Sobre la propuesta de Corriente Roja de construir un Frente o Bloque revolucionario a nivel estatal

En primer lugar nos llama poderosamente la atención el párrafo del documento en el que se dice:
''Es obvio que la necesidad imperiosa de impulsar este proceso parte de la constatación de la debacle política y organizativa de IU (paralela a la del PCE); y del importante grado de corrupción que afecta a sus principales organizaciones territoriales y que esta detrás de los atropellos democráticos cada vez mas frecuentes y mas graves'' .
¿Que se quiere decir con esta consideración?. ¿Que si no hubiera debacle político y organizativo de IU, ese proceso no sería necesario?.
¿Implícitamente se esta considerando que en algún momento de su historia IU fue estratégicamente un instrumento revolucionario en el Estado Español?.
Desde nuestro punto de vista esta consideración es completamente errónea, IU ha sido desde su fundación, y desde un punto de vista estratégico un instrumento al servicio del Estado Español y del bloque dominante al que éste sirve.
IU ha participado desde sus orígenes en todas las políticas que el Estado ha impulsado contra las luchas populares en las diversas naciones del Estado.
IU ha sido una firme defensora del Sistema siempre, cuestión diferente es que su capacidad de engaño, que su influencia social haya caído muy sustancialmente y que por tanto sus vergüenzas sean cada vez más evidentes, muy especialmente por las luchas fratricidas que se dan en su interior para ocupar las pocas poltronas que les quedan para repartirse.
Quizás hay gentes que han tardado en ver esa realidad, nunca es tarde cuando la dicha es buena, pero es como muy evidente que otras gentes, especialmente las que nutren los diversos movimientos nacional-populares en el Estado Español, han percibido esa triste realidad desde sus orígenes.
En segundo lugar nos llama también poderosamente la atención que se parta sin ningún tipo de argumentación seria, salvo la inercia propia de la izquierda española en sus diversas variantes, de que el frente o bloque tiene que ser de ámbito estatal; y citamos de nuevo textualmente el documento de C.R.
''Nosotros entendemos que el frente o bloque debe tener ámbito estatal. Para poder enfrentar las grandes tareas que tiene ante sí- la primera de las cuales es destruir el orden que surge de la transición-, se requieren todas las fuerzas y todas las voluntades, muy destacadamente las de aquellas organizaciones de izquierda independentista que han sabido resistir el acoso de la represión y servir de cauce a la rebeldía y a las luchas sociales.
Corriente Roja sabe que ese objetivo es, probablemente, el mas difícil de conseguir; pero estamos convencidos de que es irrenunciable. No hay derecho de autodeterminación ejercido con todas las consecuencias -incluida la secesión-, sin derogar la constitución y enfrentar los intereses que la sustentan, empezando por la monarquía. Ello plantea, ineludiblemente, un marco estatal de lucha. y no hay reconstrucción creíble de la izquierda revolucionaria en el Estado, sin la izquierda independentista.''.
Las varias razones que se argumentan para justificar el carácter estatal de ese bloque se sintetizan en que hay objetivos comunes en la lucha y simultáneamente ello se enlaza con que no hay autodeterminación posible sin derribar a la monarquía y su constitución.
¿Cual es nuestro punto de vista sobre el particular?, basado en la experiencia de las luchas populares en el Estado Español, al menos en los últimos treinta años.
Bien pues que para tirar a la monarquía hay que conseguir una correlación de fuerzas que permita tal objetivo, no basta con el deseo. Esa es una regla universal aplicable a cualquier tarea revolucionaria; y que para conseguir esa correlación de fuerzas, no hay otro camino que el de acumular el mayor grado posible de fuerzas populares.
Y las fuerzas populares de verdad, aquellas que tienen capacidad de condicionar transformaciones sociales y políticas, es decir de cambiar el rumbo de la historia, solo se consiguen acumular alrededor de proyectos concretos ajustados a las realidades concretas.
El Estado Español es una realidad plurinacional y cuando afirmamos esto, no estamos haciendo una mera declaración virtual, sino una declaración política con todas sus consecuencias.
Cuando hablamos de que el Estado Español y el bloque dominante al que representa, domina y explota a diversas naciones, estamos diciendo que bajo la opresión de el Estado Español existen diferentes formaciones sociales -naciones- , con sus particulares rasgos económicos, sociales, políticos, culturales, etc.
Es decir que existen marcos para la lucha de clases diferenciados. Y que si los revolucionarios no somos capaces de organizar en proyectos estratégicos propios las contradicciones de la lucha de clases en cada uno de esos marcos nacionales específicos -formaciones sociales-, estamos simple y llanamente condenados al fracaso.
El ejercicio real del derecho de autodeterminación, aquí y ahora, es precisamente construir esos procesos en la práctica. Construir organizaciones políticas, sociales, sindicales, propias en cada nación del Estado, eso es ejercitar en la práctica el derecho de autodeterminación, eso es llevar a la práctica la autoorganización popular.
La experiencia de las luchas populares importantes en las ultimas décadas en el Estado Español, va por buen camino, no debe haber lugar para la desesperanza o para la frustración.
Por supuesto que hay todo un espacio para mejorarlas, ampliarlas y coordinarlas, pero cualquier intento de llevarlas por el carril estatal-español, esta condenado al fracaso, durante un tiempo se puede crear una cierta confusión y retrasar el auténtico proceso que con todas sus limitaciones ya esta en marcha, pero finalmente acabará en fracaso.
¿Quiere esto decir que no hay un marco de lucha de clases a nivel estatal que hay que coordinar y articular?, en absoluto, esa coordinación y articulación es estrictamente necesaria en aquellos objetivos comunes de lucha que hay entre los diversos pueblos del Estado. Y algunas organizaciones venimos trabajando en ello desde hace muchos años, pero esa coordinación se ha de hacer desde la lucha de cada Pueblo y de sus estructuras representativas, no desde una superestructura estatal-española y/o sus delegaciones.
Este es nuestro punto de vista, basado en la experiencia y en análisis de la realidad.
El camino de intentar de nuevo bloques estatales-revolucionarios, ya hemos visto esos intentos anteriormente si no es partiendo de los movimientos nacional-populares, esta condenada al fracaso y en el peor de los casos a generar confusión.
Vamos a construir desde abajo de verdad, vamos a desarrollar las luchas sociales y políticas que estén a nuestro alcance; y las propia realidad nos ayudará a marcar el rumbo, si tenemos los ojos, los oídos, el cerebro y el corazón abiertos.
Otra cuestión diferente a la construcción de un bloque revolucionario es la de la articulación de un programa mínimo democrático y rupturista con el actual Sistema, es evidente que a ese programa se podrían adherir todas las fuerzas sinceramente democráticas y rupturistas, es decir antifascistas, tanto de ámbito estatal como del ámbito de cada una de las naciones que componen el Estado. Ese programa que evidentemente tendría carácter táctico, si se lleva a la practica con auténtica lealtad y entusiasmo, puede y debe de ser un instrumento de gran utilidad para avanzar en la lucha contra el actual Régimen.
Estamos completamente abiertos al debate, a la reflexión y a la colaboración, pero esa es nuestra posición de principios; y desde ella venimos abordando desde hace bastantes años la tarea de la construcción del movimiento popular castellano, con muchas dificultades, con muchos esfuerzos, con mucha represión, pero no tenemos dudas de que es el camino correcto.
Castilla a 16 de mayo de 2007
Izquierda Castellana
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