el izquierdismo no dejan de ser dos caras de la misma moneda que buscan atajos al desarrollo real de la lucha de clases. El proceso de toma de conciencia y de organización del proletariado nunca fue ni fácil ni rápido, pero menos en el actual momento histórico en que apenas estamos saliendo de una etapa en la que los comunistas aún nos estamos lamiendo las heridas del desmerengamiento del campo socialista europeo.

Pero la historia está de nuestro lado y, si sabemos mantener la paciencia y continuar con un trabajo metódico de creación de poder popular y de estudio, difusión y análisis del marxismo-leninismo manteniendo una lucha sin cuartel contra el oportunismo de toda laya en el terreno ideológico, las diferentes tendencias oportunistas y sus aliados terminarán siendo barridos del movimiento popular y desechados al cubo de basura, ya que su consecuencia práctica es la liquidación de la lucha social y su sustitución por el electoralismo más zafio, tal y como estamos comprobando.

¿Cómo analizáis el fenómeno televisivo de Podemos?

Decía Marx que la historia se repite dos veces, primero como tragedia y después como farsa y en el caso del que hablas es cada vez más evidente. Esto no es nuevo, ni el “juntos podemos” (que ya fue el lema de la campaña de 1982 que casi liquida al PCE carrillista), ni la desbandada masiva de supuestos revolucionarios ultraizquierdistas a las filas de la nueva izquierda joven y dinámica, ni las campañas de intoxicación y de acoso y derribo todo lo que parezca no pasar por el aro. En Andalucía llevamos ya cuatro décadas sufriendo las consecuencias de que supuestas eminencias de la izquierda extraparlamentaria de todas las calañas y sectores procedentes del Régimen franquista llegaran a un proceso de confluencia vergonzoso en aras de “vencer a la derecha” y tacharan de locos e iluminados a los que mantuvieron una mínima coherencia con sus principios.

El objetivo en 1982, como ahora, era desarticular desde esa supuesta izquierda cualquier posible respuesta organizada, sobre todo política, a la operación gatopardista de recomposición del Régimen de la época

Pero es cierto que hay diferencias. Por un lado, la gente que se acercó a Podemos hace dos o tres años está viendo con claridad la suciedad de la operación muy pronto y sus círculos se están vaciando con mucha rapidez al ser PODEMOS un proyecto vacío a nivel político, gelatinoso a nivel organizativo y lleno de agujeros en lo ideológico. Son una parodia del PSOE felipista de 1982. Tal vez por eso, ahora las prisas por absorber a todo lo que se mueva son mayores, las presiones más descaradas, las campañas de intoxicación y desprestigio aún más burdas y el apoyo de medios de comunicación del Régimen posfranquista más ostentoso. El plan de Podemos es descabezar cualquier movimiento crítico absorbiendo a sus cabezas visibles. Esto pone al orden del día fortalecer la dirección colectiva en dichos movimientos, incentivar el debate interno y la crítica y la autocrítica y acabar con el culto a la personalidad. Si se consiguen estos objetivos, el fenómeno Podemos significará más una depuración y un salto cualitativo en la toma de conciencia de las masas que otra cosa. De otra manera, el futuro sería muy negro.

¿Cómo os planteáis la lucha contra esos «ismos» de los que acabamos de hablar?

Hay que ser muy dialécticos en la lucha contra las desviaciones oportunistas ya que poseen una tremenda capacidad de intoxicar y de practicar el victimismo. Por el hecho de que la parte más consciente del proletariado, aquella que es capaz de ver cuáles son sus necesidades históricas y pugnar por la dirección del movimiento para orientarlo hacia ellas, sea capaz de ver claramente quien es el enemigo no significa que la mayor parte de las masas lo vea. Dicho de otro modo, no significa que porque tú entiendas algo y esto sea cierto, el resto lo vea igual. Es necesario un proceso de unidad y lucha en el que se vaya arrinconando a los sectores oportunistas y se vaya ganando o bien el apoyo o bien la neutralidad del resto. Para esto no hay recetas hechas, como para casi nada, pero no debemos perder de vista que la dialéctica unidad-lucha es fundamental en el combate contra el oportunismo y dependerá de las circunstancias concretas que deba primar un aspecto u otro de dicha contradicción. Nosotros siempre decimos que una cosa es ser el abanderado, que va a la cabeza de las masas, y otra muy distinta ser el tonto de la bandera que va él sólo a metros de distancia siendo rechazada por las mismas. Pero claro, los matices son muchos y en el transcurso de la lucha es previsible que cometamos múltiples errores. Lo principal es no fallarle a nuestros principios y no ser seducidos por cantos de sirena que sólo llevan a la liquidación del movimiento obrero y popular. Todos los fallos se pueden corregir menos la traición.

