Acciones contra el Centro de Interpretación Arqueológica de Bolonia

La última metedura de pata de la Junta de Andalucía es un horrible edificio de hormigón en las playas de Bolonia, en pleno Parque Natural del Estrecho, uno de los últimos paisajes naturales a destruir en las costas andaluzas. Por si el desarrollo urbanistico no fuera amenaza suficiente, 10000 construcciones ilegales en el litoral gaditano, la junta a promovido esta horrible obra del arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, un centro de interpretación de las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia, con el evidente objetivo de la promoción turistica de la zona. El arquitecto, además, para su mayor gloria, ha situado el edficio en el punto más visible deteriorando el paisaje y sustituyendo bosque por hormigón.
Contra este desaguisado, Ecologistas en Acción convocó un campamento romano y cerco de 24 horas el sábado 16 de Abril. Ya el pasado Jueves el mamotreto apareció lleno de pintadas a brocha gorda. En el pequeño asentamiento de población de Bolonia hay muchas casas amenazadas de derribo por haber sido construidas en suelo no urbanizable, alguna de las pintadas se preguntaba por que no se permiten las viviendas y si esta aberración.
El campamento transcurrió con normalidad, un éxito de asistencia, alrededor de mil personas, asamblea, representaciones, concierto y mucha guardia civil. Se debió echar en falta un poco más de "acción" por que ya por la tarde, mientras se desarrollaba el concierto, un grupo de los concentrados, a iniciativa individual, decidió efectuar el asalto al mamotreto.
Separaba al edificio en cuestión de la concentración una pendiente de unos sesenta metros franqueada por dos vallas de alambre, al final de las cuales se encontraba el hormigón con dos guardias y un foco vigilando a los manifestantes. Los numerosos efectivos de la guardia civil, por su parte, vigilaban los alrededores de la concentración.
En un momento dado un grupo de unas quince personas saltó la primera valla, con las pancartas que se habian realizado para el evento, y empezó a subir la pendiente avanzando hacia el mamotreto. Mientras tanto, otro conspirador arrebataba el micrófono a los musicos y animaba a los concentrados a seguir la iniciativa. Efectivamente algunos se apuntaron a la toma, aunque no demasiados. Probablemente debido a la confuisión, en un primer momento, la gente no se enteró de lo que pasaba, así que se vieron unas veinte personas subiendo con cinco pancartas a la conquista del mamotreto. La segunda valla era mucho más alta y no todo el mundo pudo saltarla, así que se dejaron tres de las pancartas junto a esta última y otras dos pasaron al interior del edificio con los ocupantes. En ese momento los antidisturbios de la Guardia Civil ya estaban en el concierto hablando por los walkies y un poco desorientados. Ya en el edificio no habia ni rastro del guardia, así que los ocupantes se dedicaron a situar las dos pancartas en los puntos más altos de la obra aprovechando los andamios que allí habia. Alguien dio la voz de alarma, tres patrols de la guardia estaban llegando a las inmediaciones del edificio. Los ocupantes volvieron a correr y a saltar la valla permitiendo que la acción terminara sin detenidos ni identificados. Una de las pancartas, la de más difícil acceso, proseguía hoy domingo en lo alto del edificio.
Comentar que la organización no tuvo nada que ver en la acción e incluso una vez abajo alguno se atrevió a reprender a los asaltantes, siendo recibido con abucheos, aunque sabemos que este individuo no representa ni mucho menos a toda la organización de Ecologistas en Acción. También hubo algún momento de tensión, algunas horas después, cuando un grupo de manifestantes identificó al que con toda probabilidad parecía ser un policía secreta.
Al final se hizo la protesta, éxito de asistencia y bastante eco en los medios locales, pero va a hacer falta más acción para parar este tipo de agresiones al medio ambiente.







