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Estado español :: 16/03/2005

Consideraciones sobre los resultados del referéndum del 20-F en Cantabria

Regüelta

Consideraciones sobre los resultados del referéndum del 20-F

Algunos datos

1. De un total de 463.104 cántabr@s de la CAC con derecho a voto, sólo votaron el 45"29%, dos puntos por encima de la media estatal.

2. De aquellos que votaron, el 79"23% lo hicieron por el SI (164.521 personas), el 14"53% por el NO (30.179 votos) y el 6"24% en Blanco (12.650) convirtiéndose en la octava comunidad, entre 17 y las 2 ciudades autónomas, tanto en síes como en noes y votos en blanco.

3. Sobre el censo electoral total, los resultados se convierten en un 35'52% para el SI, un 6'51% el NO y un 2'79% para el voto en Blanco constituyendo de esta manera la CAC la sexta Comunidad en la que más porcentaje sobre el censo se obtuvo de apoyo al Tratado, y la séptima en la que mayor rechazo activo se produjo (un 9"3% sumados conjuntamente noes y en blanco, esto es, 42.829 personas)

4. Por nacionalidades, Cantabria constituyó el quinto país con mayor rechazo al Tratado por debajo de Euskal Herria Sur, Paisos Catalans, Asturies y Castilla (esta última debido fundamentalmente al empuje del voto madrileño)

5. A nivel local, sólo en el municipio de Tresviso el sí obtiene más del 50% sobre el censo electoral (exactamente un 52"54%) mientras en ningún otro ayuntamiento se llega a obtener resultados similares, encontrándonos, paralelamente, con unos cuántos que rozan sólo el 20% del censo de apoyo directo al sí (donde menos legitimación directa obtiene el Tratado lo constituye San Roque Rumiera con sólo un 20"09% de síes sobre el censo) Como dato anecdótico, en Polaciones, municipio de origen del Presidente de la CAC, Revilla, el tratado fue refrendado por sólo el 25"51% del censo, con una participación del 27"98%

6. En ningún municipio constituyen mayoría los votos de oposición directa al Tratado, bien sean los noes o los votos en blanco. Los mayores resultados obtenidos por la oposición se encuentran en Santander, Villaverdi, Ribamontán al Mar y Pesquera.

7. Por zonas destacan Santander y su área circundante en oposición directa y escasa legitimidad del tratado-> Santander: 18"25% noes, 6"27% blanco-10"18% del censo; L"Astiyeru: 14"96% noes, 6"93% blanco-10"27% del censo; Camargu: 14"69% noes, 6,49% blanco-9"81% del censo; Medio-Cudeyo: 15"01% noes, 7"12% en blanco-10"74% del censo; Piélagos: 16"03% noes, 7"33% en blanco-10"66% del censo; Bezana: 16"35% noes, 6"95 blancos-10"06% del censo; Ribamontán al Mar: 18"78% noes, 8"62% blancos-11"93% del censo; Ribamontán al Monte: 15"47% noes, 6"49% blancos-9"25% del censo. Constatamos también la existencia de algunos núcleos rurales con una cierta oposición activa como es el Valle de Cauérniga y, concretamente, los municipios de Ruénti y Cauérniga, algunas zonas merachas como Penagos o Miéra y municipios aislados como Ruiloba, Villaverdi o Pesquera. Es de destacar los resultados en la cuenca del Besaya destacándose Torlavega y Corrales como núcleos con una legitimación y apoyo directo al Tratado superior a la media cántabra. Esta cuestión adquiere más importancia si tenemos en cuenta que tradicionalmente Torlavega ha sido la ciudad más progresista y cantabrista del país.

