Condenan a dos "mossos" de Lleida por pegar a un joven en un furgón

Lleida - Verònica Finestres
La sentencia estima que los agentes son responsables de una falta de lesiones y de otra de vejación injusta, ambas con el agravante de prevalecimiento de carácter público, al considerar como hechos probados que el 16 de febrero de 2003 tres jóvenes se dirigieron a una discoteca de Lleida donde el portero les negó la entrada "porque estaban armando follón en la cola", según declaró en el juicio. En este sentido, el portero llamó a los Mossos d’Esquadra y, mientras realizaba la llamada, los jóvenes abandonaron el lugar.
Unos minutos más tarde pasaron por delante de la discoteca y arrojaron una piedra que dañó un vehículo que se hallaba estacionado. Con la descripción del coche, los agentes de la policía autonómica procedieron a su búsqueda, que terminó en el barrio de Pardinyes. A partir de ahí empezó una actuación policial calificada en la sentencia como "falta grave de profesionalidad de los agentes".
Así, el joven agredido declaró en la vista oral que desde el primer momento los agentes les hablaron con malos modos y que lo apartaron del resto de sus amigos, llevándolo a un lateral del furgón policial donde le retorcieron las manos y le dieron una patada en cada pierna para que las abriera. La sentencia señala que "el cacheo fue desproporcionado" y que los agentes "fueron incapaces de resolver una situación pacífica en la que sólo debían convencer a un único joven que mostró una tímida resistencia". Posteriormente, el joven fue introducido dentro del furgón donde fue sometido a diversas vejaciones a través de insultos y amenazas.
La sentencia recoge que los agentes utilizaron un "lenguaje amenazador y barriobajero", además de haberse aprovechado de su superioridad en número y envergadura física respecto de la del joven.
La declaración del joven "persistente y mantenida durante todo el procedimiento", el informe médico del hospital Arnau de Vilanova donde fueron detalladas las lesiones y el testimonio de una chica ajena al grupo que observó desde una ventana cómo los mossos daban un golpe en la nuca a la víctima han sido determinantes para condenar a los dos agentes policiales.







