Fascistas fuera de Cantabria

FASCISTAS FUERA DE CANTABRIA
Siguen en nuestras calles, como fiel reflejo de esta farsa "democrática". 67 años después, haciendo homenajes a los protagonistas del golpe militar fascista que acabó con el legítimo gobierno republicano y que, aliados con el nazismo, bombardearon el Barrio Obrero de Santander el 27 de Diciembre de 1936 produciendo 70 muertos civiles.
Siguen en nuestras calles, manteniendo Cantabria llena de calles, plazas y estatuas en honor a genocidas militares; mientras los resistentes y los guerrilleros antifascistas siguen en fosas comunes.
Siguen en nuestras calles, sus perros neonazis agrediendo a menores de edad por pensar diferente, vestir de otro modo, o tener de otro color la piel. En estos días de lucha nos acordamos de Guillén, Lucrecia, Roger, Villa y también de muchos compañeros cántabros víctimas de estos descerebrados que no son sino consecuencia del caldo de cultivo que genera la clase política criminalizando las ideas y remitiéndose al ejército cada vez que se pone en duda la unidad de España.
Siguen en nuestras calles, haciendo pintadas amenazantes en centros sociales o sede de partidos nacionalistas cántabros ante la pasividad de los políticos y la impunidad que les otorgan sus jueces y policía. Policía que no sufrió grandes modificaciones de la que imperaba en pleno franquismo y que sigue hoy día reprimiendo manifestaciones, concentraciones, conciertos y defendiendo a los neonazis a punta de pistola cuando la juventud cántabra se organiza y autodefiende.
Siguen en nuestras calles, cuarteles, colegios, universidades, asociaciones, bancos, parlamento, ayuntamientos, mass media, comisarías, campos de fútbol, iglesias y catedrales; con diferentes caretas, porque ahora toca "paz social" para expandir el capitalismo neoliberal, reescribir la historia y aborregar a la juventud para que no sean necesarios más golpes de estado.
Pero frente a ellos, los jóvenes cántabros con conciencia nacional y de clase, que nos negamos a olvidar la historia, que nos negamos a que la lucha de tantos antepasados fuera en vano, que nos negamos a que sigan inmunes los ataques fascistas, estaremos y estamos unidos y ocupando la calle, la calle que es del pueblo, la calle que no nos arrebatarán jamás con sus mentiras, su victimismo, su policía ni sus agresiones.
Regüelta desea por último lamentar los hechos ocurridos aquel 27 de Diciembre de 1936, y rechazar los asesinatos sobre personas inocentes e indefensas; pero nunca se puede reescribir la historia obviando quiénes luchaban por la democracia, los derechos del Pueblo Cántabro, la paz y la justicia; y quiénes por la una, grande, libre y nacionalcatólica. En todas las guerras hay muertes e injusticia, pero planteémonos quién creó y crea las guerras, y quiénes las sufren. El bombardeo sobre la población civil del Barrio Obrero es una buena respuesta a estas cuestiones. La historia se repite, y volveremos a estar frente a este vasallo del capitalismo que es la ultraderecha las veces que haga falta gritando por la libertad y contra el fascismo.
LA HISTORIA ES NUESTRA, Y LA HACEN LOS PUEBLOS.
REGÜELTA - POR UNA CANTABRIA ANTIFASCISTA, LIBRE Y SOCIALISTA-