8. Los votos efectivos en contra del Tratado, bien los noes (30.179) como aquellos en blanco (12.650) constituyen un resultado muy superior a los obtenidos por las opciones electorales que se oponían al Tratado. En efecto, en las últimas elecciones autonómicas (2.003) los grupos que se presentaron y ahora pidieron el no (IU y Conceju) obtuvieron en total 14.019 votos -4"08%- de las personas que ejercieron el voto frente a los 315.933 obtenidos por los principales partidos que poyaron el SI (PP, PSOE, PRC), es decir, un 91"81%. En la última convocatoria electoral europea, con una participación en la CAC del 51"84% (6"55% más que en el referéndum) los votos de los partidarios del NO sumaron 7.638 (3"09%-1"59% del censo),las papeletas en blanco 2.044 (0"83%-0"004% del censo) mientras las papeletas nulas fueron 1.238 de las que al menos sabemos con certeza que entre 300 y 400, si no más, eran votos a Herritarren Zerrenda. En conjunto tenemos, aproximadamente, un total de 10.082 votos a organizaciones contrarias al Tratado (entre el NO, los blancos y las de HZ) que representan un 4"05% de los votos y un 2"10% del censo electoral.

Algunas conclusiones

1. El Tratado europeo carece de toda legitimación. Aproximadamente sólo 1 de cada 10 cántabros lo apoya, con lo cual podemos afirmar que constituye un instrumento institucional que NO REPRESENTA la voluntad de las cántabras y los cántabros.

2. La campaña de los partidarios del SI, en nuestro caso principalmente PP, PSOE y PRC, constituye un auténtico fracaso:

a. No se obtuvieron índices de participación lo suficientemente altos como para legitimar adecuadamente el nuevo marco institucional, pese a los llamamientos en este sentido emitidos por los partidarios del SI. De hecho se produce una disminución apreciable del número de votantes en relación a los anteriores comicios europeos (más de 6 puntos)

b. Sólo apoyaron activamente el sí 164.521 habitantes de la CAC, muy por debajo de los resultados que obtienen estos tres partidos en conjunto (315.933 en las últimas autonómicas -el 91"81%- y 234.375 en las europeas -94"72%- donde, además, no participaba el PRC)

c. Todo esto, además, en un contexto claramente favorable para el SI, con un total alineamiento de los medios de comunicación con el SI, acoso en muchas ocasiones de los activistas de la oposición y un entramado legal que claramente favorecía a los partidarios del Tratado. Como ejemplo baste mencionar la aprobación por parte del Consejo de Ministros el 14 de Enero de un decreto según el cual cada diputado recibiría 8.571 euros para sufragar la campaña de explicación y divulgación de la Constitución. Los diputados del SI (PSOE, PP, CiU, PNV y CC) en total 332, recibieron una cantidad de 2.845.572 euros, mientras que para los diputados del NO (IU, ERC, BNG, CHA, EA, NA-BAI) ésta ha sido de 154.278 euros, dieciocho veces menos. Esta situación además supuso la automática marginación de los partidos sin representación en el parlamento estatal y, por supuesto, de los numerosos colectivos y asambleas ciudadanos que constituían en la practica la mayoría de la oposición al Tratado.

3. Sobre el espacio electoral que participó activamente en contra del Tratado, bien con un NO y con el voto en blanco, constatamos lo siguiente:

a. Existe un campo popular en Cantabria claramente descontento y no identificado con la construcción europea capitalista. En este sentido, la fuerte reestructuración económica y la destrucción de los sectores productivos cántabros centrados en el binomio ganadería/industria (sobre todo siderúrgica, astilleros, minería) como consecuencia de nuestro papel como país dependiente, está presente en la mente de amplios sectores populares que se niegan a que el país siga por este camino.

b. En este sentido el voto del NO y en blanco claramente traspasa, y bastante ampliamente, los resultados obtenidos por las fuerzas electorales que en Cantabria se situaban contrarias al Tratado (Conceju, IU y PCPC) aunque ciertamente es de destacar que muchos colectivos y organizaciones antitratado no se sitúan en parámetros de juego electoral.