Vuestro congreso coincide con la repetición de las elecciones españolas..un poco ¿Qué valoración haceis de las mismas y qué posición habéis tomado?

Efectivamente, nuestro congreso coge el día de la jornada electoral, el 26 de junio. La posición de Andalucía Comunista ante las opciones que se presentan ese día es muy crítica. No pensamos que, según la correlación de fuerzas y su plasmación en las distintas fuerzas políticas, vaya a surgir nada positivo para los Pueblos Trabajadores que conviven en el español, nuestra percepción es más bien la contraria.

Por esta razón, propugnamos ante esta cita electoral la abstención, y llamamos a las capas populares andaluzas a que no apuesten por la vía electoral para mejorar sus condiciones materiales de vida y los derechos sociales a corto plazo. Sin renunciar a esta vía a medio y largo plazo, proponemos en el momento actual la creación de organización obrera y popular (sindicato, movimiento vecinal, estudiantil, etc.). Organización obrera y popular que es condición indispensable para que los representantes del pueblo puedan llegar a las instituciones y realizar una oposición e incluso una acción de gobierno efectiva en beneficio del pueblo trabajador.

Desde la lejanía se observa un aumento de las luchas del pueblo trabajador andaluz. ¿Nos podéis hablar un poco de estas luchas? ¿En qué están centradas?

La profunda crisis que azota al estado español desde el año 2007 ha afectado de forma muy profunda a la nación andaluza, tengamos en cuenta el carácter de economía dependiente que caracteriza a Andalucía. De esta forma, efectivamente veremos un incremento de la lucha de la clase obrera andaluza en el bienio 2012-2013. Sin embargo, nuestra percepción es que en el momento actual han remitido de alguna u otra forma, debido a la confianza en el electoralismo como vía para paliar los problemas sociales, y también a un lógico cansancio de las masas ante una movilización muy intensa ante un periodo muy corto de tiempo.

De todas formas, no nos vamos a engañar, la conflictividad social asociada a la crisis sigue estando presente, y muy posiblemente se incremente ante los nuevos recortes que exige la UE. Estas luchas han sido muy variadas. Tal vez, las más mediáticas hayan sido las protagonizadas por el SAT, como fue la ocupación de la finca de Somonte, y que afecta al problema de la tierra, que aunque ya no afecte directamente a un porcentaje mayoritario de la población andaluza si lo hace de forma indirecta, al ser el primer paso para el desarrollo económico andaluz la necesaria reforma agraria que de trabajo a los andaluces/as, incremente su capacidad de consumo y la capacidad de ahorro de capital necesario para un proceso industrializador. Al tiempo, que asegure nuestra soberanía alimentaria.

Sin embargo, ha habido otras más luchas en otros muchos sectores, tal vez con menor repercusión mediática. Un ejemplo lo tenemos en la multitud de deshaucios que se han dado en nuestra tierra, un ejemplo claro de lucha por el derecho a la vivienda y contra la usura más desenfrenada. También la lucha contra el desempleo y la precariedad, en multitud de empresas andaluzas o filiales externas que amenazaban con ERES y ERTES a malsalva. Igualmente, hemos tenido multitud de confrontaciones por unos servicios públicos de calidad, protagonizadas por el profesorado andaluz y los trabajadores sanitarios, así como el funcionariado de la Junta de Andalucía y de la administración estatal en tierras andaluzas.

Así, podríamos proseguir con un amplio y larguísimo etcétera.

¿Avanza la lucha por una Andalucía independiente y socialista?

