Comunicado de Iniciativa Comunista ante la farsa electoral.


Comunicado de Iniciativa Comunista ante la farsa electoral.
AYER VOTAMOS ENGAÑADOS, HOY LUCHAMOS CONVENCIDOS
Una vez más se nos llama a votar. De nuevo escucharemos una sarta de vanas promesas y engaños para legitimar, voto mediante, esta falsa democracia. Los políticos al uso, lacayos de la banca y las multinacionales, afirman tener las recetas mágicas para solucionar nuestros problemas, mientras quienes realmente detentan el poder destinan sumas y créditos para que sus voceros capten el voto repitiendo machaconamente propuestas que no cuestionan lo sustancial.
Año tras año y convocatoria tras convocatoria, oímos el llamamiento a la participación ya que ésta constituye el mecanismo de legitimación del modo de dominación capitalista; necesitan nuestro voto para afirmar que un sistema basado en un elenco de normas, policías y jueces destinados a mantener los privilegios de los poderosos es el que quiere la población.
Pero las cuestiones realmente importantes nunca se someten al voto ni a la participación; nunca se nos permite decidir si queremos una sociedad en la cual el trabajo digno y la vivienda sean derechos universales, con una sanidad y educación totalmente pública, laica y democrática. No se somete a votación su queremos vivir sin explotadores ni especuladores, ni, por supuesto, si podemos prescindir de represores y torturadores.
No está en el guión de estas elecciones si los pueblos del Estado Español pueden decidir libremente su futuro y el marco de relaciones entre ellos. No se discute el papel imperialista que en lo económico y en lo militar estamos desempeñando en el mundo. Por no discutirse, ni siquiera se habla de la posibilidad de que todos los poderes del estado estén sometidos a mecanismos de control democrático y revocación permanente.
No parece que mediante ese mecanismo se pueda discutir el modelo económico imperante.
El circo electoral es así, basado de facto en la concurrencia entre opciones muy parecidas en lo sustancial mientras el auténtico poder (económico, por supuesto), no se somete a votación alguna. Y, cuando por algún error del mecanismo se cuela alguna opción contestataria, se le ilegaliza y criminaliza sin pudor.
Para las organizaciones y personas que apostamos por una sociedad sin opresores ni oprimidos, en la que se garanticen cabalmente los derechos sociales, políticos económicos, culturales y asistenciales de todas las personas, el único camino es la organización y la lucha de las mayorías populares por tomar las riendas de nuestra vida, algo que desgraciadamente no se nos va a permitir alcanzar en este proceso electoral.
A barrer con el capitalismo y con quienes lo sostienen.
INICIATIVA COMUNISTA, Mayo de 2011.