c. Debemos destacar, de esta manera, cómo el resultado obtenido en la CAC sobrepasa ampliamente a los noes y votos en blanco obtenidos en otros pueblos sometidos al estado como Aragón y Galicia, donde existen fuerzas políticas (como el BNG y la CHA) que se oponían al tratado y que disponen de una implantación social mucho mas fuerte que las organizaciones que en Cantabria apoyábamos la oposición activa.

d. La opción antitratado no tiene un sólo patrimonio político, sino que se conforma de una manera plural.

e. El resultado, pese a ser mejor de lo esperado, no podemos afirmar que sea un éxito (tampoco un fracaso, en las circunstancias actuales) dados los resultados: no se ganó el referéndum y, aunque ciertamente es un espacio popular nada desdeñable, tampoco conseguimos generar un apoyo o espacio político social antitratado lo suficientemente amplio que pudiese situarnos en un punto de partida lo bastante fuerte como para generar un conflicto de cierta envergadura al sistema.

f. Evidentemente una de las razones por las cuales no se obtuvieron mejores resultados fue sin duda el boicot y acoso constante sufrido por los activistas antitratado. Sin embargo, esta situación, por otra parte esperada, no debe llevarnos a caer en excusas para justificar futuros o posibles fracasos. Las organizaciones que aspiramos a construir un futuro socialista debemos ser capaces de superar los obstáculos que en este sentido nos encontraremos en el camino si no queremos ver nuestra opción política derrotada.

g. Una vez más queda claro que la mayor parte de las organizaciones implicadas activamente en contra del Tratado (por no decir todas) carecen de una fuerte estructura organizativa presente en todo o la mayor parte del territorio nacional lo que indudablemente se refleja en los resultados obtenidos en el referéndum.

h. La campaña partió prácticamente de una concepción derrotista que llevó a desarrollar una actuación más de corte testimonial en vez de plantearse como un escenario que favoreciese la construcción un espacio social y político identificado con la transformación social y nacional que nos llevase a la conformación de un bloque nacional-popular fuerte.

i. Resultado especialmente negativo el obtenido en Torlavega, tradicional ciudad obrera, progresista y cantabrista que ha dado un apoyo y legitimación al Tratado mayor que la media de la CAC.

j. Como contrapunto Santander y su área circundante se conforman, junto con algún otro pequeño núcleo mas, como territorios puntales en el proceso de construcción de un espacio social y político emancipador. En este sentido también hay que destacar que la acción de los grupos antitratado se desenvolvió mayormente en esta zona al ser aquí donde mayor implantación militante se disponía.

k. A la vista de lo anterior conviene criticar y tener presenta la escasa, por no decir nula, articulación a nivel nacional de la campaña quedando excesivamente centrada en determinados territorios.

l. Tampoco podemos olvidar que, aunque claramente la mayor parte del voto antitratado es de izquierdas o dentro de un campo popular, existe una minoría que se corresponde con opciones de ultraderecha extraparlamentaria o con algún votante del PP que quieren resarcirse de la derrota del 14-M. Sin embargo carecemos de formas para cuantificar la cuantía de éstos votos.

4. Respecto a los posicionamientos políticos dados por las diversas organizaciones cabe decir lo siguiente:

a. Nuevamente el PSOE, PP y PRC vuelven a formar la tríada para apoyar el Tratado. Situación que ya a ninguno nos extraña. La deriva de un PRC que en los 80 se jactaba de encabezar, o participar, en luchas populares contra los efectos de la entrada en las Comunidades Europeas, contra la dependencia del país y el centralismo hacia su conformación como un partido provincialista vigilante de las más rancias esencias españolas, al estilo UPN, sigue su marcha sin aparente freno y oposición interna.

b. UGT y CCOO nuevamente nos dan una muestra total de su connivencia y alianza con la oligarquía. Su posicionamiento claramente muestra, una vez más, que se constituyen como uno de los obstáculos fundamentales en la emancipación de las trabajadoras y trabajadores cántabros.

