[Viñeta] Galicia profunda

Tito Muñoz, mi admirado poeta y creativo, me escribió no hace mucho: Supongo que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Mi querido Tito, tienes razón: todo el mundo tiene derecho a equivocarse. Sobre todo, cuando existen grandes carencias de base formativa y educacional, sean políticas o sociales.
Tal como pasa, también, en ésta tierra andaluza desde donde escribo y dibujo, feudo mayoritariamente incuestionable del PSOE. Como buen ácrata, las nacionalidades, sean de mayor o menor en verga dura (o sea, poyadas), me la traen bastante floja y pendulona. Sin perdón. Me da exactamente igual la estupidez de la siniestra derecha, de la izquierda dispersa o del socialismo descafeinado que padecemos.
¡Y de la procedencia geográfica, ni te cuento!
No he querido ridiculizar a los gallegos y gallegas, más de lo que ellos mismos ya hacen solitos al votar a una opción tan evidentemente deleznable como la que han escogido. Será que les va la marcha. Y la mancha, pues todavía pienso que el PRESTIGE del partido que han votado, nau...Fraga. Y la negra mancha pringosa no para de extenderse.
Parece que la voz de la memoria, allí es solo susurro. Que el negro producto que mana reiteradamente de las tierras donde manda el PP, de esos pozos de ambición, se queda en sólo unos hilillos. De los que sus politicastros no están interesados en seguir tirando, no vaya a ser que aparezca más madeja de maloliente y densa corrupción. Lo dicho: cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Un gran beso desde Andalucía, el gran cortijo de Manuel Chaves y la Duquesa de Alba. Algún día también se hará justicia con esta buena señora y le darán la Medalla a la Mujer Trabajadora, cualquier 28 de febrero, Día de la Patria Andaluza.







