El Mayday, nuevo invento para confundir a la clase explotada

En un asunto que no es más que la expresión de la decadencia y la debilidad teórica y organizativa del movimiento obrero europeo.
Tenemos que aclarar que esta crítica se enmarca dentro de la lucha contra la inconsistencia teórica del movimiento proletario actual en el Estado español, que de momento es incapaz de unificarse, de dotarse de órganos independientes de combate y de desterrar cualquier resto de socialdemocracia. Es por tanto una autocrítica, puesto que ningún militante, grupo u organización puede desvincularse realmente de los errores y aciertos de la clase explotada.
No es ningún ataque personal contra algunos militantes honestos del MayDay, sino un intento de superación -en la teoría y en la práctica- de una herramienta "moderna" que carece de un programa clasista y que está completamente alejada de la cotidianidad que sufrimos los explotados.
La estética del Mayday, el elemento central de su acción política
Para empezar, lo primero que llama la atención es la importancia desmesurada que los creadores del MayDay dan a la imagen, la estética y la forma de lanzar los mensajes. Este tinglado ideológico/artístico acostumbra a hacer sus carteles y propaganda buscando resaltar su mensaje con simpáticas amas de casa, "precarias modernas" y "migrantes" sonrientes.
Esta visión estetizada del "movimiento" es el otro extremo de eso que se suele llamar "militantismo", que consiste en hacer de la militancia algo artificial, absurdamente burocratizado, profesionalizado y con sus propias divisiones y jerarquías, convirtiendo a asambleas, comités y plataformas en órganos inoperantes y controlados por una minoría, ajenos totalmente a la lucha de clases que se libra en la calle.
Los "precarixs" suelen criticar el militantismo, sin darse cuenta de que su práctica es esencialmente la misma cosa: recrea un producto ya conocido (los métodos de lucha de la socialdemocracia), e intenta venderlo como novedoso al resto de la militancia.
Lo que está claro es que esta forma de propagar unos determinados planteamientos políticos resta seriedad y rigor al mensaje político, puesto que predetermina a quién va dirigido el mensaje al crear una imagen preestablecida del sujeto de lucha.
Encima, esta "torpeza" en la forma no tiene en cuenta en absoluto que una cantidad cada vez mayor de proletarios y proletarias estamos hartos de publicidad, de imágenes en las que nuestros cuerpos aparecen estandarizados y desfigurados, como si fueran el único elemento que da forma al ser humano.
De todas formas, si se emplean imágenes de este tipo, ¿por qué no hacerlo de manera más real? ¿Por qué no colocar la imagen de una cajera del Supersol saliendo del curro a las 10 de la noche? Quizá porque la clase obrera real no sonríe frívolamente en muchos momentos, ni lleva ingeniosos trajes en sus manifestaciones.
Esto no quiere decir que no haya que usar la imagen, el humor y cualquier recurso natural para llegar al resto del proletariado. Pero lo que no se puede hacer es convertir un acto de protesta en una constante fiesta en la que no se sabe bien qué se celebra, y en la que priman el artisteo y una falsa alegría. Por eso la tónica del MayDay está totalmente cargada de voluntarismo, de activismo y de un sentimentalismo que tiene mucho que ver con esas proclamas vacías de contenido de clase a que nos tienen acostumbrados muchos anarquistas por estas tierras.
Es como si todo tuviera que tener un sello de creatividad, elitista y pequeño-burgués, a la hora de elaborar el discurso. Incluso la propia denominación de este conglomerado socialdemócrata es totalmente absurda y autista. ¿Por qué Mayday? ¿Por qué en inglés? ¿Qué proletario del barrio sevillano de Los Pajaritos acepta esta palabra como suya? Es tan absurdo como pintar en la Alameda sevillana "Prou Especulació", mensaje dirigido al selecto club de modernitos que conocen esas dos palabras del catalán. Para el resto de los mortales, al leer esto nos quedamos igual que si vemos un anuncio de Opel que al final te pone tres frases en alemán.
¿Por qué complicar tontamente el mensaje? Porque a estos estratos de nuestra clase, que viven totalmente ideologizados y apartados de lo que se cuece realmente, no les interesa ni lo más mínimo llegar a cuantos más explotados mejor, porque si esto pasara, su chiringuito autorreferencial se vendría abajo, se vería ampliamente superado por una realidad que es mucho más prosaica, menos -con todo el respeto para los artistas precarios del Mayday- poética.
Como prueba de lo que afirmamos, pasamos a copiar unos fragmentos del más que pedante manifiesto de la "Desobediencia Mutante Rumbo al Maydaysur 07:
La Europa de los movimientos, de las practicas radicales y de las momentos irreducibles e irreductibles a la representación política, la Europa Mutante de la insurgencia precaria que exige derechos y felicidad./ (del Doku [[Desobediencia Mutante en el Euromayday 2006 de paris]] [el subrayado es nuestro]
Lxs mutantes estaremos en Malaga y nos recombinarenos con la marea del Mayday, sumaremos nuestros cuerpos a ella y aportaremos nuestro granito de silicio
Seguiremos creando espacios y momentos de desobediencia, incendiando la realidad a nuestro paso, mutando hacia la liberación de nuestras subjetividades [[ciborg]]s, hibridas y rebeldes.