Avanza en la medida en que aquellas organizaciones y personas que queremos una Andalucía independiente y socialista construimos país. Respecto a eso, en Andalucía Comunista lo tenemos claro; cada centro de trabajo, de estudio, centro social, asamblea de parados, asociación de vecinos, etc., es un ladrillo de ese país del futuro. No valen atajos ni fórmulas mágicas, lo que no construyamos a fuego lento se irá tan fácil como venga. No estamos precisamente en una etapa avanzada de todo esto en Andalucía, pero lo importante es no perder de vista este horizonte. De lo contrario se puede desviar el punto de mira y optar por opciones equivocadas.

Tampoco se puede olvidar otra cuestión central en todo esto. De nada serviría abordar esa construcción nacional sin fomentar y desarrollar la conciencia nacional de la misma manera que desarrollamos la conciencia de clase. En ese aspecto tenemos experiencias muy valiosas en Euskal Herria o en Catalunya, donde es ese fuego lento el que lleva funcionando décadas. Entendemos además que en la medida en que los marxista-leninstas tengamos capacidad para intervenir y aplicar una línea correcta los diferentes proyectos nacionales, éstos se construirán sobre bases más sólidas.

En la entrevista anterior os preguntábamos por la juventud andaluza, volvemos a hacerlo, ¿la juventud andaluza se está organizando? ¿Se moviliza por sus problemas en tanto que uno de los sectores del pueblo más oprimido?

En consonancia con lo anterior, la juventud tiene que ser capaz de construir país en aquellos ámbitos en los que son protagonistas como son el estudiantil y el de la precariedad laboral y el paro donde la juventud andaluza ocupan los primeros puestos. De alguna manera hay que encajar a todos los sectores sociales en el proyecto de una Andalucía libre y socialista.

Uno de los problemas más importantes actualmente es el paro, suponemos que en Andalucía también, ¿Cómo se organizan las y los parados?

Paradojicamente comprobamos que es mucho más difícil organizar a las personas desempleadas que a las que están en activo. Hace casi tres años, cuando Andalucía sufría uno d los peores momento económicos de esta crisis sistémica, y aprovechando que se veía cierta inquietud e impotencia por parte de algunos colectivos de personas desempleadas en los pueblos, decidimos hacer una marcha impulsada por el SAT en la que los y las paradas fueran protagonistas. Decidió hacerse en la Bahía de Cádiz por ser una de las comarcas más castigadas por la reconversión y el paro.

Sorprendentemente, comprobamos que la mayoría de personas que participaron activamente además de las y los afiliados del sindicato, eran trabajadores y trabajadoras del metal en activo, gente con condiciones de trabajo muy precarias, y muy poca juventud.

Se habían creado asociaciones de parados y acudieron sus representantes, pero asistimos atónitos al circo del clientelismo y el oportunismo. El “quítate tú para ponerme yo”.

En líneas generales esta resultando muy difícil organizar a este sector de la clase obrera, la desesperanza y la frustración han hecho mella en el espíritu de la inmensa mayoría de sus miembros. También hay una cierta desconfianza hacia todo lo que huela a sindicalismo, fruto de la actuación de los sindicatos mayoritarios. Esto es lo que explica que por ejemplo en Málaga, cuando empezaron a darse tibios comienzos de organización de desempleados, se diesen al calor del movimiento 15M. Embriones organizativos que se disolvieron como azucarillo en agua muy prontamente, actualmente queda algo, pero más bien poquito.

En esta desesperanza y desconfianza también juega el que muchas personas que sufren el problema del paro lo son ya de larga duración y, en contra de la idea presentada por determinados medios de comunicación que presentan a una población andaluza mayoritariamente subsidiada,- de hecho según el profesor Manuel Delgado Cabeza la protección social en Andalucía es menor que la media española-, son cada vez mayor el número de estas personas que se están quedando sin ningún tipo de cobertura, incidiendo en su desprotección y en procesos de lumpenproletarización. Las repercusiones a nivel organizativo de esto son más que evidentes.

Antes de cerrar la respuesta a esta pregunta nos gustaría indicar que el problema del desempleo es uno de los más graves que sufre Andalucía, si no el que más. Tengamos en cuenta que aquí siempre ha habido un 10% de media más de desempleo que la que siempre ha marcado la media estatal. De este modo, a comienzos de este último mes de mayo mientras que en el conjunto del estado teníamos un 21% de paro, en Andalucía sufríamos un 29,8%. La gravedad de esta cifra se constata al comprobar que en ese momento en Grecia tenían una tasa de paro del 24,4%.

