Respecto a los "ecologistas de Estado"

Estas no han tardado desde su posición privilegiada ni un solo minuto en convertir casi por completo la lucha ecologista en una simple gestión (o reparto) de tareas y trabajos para intentar apaliar los males producidos por este sistema de producción y consumo, los cuales son sabidos por gran parte de la población como ya insuperables.
El habitual malabarismo que acompaña a estas organizaciones destacadas en la defensa de la realidad existente, se basa generalmente en la difuminación de las causas y enemigos (con nombre y apellidos) mediante la designación de todos y cada uno de los habitantes, de esta forma los responsables pueden ocultar sus verdaderos rostros tras la cortina de humo mediática.
Cuando estos hablan de convertir la industria en partidaria de la ecología, sus palabras parecen transgibersar su verdadero objetivo a alcanzar, que es nada más y nada menos: EL CONTRARIO. Es decir ellos al proclamarse en contra de la contaminación desempeñan su papel a la perfección por ejemplo: la industria nuclear al haberse proclamado "ecológica" a causa del sobrecalentamiento de la tierra se ha planteado un discreto reciclado de una pequeña parte de sus residuos, que a partir de las nuevas normas, serán declarados no radioactivos. Esta es una pequeña demostración del nuevo rostro del "ecologismo de Estado".
Como decía una responsable de medio ambiente de un partido Japonés:
"Aunque la prosperidad económica sea incompatible con la protección de la naturaleza, nuestra primera tarea ha de consistir en trabajar duramente para poder armonizar una con otra"
Realmente resulta difícil saber si el movimiento real de oposición a dichos efectos se ha detenido. Pero lo que si sabemos es que en gran parte permanece bajo la influencia de las ideas dominantes: Gestionar adecuadamente la catástrofe.
Con la llegada de este nuevo capitalismo "verde", los árboles han dado sus frutos la aparición un gran numero de nuevos oficios es visible a los ojos de todos, nuevos personajes invierten el tiempo en apaliar como sea los propios desperfectos ocasionados en mayor o menor escala por la gente de su misma calaña: Funcionarios con diploma de ecologistas, organizaciones ecologistas nacionales, partidos en defensa del medio ambiente..etc. Que no dudan en prestar sus servicios a quienes hacen la tierra inhabitable, en definitiva estos ya habituales cambios de chaqueta han sido y serán públicos sin ocasionar el sonrojo de nadie.
Sus juegos consisten en desviar la atención: mientras que en la base los ecologistas actúan como "directivos" en las alturas los ejecutivos también llamados ecologistas dirigen hacia donde quieren dirigir la presión que ejercen las bases según sus propios intereses, logrando de este modo el menor daño posible. En estos últimos años más de 20 grandes grupos comerciales han invertido parte de sus sucios ingresos en la limpieza de su imagen, creando un buen numero de "Empresas para el Medio Ambiente" donde muestran su cara mas verde invirtiendo en proyectos de reciclado y mantenimiento dentro del "Campo Medio Ambiental". Otro buen ejemplo de sus buenas intenciones a sido la de exportar industrias contaminantes y residuos tóxicos a los países menos avanzados denominados por el B.M (Banco Mundial) tras la invención de su nueva escala de medidas, como territorios "subcontaminados".
Aunque la contención de efectos nocivos da lugar a diferentes negocios muy rentables aún estamos muy lejos de alcanzar las medidas mínimas que esta situación exige.
Por ejemplo: respecto a los gases responsables de la desaparición de la capa de ozono, las industrias, tras haber negado su existencia durante mas de 15 años (a través de sus expertos a sueldo) ahora al tener elaborados sus productos suplentes presionan a los Estados para que tomen medidas contra la utilización y producción de CFC, aunque la producción y utilización de CFC se detuviera la cantidad existente en la atmósfera seguiría royendo el ozono durante 30 años. En cuanto se refiere al famoso "efecto invernadero" solo para poder controlarlo habría que acabar con el consumo de fósiles, lo cual hoy en día parece algo imposible.
Por muy extensos que sean los recursos naturales y la propia naturaleza humana no por ello es capaz de adaptarse al modo de producción actual, así pues ya son varios los intentos de equilibrar este complicado dilema por parte de las industrias:
-El fracaso del intento de fabricación de un ecosistema artificial (llamado Biosfera II)
-El proyecto "Hugo" basado en el desciframiento del genoma humano, para poder adaptarlo a condiciones hoy en día insoportables.
- etc
Este irrealismo en sí mismo no molesta para nada a los ecologistas de Estado: al no tener la suerte de estar a salvo de los efectos nocivos comulgan con la ideología "modernista" esperando que el sistema social satisfaga la reivindicación de una "buena calidad de vida". Todas la insatisfacciones de estos señores/as "verdes" se reduce a una sola exigencia: la mercancía, pero sin su lado malo (la toxicidad, residuos..etc.) y para defenderla designan a sus representantes ecolocatras anterior mente citados, a los que no se les puede llamar de vendidos o traidores puesto que aceptan los fundamentos de esta sociedad, comenzando por el Estado y el dinero por los cuales se doblegan como si fuese lo mas habitual.
Realmente si una cosa tenemos clara es que el destino histórico del ecologismo no será el del reformismo socialdemócrata, porque ni siquiera podrán dedicarse a reparar los males que se han atrevido a denunciar. Lo único que harán será participar en la distribución. A partir de ahora no hay modo de escape a esta descomposición.
Para nuestra desgracia hoy en día el ecologista es igualmente capaz de mantener círculos en la política , como en la industria, Así que su colaboracionismo los convierte igualmente en sus aliados es decir nuestros enemigos.
Se podría decir claramente que la naturaleza ha sido vencida. Muchos de los asuntos tratados por los ecologistas "de Estado" no son irreales aunque su forma de tratarlos los sea.
La irracionalidad del actual sistema, cuya expresión es el conjunto de efectos nocivos y la incompetencia de la clase política en reducirlos son los dos lados concretos por el cual el movimiento práctico de oposición al sistema (movimiento revolucionario) puede encontrar su contenido universal. Solo cuando unifiquemos la critica de estos dos lados seremos capaces de plantear la cuestión en términos verídicos, o al menos contribuir a ello.
Resumiendo: Si Reconociéramos en la naciente lucha contra la nocividad el terreno capaz de concentrar las posibilidades de emancipación descubriríamos que la causa de la libertad va por encima de la resistencia a ser liquidados en tiempos de paz social -a ser irradiados, contaminados, intoxicados- y tiene tola la razón en no sentirse a sus anchas en las formas practicas y las formas actuales de protesta contra la nocividad. Es decir que seria necesario replantear las formas de lucha para contribuir a la construcción de un movimiento critico que se atreva con todo y que no respete ninguna "especialización" y al obrar así consiga introducir ideas y métodos incompatibles con la existencia del ecologismo "de Estado".
PD: Las reivindicaciones de las protestas contra la degradación de la vida son tan imposibles de satisfacer en el marco de la sociedad de clases, como lo fueron en su tiempo los del antigua movimiento obrero y precisamente por una sencilla razón: porque son las mismas. Precisamente por no cumplirse aquellas exigencias todo ha debido ser falsificado, desde la alimentación hasta el lenguaje. En definitiva la sucesión de derrotas nos esta pasando factura.
Anónimo.
-Texto extraído tras reflexión ocasionada tras la lectura del libro: "la sin razon en las artes, los oficios y las ciencias" y esta compuesto con pequeños fragmentos de este.







