lahaine.org
Madrid :: 04/03/2007

8M: Día internacional de las mujeres trabajadoras. Nueva jornada de lucha y denuncia (Mujeres Rojas)

Corriente Roja

Manifestación 8 de marzo Jacinto Benavente-Atocha, 19h

La sociedad capitalista se divide en dos esferas separadas: la pública y la privada. La primera viene siendo asignada tradicionalmente al hombre y la segunda a la mujer. La lógica del mercado no contempla actividades que atiendan las necesidades básicas de los seres humanos, como el afecto o los cuidados, que son la base del desarrollo de las personas. De esta forma la esfera privada y sus protagonistas, las mujeres trabajadoras, quedan invisibilizadas, reafirmándose las relaciones patriarcales de dominación y asegurándose, con un coste que roza la gratuidad, la producción y la reproducción de las fuerzas de trabajo. De esta forma, las mujeres trabajadoras llevamos a cuestas los roles de cuidadoras y amas de casa, lo que provoca en nosotras efectos desfavorables para la salud, y un angustiante "deber moral" hacia los demás frente a la necesidad de gobernar nuestra vidas y ser también cuidadas.

Más del 95% del trabajo doméstico es realizado por mujeres en condiciones de no reciprocidad, aislamiento, gratuidad, desvalorización, y, en la mayor parte de los casos, obligatoriedad, que mantienen la subordinación de las mujeres y que cuentan con el consentimiento y beneficio de la mayoría de los hombres. Se firma así un pacto entre capitalismo y patriarcado por el cual la meta es el máximo beneficio.

Por ello debemos:

1) Enfatizar que la redistribución de los cuidados no es una cuestión individual ni a solucionar dentro del seno de cada familia y entre personas individuales. Es un problema político y social que tiene que ser asumido por el conjunto de la sociedad
2) Luchar combativamente contra las operaciones de maquillaje legislativo emprendidas por el gobierno Zapatero, apoyado por IU y ERC, que dejan intactos los cimientos del patriarcado y el capitalismo. Desde que llegó al poder, el PSOE utiliza como seña de indetidad política la igualdad entre hombres y mujeres. Hoy, debemos tener presente en todo momento que las leyes de Dependencia e Igualdad, en el marco de la última Reforma Laboral (firmada por el gobierno, patronal y los burócratas de CC.OO y UGT), se revelan como medidas claramente insuficientes e ineficaces para dar soluciones reales a la desigualdad existente (como precedente, el fracaso de la Ley Integral contra la violencia de genero).





LA LEY DE IGUALDAD.
Anclando la opresión, fomentando la explotación.

Legitima la discriminación en el acceso al empleo: aborda la política de empleo desde una perspectiva todavía patriarcal, que sigue haciendo hincapié en una dicotomía "natural" entre hombres y mujeres, atribuyendo a uno y a otra diferentes capacidades. Sabemos por experiencia que esto sólo consolida una relación jerárquica entre ambos. Además, los empresarios recibirán incentivos para racionalizar la jornada de trabajo y para promover la "paridad’ en los consejos administrativos, pero la implantación de esos planes será voluntaria. Por supuesto, tampoco se establece de qué manera el gobierno obligará a las empresas a contratar en igualdad de condiciones o a crear puestos de trabajo estables.

Declaración de intenciones en materia de Salud: no profundiza en las diferentes necesidades sanitarias que actualmente existen entre hombres y mujeres, entre otras cosas derivadas por la doble y triple jornada realizada por las mujeres y reforzada por la tradicional falta de implicación por parte de los hombres. La mejora sanitaria que anuncia el artículo 23 es sólo papel mojado si no se reducen las listas de espera en ginecología o si no se crea una verdadera red pública de planificación familiar. Esta ley no combate la privatización de la sanidad que supone, entre otras cosas, unos bajísimos niveles de calidad de los servicios de atención a la mujer, del que son un buen ejemplo lo servicios de mamografías, concertados con la Asociación Española contra el Cáncer. Una vez más, ni siquiera se aborda (como vienen haciendo de forma hipócrita todos los gobiernos) el reconocimiento del derecho al aborto libre, gratuito, con costes asumidos por la seguridad social, medida fundamental para que las mujeres recuperemos el control sobre nuestro propio cuerpo y sexualidad, lo que representaría un importante paso a la hora de lograr relaciones en igualdad entre hombres y mujeres.