¿Cómo se plantea Andalucía Comunista la lucha por la liberación de la mujer?

Desde Andalucía Comunista no nos cansaremos de repetir que “sin comunismo no hay feminismo y sin feminismo no hay comunismo”. Si lo que queremos es justicia social para Andalucía, para sus gentes, y desde aquí hacia el mundo, no podemos permitir que más de la mitad de nuestro pueblo, las mujeres andaluzas, sigan sufriendo la opresión patriarcal. Es un tema complejo de visualizar y gestionar incluso entre la militancia por culpa de la hegemonía que la propiedad privada creó para su beneficio y las injerencia posteriores del “feminismo” posmoderno. Podemos cambiar el sistema económico, incluso la estructura social, pero si no existe una verdadera revolución sexual y de genero, si no destruimos los roles machistas y los modelos de relación que conllevan, el patriarcado seguirá resistiendo y explotando a la mitad de la población. Tenemos que tener muy claro que el capitalismo se sustenta sobre pilares patriarcales muy bien estructurados que ejercen violencia sobre la mujer, el obrero y su familia para beneficio de la burguesía.

Por lo tanto, en Andalucía Comunista hemos hecho un sobre esfuerzo en los últimos tiempos para que toda la militancia se ponga las pilas en feminismo, formándonos al mismo nivel que en política, economía, cuestión nacional o ecología.

No es nada fácil, pero cualquier cambio social comienza dando pequeños cambios personales. Dichos cambios, en vez de darse de una mera forma aislada, y teniendo en cuenta que tienen lógica y objetivos colectivos, son los primeros pasos para cualquier revolución social. "La revolución empieza por lo personal, destruyendo actitudes reaccionarias para con las mujeres y construyendo feminismo en todos los frentes: en casa, en la calle, en el puesto de trabajo, de fiesta, en la militancia...Muchas personas feministas, haciendo pequeñas cosas feministas suponen avances importantes para la colectividad, pero sin olvidar que debemos tener en cuenta todo el proceso y no solamente su final (reparando en lo que pasa tanto en el espacio público como en el privado). Porque demasiadas veces ponemos nuestras prioridades en el espacio "macropolítico", es decir, en el espacio de las grandes teorías, quedandóse éstas en meros eslóganes, y olvidando la praxis. Y las y los comunistas debemos ser ejemplo también en esto.

Hemos leído en vuestro comunicado del 8 de marzo que criticáis que esa jornada haya acabado perdiendo su sentido obrero. ¿Nos podéis explicar un poco más esto?

Para Andalucía Comunista el 8 de marzo debe ser la exaltación en las calles de lo que acabamos de comentar. El 8 de marzo de 1957 salieron a las calles neoyorquinas las obreras textiles a reclamar sus derechos porque prácticamente vivían en las fabricas a cambio de un salario miserable. En marzo de 1908, 15.000 obreras marcharon por la misma ciudad al grito de “¡Pan y rosas!“, sintetizando en esta consigna sus demandas por aumento de salario y por mejores condiciones de vida. Y, al año siguiente, también en marzo, más de 140 mujeres jóvenes murieron calcinadas en la fábrica textil donde trabajaban encerradas en condiciones inhumanas.

Y más importante aún: El 23 de febrero de 1917 (el ocho de marzo según el nuevo calendario) las trabajadoras textiles de Petrogrado (actualmente San Petersburgo) organizaron una huelga. Eso intensificó los disturbios sociales en las calles de la capital y llevó a la Revolución de Febrero.Nuestras camaradas bolcheviques ya tenían clara la relación entre la lucha por el socialismo y la lucha por la liberación de la mujer: no es posible una sin la otra.