Nos cuesta llegar a comprender qué es eso de la Europa Mutante (realmente ninguna persona ajena a esta "lucha" puede entender a qué realidad alude este concepto). Tampoco nos imaginamos qué expresión práctica puede tener para los currantes eso de exigir derechos y felicidad, categorías ambas totalmente ambiguas. ¿Por qué poner "granito de silicio", en lugar de "granito de arena" como dicen el resto de los proletarios no creadores? Porque "silicio" mola más, es más original y cuadra más con el discurso político 100% moderno de este nuevo subproducto de la sociedad burguesa. Así de sencillo.
Pero sin duda lo que ya demuestra con creces la falta de posicionamiento serio de este pseudomovimiento es lo de la liberación de nuestras subjetividades, ciborgs, híbridas y reales, que realmente no sabemos bien si es de coña, o si es necesario para llegar a comprenderlo haber leído toda la obra de Negri y Hardt.
Y luego dirán que nuestras críticas, todo lo parciales y limitadas que se quiera pero planteadas desde una óptica clasista, no se fundamentan en la realidad. El que no quiera ver que no vea.
El discurso político ambiguo del Mayday
El Mayday no es ninguna creación extraña en los tiempos que corren. En un momento en que los trabajadores no hemos sido capaces de reorganizarnos eficazmente contra el capital, surgen por todos lados grupúsculos, tendencias y partiduchos que pretenden vendernos la pócima mágica para acabar con unos males de los que, curiosamente, nunca identifican claramente quiénes son los responsables y quiénes los que los sufren.
El Mayday, dentro de su cinismo estructural, declara abiertamente su apoyo por los "migrantes", que aparecen colocados como una nueva categoría sociológica sin extracción social de clase.
(Haciendo un matiz sobre este asunto, poco importa que los migrantes sean tan proletarios como nosotros, porque lo verdaderamente importante para el Mayday es apelar al derecho a la ciudadanía -un derecho que, como todo derecho enmarcado en el sistema capitalista, es una patraña creada y regulada por la burguesía, la clase dominante en nuestra sociedad- en lugar de llamar, primero, a la solidaridad entre explotados de uno y otro lado, y, segundo, a la consecución de unas condiciones de vida que estos oprimidos, especialmente sobreexplotados, no tienen -en relación al trabajo, la vivienda, la atención sanitaria, y un largo etcétera-. )
Pues bien, el cinismo está en defender un supuesto internacionalismo, cuando en verdad su movimiento es puramente europeo. Su pretensión es moverse en un ámbito europeo (fundamentalmente en Francia, Alemania o Inglaterra, lugares donde este posmodernismo está más asentado), y en ningún momento se hace un llamamiento para constituir una organización internacional revolucionaria. Ni la Unión Europea es tan europeísta.
Como lo fundamental del discurso político del Mayday es el lenguaje publicitario, todo aparece enrevesado y deformado, de tal manera que en un párrafo te dicen que están "actualizando el conflicto de clase" y en otro te hablan de "los afectados por esta nueva ofensiva neoliberal" (concepto este, el de neoliberalismo, inventado por el pequeño y mediano capital proteccionista que pretende vendernos la mentira de que el Estado está a los pies del capital, en lugar de señalar que el Estado es hoy más que nunca el mayor órgano de gestión y defensa de los intereses del capital nacional).
De igual forma nos cuentan eso de "inventar nuevas formas de sindicalismo social adecuadas para el contexto de la precariedad’, sin dejar claro en ningún momento cuál es su posición frente a los sindicatos, instrumentos que nosotros consideramos ajenos a los intereses de los trabajadores. Nunca van a dejar claro si están o no contra los sindicatos existentes (aunque luego tengan sus coqueteos con sindicatos como la CGT, colaborador de la patronal en algunas empresas como SEAT o DELPHI), ni lo que es más importante: cuál es su modelo práctico de organización del que ha de valerse el proletariado. Todo queda difuso, ambivalente.
Uno de los puntos centrales de los planteamientos de esta movida es su crítica a la "precariedad’, una nueva categoría que anula otra mucho más real, integral y cercana: la explotación. Para los "precarixs" el sistema social no está basado en la explotación, la división en clases y un poder político, militar, religioso, etc., al servicio de la clase potentada. No, para ellos el pilar de todo este horror es la precariedad (algo, según ellos, novedoso).
