Esta tarde, charla sobre "El magisterio durante la II República y la represión franquista al maestro"

El acto tendrá lugar a partir de las 20h en la c/ Piedad 1-3. www.ateneorepublicano.es
Noticia relacionada (extraída de la web Todoslosnombres):
María A. Iglesias denuncia represión franquista a maestros republicanos
La periodista María Antonia Iglesias mostró a elplural.com algunas de las claves del homenaje que rinde en su último libro, "Maestros de la República", a este colectivo duramente reprimido por el franquismo. Aprovechó para recordar el prestigio que rodeaba a estas figuras, "queridas pero también respetadas por sus alumnos", en tiempos difíciles para la enseñanza. En cuanto a otro tema de actualidad como la ley de Memoria Histórica confía que el Gobierno sea finalmente más "coherente y comprometido" con el proyecto.
- Acaba de presentar Maestros de la República, ¿por qué un libro sobre este colectivo?
El libro narra los recuerdos de los familiares y del entorno de diez maestros y maestras que fueron asesinados por las fuerzas franquistas que se sublevaron contra la II República. Durante la guerra fueron fusilados 500 maestros y entre deportados, exiliados y apartados del magisterio hablamos de cerca de 25.000 represaliados.
- ¿Cómo eran aquellos maestros de la República?
La República les ayudó muchísimo, les dignificó su sueldo y su posición en la sociedad y ellos devolvieron ese apoyo con una lealtad incondicional a la República y a la enseñanza laica, a pesar de que la mayoría de ellos era gente profundamente creyente. muchos de ellos murieron con un crucifijo en la mano cuando fueron fusilados.
- Recalca que muchos eran creyentes
Sí, porque la leyenda franquista de la posguerra, el nacionalcatalocismo, los hizo aparecer calumniosamente como blasfemos, ateos y contrarios a la religión, y eso es una falsedad que en este libro queda muy clara.
- ¿Qué ha descubierto charlando con quienes los conocieron?
He recogido testimonio en sus pueblos, de sus hijos, de sus familiares que todavía viven, de sus alumnos, que se acuerdan de sus maestros. En contraposición a lo que está pasando ahora con la enseñanza, estos niños querían a sus maestros como a unos padres pero los respetaban, siempre se les llamaba de don y usted. Y pagaron con su vida su pasión por enseñar a los más humildes.
- ¿Cree que en estos momentos difíciles para la enseñanza la figura del maestro repúblicano puede ser un referente?
Sin duda. Eran un referente que combinaba el respeto con el afecto. Unían la proximidad, la cercanía y la ayuda humana a sus alumnos con el respeto a la figura del maestro. Y éste no sólo era respetado entre sus alumnos, también era un referente cultural y moral muchas veces para todo el pueblo. Tenían un prestigio reconocido por todos, incluso mucha gente de la derecha en esos pueblos donde fueron fusilados reconocen que eran unas personas dignísimas y que no merecían esa brutal muerte.
- ¿La represión contra aquellos maestros perjudicó a toda la enseñanza durante el franquismo?
La represión franquista fue muy "perversamente" inteligente. Sabían que quebrando el magisterio quebraban la columna vertebral de una de las obras que no llegó a cerrar la República pero era muy importante, la Educación cívica y laica.
- ¿Considera que la ley de la Memoria Histórica hace justicia a todos estos colectivos?
El proyecto ha recibido críticas de la derecha, pero también por ser demasiado moderado con las víctimas republicanas.
Es una opinión personal, pero creo que la ley de Memoria Histórica se corregirá bastante en el Parlamento. Nace muy condicionada por las presiones del Partido Popular y de la derecha y el Gobierno debe de ser consciente de que han intentado un consenso imposible con la derecha y que por mucho que moderen el proyecto nunca les va a satisfacer. Por eso sería partidaria de hacer una ley más coherente y comprometida. No se puede dejar a la discrecionalidad de alcaldes o de poderes que difícilmente la van a poner en práctica la aplicación de la ley.