Gracias a todas estas luchas, que no celebraciones, se fijó internacionalmente el 8 de marzo como “día internacional de la mujer trabajadora”, con el objetivo de reivindicar la explotación laboral y personal de las mujeres y continuar la pelea por su liberación. Pero la burguesía se ha seguido sirviendo de sus armas, su publicidad e incluso de sus mujeres, para reinventar un 8 de marzo que nada tiene que ver con su origen obrero, un 8 de marzo que ha perdido su sentido de clase para pasar a ser un día de celebración para mujeres, sin reparar en clases o identidades, donde prácticamente la lucha en las calles y en el tajo no existe, donde relegamos esa misma lucha al consumismo, regalando flores e incluso aspiradoras desde los sectores más reaccionarios, en definitiva, donde relegamos otra vez a la mujer obrera a las cavernas del capital. En definitiva, sin ir a la raíz de la explotación de la mujer: el capitalismo y el patriarcado.

La represión de Estado capitalista español está presente en Andalucía, el caso más conocido, últimamente, es el del sindicalista del SAT Andrés Bódalo. ¿Pensáis que el Estado está aumentando la represión? ¿Por qué pensáis que ha aumentado? ¿Porque la lucha ha aumentado? ¿Porque es la única salida del Estado capitalista español ante la crisis?

Los protagonistas del Régimen no llevan más de 70 años dominando políticamente este estado por casualidad y no juegan con una baraja solamente. Buscan castigos ejemplarizantes, cabezas visibles que recuerden a sus semejantes lo cara que sale la desobediencia, aunque eso no es suficiente. Pero no debemos olvidar que son precisamente las acciones de desobediencia lo que más ha disminuido últimamente en toda esta vorágine electoralista del último año, y por eso es llamativo que sea ahora cuando el estado decida meter entre rejas a nuestro compañero Andrés.

Andrés no es más que una víctima de esa represión selectiva que hoy sufre las consecuencias de la crisis de un Régimen político parido por el franquismo, y es la destrucción de este Régimen lo que acabará con toda la represión.

En las movilizaciones vemos que también en Andalucía, como en Euskal Herria, se rescata la reivindicación de la amnistía... ¿nos podéis comentar qué importancia tiene para vosotros hoy día la amnistía? ¿Por qué la amnistía es un punto central en vuestra lucha?

Decimos que hay que destruir el Régimen para acabar con la represión y nos referimos a que hoy se ha abierto a nuevos sectores, y la que lleva cayendo desde hace décadas sobre las espaldas de quienes han sido objeto de políticas de exterminio dentro de las cárceles y de cadenas perpetuas encubiertas como son los presos políticos abertzales o los del Partido Comunista de España (reconstituido).

Es por eso que a pesar de que hay acciones en las que es bueno visibilizar a un preso o a una presa en concreto, nos resistimos a centrar las luchas antirrepresivas en eso o a utilizar eufemismos, haciendo siempre un llamamiento a la lucha por la amnistía total. Es central porque es inseparable la lucha porque todos los compañeros presos salgan de prisión de la lucha en general. ¿Cómo no vamos a mojarnos por aquellos que han caído en manos de nuestro enemigo de clase?

Euskal Herria es otra de la naciones oprimidas por el Estado español, ¿cómo veis nuestra lucha?

La lucha por la independencia y el socialismo en EH ha tenido bastante influencia en Andalucía, aunque siendo realistas tenga poco que ver en la forma que debe darse en una y otra nación. El enemigo a batir es el mismo, pero los pasos a dar, tanto cualitativos como cuantitativos son diferentes. La organización de la lucha que hay estructurada para la liberación del pueblo vasco está muchísimo más avanzada que en Andalucía, que además todavía es adalid del españolismo rancio que quiere exportar el imperio español.

Desde Andalucía Comunista pensamos que podemos aprender mucho de Euskal Herria porque la liberación nacional y social del pueblo andaluz apenas está comenzando. Pero también creemos que es fundamental, no sólo en Euskal Herria o Andalucía, si no en todos los pueblos oprimidos, reforzar mucho más la lucha en la calle y menos en las urnas. Y parece que últimamente allí como aquí se apetece demasiado, como diríamos en Andalucía, un silloncito donde buscarse las habichuelas y quien venga detrás que arree.

Uno de los puntos fundamentales de la lucha de los pueblos es el internacionalismo proletario. ¿Cómo os planteáis en Andalucía Comunista avanzar en este punto tan importante?