Nosotros planteamos una cuestión a este respecto: ¿cuándo la situación del obrero no ha sido precaria? ¿En qué momento de la historia de la humanidad, teniendo en cuenta no sólo a los países europeos, los explotados han vivido una situación de estabilidad? En ninguno, porque en ninguna época los esclavos han sabido cómo iban a vivir al día siguiente.
Otra cosa es que la precarización (que no es más que un elemento más de este sistema explotador, al igual que lo es el imperialismo devastador, el fascismo o la violencia irracional) se haya intensificado en estos últimos años. Pero nada nuevo se ha creado en estos últimos 20 años. Protestar contra la precariedad, sin hacer ver que es un efecto de la actual sociedad de clases, es confundir al personal. Se puede hacer por limitación teórica, pero también por engaño consciente:
La precarización del trabajo y la vida es una tendencia central que reordena la sociedad en su conjunto. Supone la aceleración progresiva de la crisis del estado de bienestar, los derechos y el sistema de protección social.
Cuando hace alusión a "la crisis del estado de bienestar", vuelve a referirse a tierras europeas (o japonesas, estadounidenses, o sea, "occidentales"), olvidando dos aspectos fundamentales:
1) que el capital, ni siquiera en los países en los que el Mayday actúa, nunca en su historia ha eliminado verdaderamente problemas severos como la pérdida de poder adquisitivo por parte de las masas obreras o la represión sistemática contra cualquier iniciativa revolucionaria, luego lo del Estado del bienestar es otro invento de los capitalistas, que los del Mayday adoptan como tal;
2) en la inmensa mayoría de la humanidad, los miserables ni siquiera han podido conocer esas mejoras relativas de "derechos" y "protección social" de los que hablan en su programa, luego este mensaje estaría destinado solamente a esa aristocracia obrera que ve cómo su puesto de funcionario peligra.
A la hora de identificar al sujeto que va a provocar el cambio en este sistema, los ideólogos del Mayday elaboran una lista que, como no podía ser de otra manera, es totalmente folklórica, artística y no responde a una realidad social palpable:
Nosotros y nosotras invisibles, creadores y trabajadoras atípicos nativos o migrantes, precarios, estudiantes en formación perpetua, licenciados sin futuro, no garantizadas , afectados por el modelo de desarrollo insostenible, cada vez más hartos de aguantar sobreviviendo en la cuerda floja y de la dictadura del cemento, lanzamos este grito colectivo para decir basta; Mayday! Mayday!. Junto a los y las precarias de todo el continente nos rebelamos en busca de un nuevo protagonismo social y nuevos derechos sociales y laborales para todas.
Lo primero que merece la pena destacar es lo de "creadores", nueva figura explotada de la que no explican en condiciones cuál es su composición social. Nos preguntamos si una limpiadora de hotel o un encofrador son creadores, puesto que ambos están creando un producto a partir de otro producto. Pero da la impresión de que no, de que más bien se refieren a artistas que, dentro del mundo de la progresía, intentan hacerse un sitio en el mercado de lo alternativo.
También es destacable el uso de la expresión "trabajadores atípicos". Otra vez tienen que llamar la atención de alguna manera para dar la impresión de que inventan algo. ¿Atípicos? ¿Qué entienden ellos por atípicos? ¿Camareros en bares guays del casco histórico de propietarios homosexuales, que son tan explotadores como sus hermanos heterosexuales? Pues resulta que nosotros, que somos panaderos, oficinistas, profesoras, mecánicos, azafatas, repartidores y mozos de almacén, ni somos ni nos consideramos atípicos, porque somos totalmente típicos: somos tan típicos que nos explotan los empresarios típicos.
Conclusiones sin punto y final
Obviamente, en este análisis faltan muchos puntos por tocar, pero lo dejamos así de incompleto por dos razones. Primero, porque no disponemos del tiempo que querríamos para elaborar una crítica más extensa, y segundo, porque pensamos que estos análisis deben empezar siendo cortos, para dar pie a respuestas y contribuciones de otros compañeros que compartan lo básico de este aporte.
Como conclusiones, queremos destacar que lo más importante del momento no pasa por "atacar" hechos como el Mayday, sino en ir construyendo poco a poco una organización de toda la clase obrera en curros y barrios obreros, participando en cualquier conflicto en el que la clase obrera se exprese (ya sea para protestar por un parking que hace peligrar sus vidas, como para llamar la atención sobre la cantidad cada vez mayor de parados y paradas que existen), organizando reuniones y asambleas en locales públicos, centros de trabajo, etc., partiendo de la base de que lo fundamental es conseguir la unidad y la organización de todos los explotados, independientemente de las rencillas y los sectarismos absurdos.
Con este objetivo, limitado en principio pero necesario, creemos, se han escrito estas líneas. Para cualquier comentario o contacto: la_sevilla_real@yahoo.es
Enlaces relacionados:
- Unos apuntes críticos sobre el Mayday. (Crítica al Mayday Sur 2006)







