Explotación infantil en el Guadalquivir.

Actualmente se esta desarrollando, en la vega del Guadalquivir, la campaña de recogida de la naranja, teniendo esta zona una de las producciones de cítricos mas importantes a nivel estatal. Entre los peones de estos menesteres existe una proporción cada vez más importante de trabajadores inmigrantes. La falta de mano de obra autóctona ha creado un efecto llamada hacia los inmigrantes, básicamente magrebíes o del este de Europa. Las razones de que la necesidad de mano de obra de esta campaña no sea cubierta por los temporeros andaluces son bien conocidas. Las condiciones de trabajo son malas, no hay alojamientos dignos, el trabajo es duro y los jornales reducidos. Así muchos temporeros prefieren trasladarse a Francia, Italia u Holanda para trabajar en el campo, ya que allí encuentran condiciones de trabajo mucho más dignas y salarios mucho mas elevados. Se crea así una autentica jerarquía de la miseria y la inmigración.
Por su parte los inmigrantes cobran un salario mas reducido, 20 € el jornal, frente a los 35 € de los autóctonos, lo que mueve a los empresarios a potenciar este tipo de mano de obra.
La liebre ha saltado cuando se ha hecho público el trabajo de niños inmigrantes en esta campaña, principalmente de origen rumano. Esto se ha hecho público a partir de la denuncia y las fotos realizadas por sindicalistas (UGT) infiltrados en algunas de las explotaciones que realizan estas practicas. Dichos sindicalistas han obtenido pruebas documentales de la explotación infantil en explotaciones de Ornachuelos, Palma del Rio y Posadas, aunque quien sabe en cuantas mas fincas se estará utilizando este tipo de mano de obra.
Cada caja de naranjas pesa aproximadamente 25 Kg. y han encontrado trabajando a niños de entre 8 y 13 años, con el agravante de que la jornada se prolonga desde el amanecer hasta el anochecer para muchos inmigrantes, que están sujetos al destajo en lugar de recibir un jornal.
En las explotaciones olivareras de Jaén se están produciendo hechos similares según UGT.
En la Inglaterra del 36 había un dicho que decía lo siguiente: "If you tolerate this, then your children will be next".







