[Viñeta] €urocomunismo

Vivimos tiempos paradójicos, sin duda. Bancos, inmobiliarias y empresas automovilísticas.
Tres de los grandes espejismos de progreso que nos vende esta sociedad de consumo, -¿o debiéramos decir saciedad de consumo?-, se desploman por su misma inconsistencia de sostenibilidad económica. Pero el gobierno ayuda a estas pobres empresas privadas a superar el trauma de ya no poder seguir sacándole el mismo jugo al crédulo ciudadano, exprimido hasta el límite, insuflando billones a estos grandes mecanismos instigadores de la crisis. Mientras al trabajador de a pié, poco menos que casi se le exige que gaste, y consuma, aun más, pues hay que reactivar el sistema.
Socialismo para ricos, capitalismo para pobres. El mundo al revés.
Mientras, las calles se llenan de establecimientos de chinos, proliferando como esos críos que crecen en sus tiendas, entre jornadas laborales de 25 horas al día, 365 días al año, destrozando todos los convenios y avances laborales habidos y por haber. Un acercamiento entre supuestos opuestos en lo social, cultural, político y monetario, del todo a 100. ¿Será esto el famoso €urocomunismo? Una invasión silenciosa. Tan discreta como la procedencia de las carnes que sirven en sus restaurantes o el destino final, nunca mejor dicho, de sus mayores fallecidos, de los cuales poco o ningún dato consta en los censos. Oriente misterioso.
En fin, se me hace que COMUNISMO y CONSUMISMO no son solo palabras fonéticamente parecidas, también conceptos que tienden a hermanarse. A fin de cuentas, ambos caben en la misma globalización, palabra que proviene de globo. El mismo que se nos ha estallado entre las manos, a trabajadores y sistema, mientras jugábamos con fuego.