El internacionalismo proletario es la otra cara indisociable del nacionalismo obrero. Ambos suponen un todo que al igual que la cara y la cruz de una moneda no se pueden separar, el uno lleva al otro. Desde este punto de vista, la primera tarea que Andalucía Comunista tiene para fomentar el internacionalismo proletario es darle a nuestro pueblo conciencia de sí mismo, pues al hacerlo hacemos que cada andaluz y andaluza se plantee el lugar que tiene en el mundo por serlo, y con ello se le acerca a las distintas problemáticas que afectan al resto de los pueblos que conforman a la humanidad, fomentando con ello actitudes de solidaridad y fraternidad con los mismos.

Esto a su vez, va a suponer, la eliminación de comportamientos xenófobos y racistas hacia los emigrantes que vienen a nosotros en busca de una vida mejor provenientes del Tercer Mundo. Algo que en líneas generales no resulta muy difícil gracias a los marcadores antropológicos y culturales de la etnicidad andaluza. No en balde ya dijo Blas Infante que en Andalucía no había extranjeros.

Con esto, a su vez, mostramos ante los andaluces cuál ha sido la función de Andalucía tanto a nivel económico como cultural en la formación económicosocial española durante la edad contemporánea. Con una estructura económica propia de una “colonia interna”, que ha supuesto una clara merma del bienestar y desarrollo personal tanto individual como colectivo de la población andaluza.Fenómeno que también ha tenido un componente cultural, al sobredimensionarse la cultura andaluza y presentarla junto a la castellana como la propiamente española, negándose con ella de forma directa el carácter de nación de Andalucía e indirectamente la de otras, como Galiza, Euskal Herria o Catalunya por ejemplo. De todas formas, este sobredimensionamiento cultural de lo andaluz resulta extremadamente paradójico, al presentarse claramente como una caricatura de los castellano, con ello a su vez se creaba un sentimiento de inferioridad que hacía muy difícil la lucha por los propios derechos, pues ésta necesariamente debía vehicularse en los mecanismos de esta cultura. De esta forma no sólo devolvemos a nuestro pueblo el orgullo y la defensa de su cultura nacional, si no que al mismo tiempo estamos defendiendo los rasgos culturales de otros pueblos que van a chochar de alguna u otra manera con ese modelo patrocionado por el estado. Así también establecemos vínculos con otras nacionalidades que conviven con nosotros en el marco peninsular.

Esta tarea para Andalucía Comunista no termina aquí, viene también dada por sus relaciones internacionales, y por ser conscientes y por hacer conscientes a la sociedad andaluza que hay que huir de todo chovinismo burgués, y que la construcción de la sociedad socialista solo será posible por la cooperación y la coordinación entre todos los pueblos de la Tierra.

Ya para terminar, quisiéramos preguntaros por la actualidad del comunismo, del marxismo... ¿Como veis la salud del marxismo hoy día?

Desde que el marxismo surge como ciencia ha sido dado por muerto periódicamente por diferentes modas amparadas en la novedad y en una supuesta caducidad del mismo. Es algo cansino. Curiosamente son siempre los mismos sectores sociales lo que afirman esto (una supuesta izquierda “académica” pequeñoburguesa estrechamente ligada al régimen de explotación burgués y la aristocracia obrera, cuya forma de vida se basa en la representación institucional burguesa). Han llegado a negar la existencia del proletariado incluso (puestos a negar, niegan la mayor…).

La respuesta es este tipo de memeces sería demasiado extensa pero nos vamos a limitar a dos consideraciones. La primera es que llevan 150 años afirmando que el marxismo está muerto una y otra vez. De lo que podemos deducir que todas las anteriores veces se equivocaron y, dado que siempre repiten argumentos copiados de unos a otros, podríamos afirmar que el marxismo no estaba muerto, estaba de parranda. La segunda es que nosotros creemos, siguiendo a Lenin, que es la práctica la suprema evidencia de la teoría y que para nosotros el marxismo ha sido y es una herramienta imprescindible para analizar y transformar la realidad a todos niveles y, por tanto, sigue estando más vigente que nunca Y especialmente el marxismo-leninismo que es el marxismo de nuestra época.

Pues nada más, eskerrik asko por el tiempo y las respuestas, camaradas, nos vemos próximamente en Córdoba en vuestro congreso.

13 de junio de 2016

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