Andalucía :: 01/06/2014
[Video] Finalizado el encierro en la Catedral en apoyo de Carmen y Carlos
El encierro se produjo tras una multitudinaria manifestación por las calles de la ciudad para exigir la absolución de los condenados
Las diecisiete personas que se encerraron la noche del viernes en la Catedral de Granada para protestar por la inminente entrada en prisión de Carlos y Carmen, condenados a tres años de cárcel por participar en un piquete informativo durante la huelga general del 29 de marzo de 2012, han abandonado este mediodía (sábado) el templo entre aplausos y gritos de apoyo a los dos activistas del 15M.
Medio centenar de personas esperaba fuera la salida del grupo, que se ha realizado sin incidente alguno después de que los propios encerrados negociaran con el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, su estancia en el interior de la Catedral para evitar el desalojo. Uno de los jóvenes ha leído un comunicado denunciando que Carmen y Carlos han sido condenados en un “juicio político”. También ha aprovechado para “invitar” a la ciudadanía a sumarse a las protestas: “esto solo es el principio, no nos van a parar”.
El encierro se produjo tras una multitudinaria manifestación por las calles de la ciudad http://www.laotraandalucia.org/node/1502 para exigir la absolución de los condenados tras conocerse que la Audiencia Provincial de Granada había desestimado el recurso que presentaron contra la condena en primera instancia por un delito contra el derecho de los trabajadores. Los jueces han considerado que ambos fueron los “instigadores” de un piquete informativo en un céntrico bar de la ciudad, amenazando y coaccionando a la propietaria para que cerrara el establecimiento, cosa que Carmen y Carlos niegan con rotundidad. Según señalan, fueron “identificados aleatoriamente” por la policía, que “custodiaba el numeroso piquete” en el que participaban. Aseguran, además, que no se produjeron amenazas o violencia. “Muchos salimos ese día para pedir a los negocios que cerraran en solidaridad con la jornada de huelga. ‘Chapa y se acaba’, se gritaba por los locales por los que pasábamos, frase que no tuvo las mismas consecuencias para todos”, recordó el 15M en un manifiesto al que dio lectura en la movilización de este 30 de mayo
Los protagonistas del encierro aprovecharon una misa de confirmación que se celebraba en el templo para acceder a su interior. La intención de esta acción planificada no era otra que llamar la atención por la “injusta pena” impuesta a Carlos y Carmen, eligiendo para ello el templo por ser el lugar donde también se encerraron los trabajadores durante la huelga de la construcción de 1970, en la que murieron cuatro obreros.
Horas antes del encierro arrancaba una multitudinaria manifestación en Granada convocada por el Grupo Stop Represión para exigir libertad para Carmen y Carlos. Al grito de “¡sistema judicial, represivo y desigual” y “libertad, detenidos por luchar”, alrededor de 3.000 personas han clamado contra su condena, dejando claro que “’¡si nos tocan a uno, nos tocan a todos!”.
Tras la movilización, ambos activistas explicaron su situación. Agotados los recursos ordinarios –la sentencia de la audiencia es firme- solo les resta solicitar un recurso de amparo al tribunal constitucional, “con escasas posibilidades de que se admita a trámite”, advirtió Carlos. Ambos descartan pedir un indulto. “Aparte de implicar que nos consideramos culpables del delito, se trata de una petición a un Gobierno que criminaliza los movimientos sociales y que, además, fuerza y tensa la situación para que se violente la protesta en la calle y poder justificar así las medidas represivas que tiene en la recámara”, señaló el joven en clara referencia a la ley mordaza.
“Ya que vamos a ingresar en prisión lo hacemos con la cabeza bien alta”, subrayó Carlos, cuya condena ha roto sus sueños de convertirse en Pediatra. “Me han arruinado el futuro profesional porque ahora debería cursar el MIR y especializarme. Con antecedentes no puedo hacerlo. Pero eso no es lo peor para mí”, resaltó.
Acto seguido Carmen explicaba parte de eso “peor”. La condena por atentar contra los derechos de los trabajadores cuando trataba precisamente de defenderlos. Su pena ha sido “ejemplarizante” y se ha basado en el testimonio de la propietaria del bar “como única prueba”, denuncia Stop Represión, que recuerda la lista de “presos políticos” por participar en movilizaciones.