c. El bloque conformado por la izquierda española en Cantabria nuevamente muestra un total desprecio hacia los derechos políticos, sociales y culturales del pueblo trabajador cantabro, utilizándolo sólo para una proyección de su estrategia estatal. En ningún momento recogieron el apoyo a la autodeterminación y soberanía políticas del país (pese a que en los estatutos de muchas de esas organizaciones se "reclama" el derecho a la autodeterminación) en la propaganda utilizada no se hace mención a ninguno de los problemas sociales, ambientales y económicos que padece Cantabria y no se han molestado ni siquiera en hacer ni una mención a la destrucción del patrimonio cultural y lingüístico del pueblo trabajador cántabro. El apartado destinado en su manifiesto a los efectos que este Tratado tendría para Cantabria hay que decir que fue consecuencia de la actuación de militantes de la izquierda cántabra. Su inclusión da la impresión de ser más una "concesión" y no una asunción real.

d. El apoyo de ADIC a favor del SI confirma ya definitivamente la línea emprendida en su 27 Asamblea Nacional con el abandono de la lucha por la autodeterminación nacional manifestándose, cada vez más, como un apéndice del PRC. Reconocemos que aún existen personas válidas dentro con las que se puede trabajar en dirección a la construcción de un espacio social nacional-popular democrático y progresista, pero constatamos que ADIC en su conjunto no se encuentra, actualmente, dentro de esa dinámica de trabajo.

e. Preocupante nos parece la posición adoptada por el SCAT (Sindicato Cántabro de Asalariados del Transporte) apoyando el SI, aunque diga que con matices, frente al resto de grupos de la Mesa de Sindicatos Asamblearios de Cantabria. En el actual proceso de construcción de una organización sindical nacional cántabra, combativa, de clase y unitaria, un posicionamiento como éste, que de facto rompe la unidad con los otros sindicatos, se encuentra en parámetros muy alejados de los objetivos buscados con la construcción de la unidad sindical nacional. En este sentido, el proceso de convergencia, desde nuestra perspectiva, queda dañado de muerte siendo completamente contradictorio defender, o pretender hacerlo, un proyecto de organización de los trabajadores cántabros, soberanista, combativo y de clase, con el apoyo al Tratado.

Perspectivas

A la vista de los resultados finales, desde Regüelta como movimiento juvenil socialista y cántabro, consideramos que se abre un escenario en el que las luchas populares contra el marco actual en ningún momento quedan terminadas, sino que adquieren una nueva dimensión. En este sentido abogamos por potenciar las luchas populares y, en nuestro campo, agudizar la politización y concienciación de la juventud popular cántabra con el consiguiente incremento de los niveles de confrontación polìtica contra el capitalismo.

Desde este punto de vista las y los jóvenes de este país y, por ende, todo el pueblo trabajador cántabro, encaramos un futuro con un eje institucional integrado por 4 grandes estructuras fundamentales a combatir: el municipio español, el estatuto, la Constitución española y el Tratado constitucional de la Unión Europea. Para ello en cada uno de los campos mencionados se requerirán alianzas diversas pero en todo caso nuestro trabajo debe desarrollarse con el objetivo inmediato a corto y medio plazo de construir un espacio social democrático, nacional y progresista. Es decir, debe centrarse en la construcción del Bloque Nacional-Popular como movimiento de liberación y espacio articulado de la sociedad cántabra con conciencia social, nacional y de género que, a través de la unión de las clases populares del país, y bajo la articulación y acción de l@s socialistas cántabr@s, nos lleve hacia la superación del actual sistema vigente avanzando hacia un futuro de soberanìa, solidaridad, transformación social y progreso cultural para el pueblo trabajador cántabro y todos los demás pueblos del mundo.

Regüelta-Movimiento Juvenil Socialista Cántabro

Marzo-2.005

 

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