Ni conciliación, ni vida personal: toda la ley, y especialmente su capítulo II, está pensada para una sociedad basada en la reproducción del modelo tradicional de familia.
De nuevo, la "receta" para la conciliación es la jornada parcial: la clave para la perpetuación de roles, el refuerzo del "techo de cristal", la reducción drástica de ingresos, condenando a las mujeres a la precariedad y a la dependencia de los hombres. Además, esta norma no aborda uno de los grandes escollos que impiden la conciliación: la falta de una red pública de guarderías.
En este esquema, el irrisorio "permiso de paternidad’, finalmente fijado en 10 días supone poco más que una operación de marketing político.
En la práctica, las mujeres están en una situación de inferioridad respecto a los hombres en el efectivo disfrute de sus derechos, y la mayor precariedad y el inferior salario las aboca a dejar el puesto de trabajo cuando las necesidades sociales y familiares lo demanden.





LEY DE DEPENDENCIA: CARIDAD Y PRIVATIZACIóN.
Perpetuando el rol de cuidadoras.

Profundiza la división sexual del trabajo: no combate los estereotipos de género y refuerza la imagen de una "mujer-cuidadora" de las personas dependientes, ya sea de forma gratuita (a sus familiares), o precariamente remunerada como ejército de reserva contratado para garantizar los pocos cuidados previstos por esta ley. Seremos las mujeres, en su mayoría inmigrantes, las que garanticemos las migajas repartidas.

Copago, en torno al 50% del coste va a ser financiado por lxs usuarixs: la financiación correrá a cargo de las Administraciones públicas y las aportaciones de lxs posibles perceptorxs en función de su renta. La universalidad que anuncia se pierde entre los múltiples baremos que evaluarán la situación socio-económica de cada persona, y entre el marasmo de competencias transferidas en la materia a las comunidades autónomas. Se estima que cuando el Sistema Nacional de Dependencia esté totalmente implantado tendrá un coste anual del 1% del PIB, y su implantación progresiva culminará dentro de 8 años. Hasta entonces, las familias seguirán soportando el 90% del coste de los cuidados.

Gestión privada de los pocos servicios Públicos disponibles: inaceptable dejación por parte del estado de su responsabilidad directa en la creación de una red pública de servicios sociales planificada, en la que se establezcan prioridades en función de las necesidades socioeconómicas, de calidad y gestionada democráticamente con participación de profesionales y usuari@s.
El estado se erige así en mero compensador subsidiario de las necesidades socio-sanitarias del pueblo y se abre la posibilidad del surgimiento masivo de los seguros de dependencia, un nuevo filón para las agencias aseguradoras y mutuas. En definitiva, más de lo mismo: España sigue siendo hoy el país de la "Europa de los 15" con menor gasto social en relación con el PIB.

Más precariedad para las personas cuidadoras: el gobierno no establece condiciones de calidad y estabilidad en el empleo entre las cláusulas del contrato firmado con las empresas. De esta forma, la gestión privada de lo público condena a la precariedad a las cuidadoras. De nuevo, se feminizan los cuidados, se feminiza la precariedad y se feminizan las cadenas.

Vía indirecta de financiación de la Iglesia: el mismo gobierno que no ha sido capaz de enfrentarse a la Iglesia con la Ley Orgánica de Educación, tampoco lo hará en este caso, poniendo en sus manos la gestión de buena parte de los escasos servicios disponibles. La vuelta de tuerca de este sistema se logra entregando la gestión de la caridad a una institución que ha sido tradicional garante, biblia y espada en mano, de una impuesta paz entre clases, de una supuesta armonía entre géneros y de una falsa heterosexualidad obligatoria


REINVIDICAMOS

* Basta de privilegios machistas. Corresponsabilidad entre hombres y mujeres en el trabajo familiar y en los cuidados.
* Igualdad de salarios entre hombres y mujeres.
* No a los contratos a tiempo parcial, por la estabilidad laboral.
* Por una ley de aborto libre y gratuito a cargo de la seguridad social.
* No a la privatización de los servicios públicos.
* Contra la heterosexualidad obligatoria apuntalada por un modelo de familia y sexualidad
* Jornada laboral de 35 horas por ley sin reducción salarial.
* Papeles para todas las inmigrantes.

Mujeres rojas

 

Contactar con La Haine

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal