Serán 500 soldados españoles los que participarán de la agresión a Libia

La ministra de Defensa, Carme Chacón, y, sobre todo, el presidente del Gobierno, hicieron especial hincapié el viernes 18 Marzo 2011, durante el anuncio de la intervención de España en Libia, en una premisa tan tajante como sorprendente: "España está dispuesta a ofrecer "una contribución importante" en la operación de la OTAN.
Una operación que ya tiene nombre: Odisea del Amanecer (Odissey Down). Será un despliegue importante de fuerzas, que afectará a un considerable número de efectivos, material y unidades.
En total, España aportará a la operación la cuarta mayor fuerza operativa de los aliados, por detrás de las desplegadas por parte de Estados Unidos, Francia y Reino Unido.
En rueda de prensa en la Embajada española en la capital francesa, el jefe del Ejecutivo dijo que se va a tratar de "cumplir el objetivo", avalado por la ONU, de establecer una zona de exclusión aérea y poner en marcha un embargo de armas contra el Gobierno libio y confirmó que España va a contribuir a estas dos tareas.
José Luis Rodríguez Zapatero se trasladó a París para participar en la Cumbre para el "apoyo" al pueblo libio[sic] que fue convocada y organizada por el presidente francés Nicolas Sarkozy, uno de los más beligerantes contra el país árabe.
Para la zona de exclusión aérea, España desplegará, en el marco de la coalición de países que lleven a cabo esta misión, cuatro aviones de combate F-18, con base en Torrejón de Ardoz (Madrid) y "que realizarán tareas de misiones de patrulla aérea", y un avión cisterna Boeing 707, también ubicado en la base madrileña.
Mientras tanto, para el objetivo de garantizar el embargo de armas, el Gobierno español contribuirá con la fragata F-104 Méndez Núñez, que partirá del puerto de El Ferrol (Pontevedra), el submarino S-74 Tramontana, con sede en Cartagena (Murcia) y un avión de vigilancia marítima, el CN-235, que despegará de la base de Getafe, también en Madrid.
El número de efectivos que participarán en las operaciones rondará los 500 militares.
En las dos naves que aporta la Armada española se embarcan unos 260 militares (200 la fragata y alrededor de 60 en el submarino).
El resto de efectivos correspondería a pilotos, operadores, mecánicos, personal de mantenimiento y servicio de Inteligencia, que acompañarán a las seis unidades aéreas que operarán en la zona.







