¿Se han liberado las mujeres?

A menudo escuchamos en la calle la creencia popular de que vivimos en la época de la liberación de la mujer y algunos hasta osan afirmar que en el futuro serán las mujeres las que dirigirán el mundo. Pero ¿cuan cierta es dicha liberación de la mujer en la actualidad?
Actualmente las mujeres sufren una doble opresión, en el ámbito laboral y en el "hogar". Se espera de ellas que se casen tengan hijos y dediquen su vida a administrar el hogar y a satisfacer las necesidades de su familia y además si deciden "liberarse" y salir a trabajar deben ponerse el uniforme de superhéroes y someterse a la superexplotación de ganar 75 centavos por cada dolar que se le paga a un hombre y esto por la misma cantidad de trabajo.
A la hora de buscar trabajo son encasilladas en empleos tradicionalmente femeninos como por ejemplo, secretaria, enfermera, maestra y vendedora de ropa. A menudo las mujeres sufren de maltrato físico, verbal y emocional a manos de sus compañeros quienes las tratan como a una propiedad doméstica más, pues no las consideran como iguales.
Asesinadas por sus maridos
Actualmente en Puerto Rico miles de mujeres sufren por la violencia doméstica. Podemos ser testigos de esta violencia doméstica cuando vemos a través de nuestras pantallas de televisión como de 1 a 3 mujeres son asesinadas por sus maridos semanalmente.
Tanto en sus trabajos como en la calle, las mujeres son a diario víctimas de hostigamiento sexual en todos sus niveles, desde el verse reduciadas a pedezos de carne ambulantes cuando una mirada tipo rayos x les traspasa la ropa hasta la más grave de las agresiones: la violación sexual. Según las estadisticas en E.U. 1.3 mujeres son violadas cada minuto, sumando un total de 683,280 cada año. Por lo menos una de cada tres mujeres será violada alguna vez en su vida.
Por otro lado, las ayudas gubernamentales a madres solteras de pocos recursos económicos, resultado de arduas luchas ganadas en el pasado, se han reducido significativamente. También el aborto, el derecho de la mujer a controlar su capacidad reproductiva, se ha visto limitado y es constantemente amenazado. Si en Filipinas, en donde el aborto es ilegal, se aprueba una nueva legislación que ha sido propuesta para penalizar el aborto, muchas mujeres serán condenadas a la pena de muerte o a cadena perpetua y los doctores que se los practiquen correran la misma suerte. La situacion social de la mujer es muy lamentable pero para que sea posible cambiarla es necesario señalar su origen.
Opresión de la mujer
Algunos piensan que el estado de opresión de la mujer no puede ser abolido pues es resultado lógico de la superioridad inherente del hombre y por eso es natural e incuestionable. Este argumento es facilmente revocado pues las mujeres no siempre han estado oprimidas. Durante las etapas de caza, recolección de alimentos y de agricultura primitiva la propiedad privada, las clases sociales, el estado y la familia monógama no existían, la posición que ocupaba la mujer en la sociedad era muy diferente a la actual.
Según estudios antropológicos en las sociedades primitivas la familia monógama no existía. En algunos casos todas las mujeres de una tribu estaban casadas con todos los hombres de una tribu y la descendencia individual era determinada por via materna. La opresión sexual estaba ausente y las mujeres gozaban de una posición social respetable. Con el paso del tiempo se fueron desarrollando las fuerzas productivas de la sociedad creando así un excedente en los medios básicos de subsistencia que era suficiente para mejorar materialmente la suerte de una minoría pero no suficiente como para ser repartido equitativamente.
Fue así como surgió la propiedad privada. El excedente se desarrolló en esferas controladas por algunos hombres siendo estos últimos los beneficiados. Desde ese entonces el estatus social de las mujeres decayó, la descendencia individual ya no se determinaba por via materna, las mujeres fueron reducidas a sirvientas sexuales y a meros instrumentos reproductivos. Con el surgimiento de la propiedad privada surgió también la división de la sociedad en clases y la opresión de la mujer.
La familia monógama
Con el fin de conservar la propiedad privada mediante la herencia una nueva estructura social fue creada, la familia monógama. La misma garantizaba la legitimidad de los hijos y hacía posible que la propiedad privada permaneciera en manos de una minoría. Luego con el desarrollo de la sociedad de producción industrial la familia sirve a nuevos propósitos que solo benefician a los ricos. La sociedad capitalista emergente necesitó de una mano de obra más estable que estuviera más capacitada y que pudiera rendir más frutos. Para estos fines era necesario que se garantizara una buena alimentación, cuidados sanitarios mínimos e instrucción básica que llevaran a los trabajadores y a las sucesivas generaciones de obreros a un mejor rendimiento laboral.
Estas responsabilidades le fueron otorgadas a la mujer ya que de esa forma el estado no tenía que invertir nada. El estado con el fin de reforzar este rol opresivo crea un complejo de instituciones estatales que sirven al fortalecimiento de la familia, que atrapan a la mujer en los roles de madre y esposa y que sólo benefician a la clase dominante. La iglesia, la educación, los medios de comunicación y el sistema judicial nos pesentan a la familia como una estructura natural y moral en la cual todos somos felices y por la cual todos debemos luchar.
Podemos ver que la opresión de la mujer no es natural y por consiguiente es posible su abolición. Algunas organizaciones feministas piensan que el sistema patriarcal es el causante de la opresión de la mujer, sin embargo el hombre es sólo un instrumento del capitalismo, el mismo es adoctrinado con ideas machistas que lo llevan a adoptar un rol opresivo hacia la mujer.
El hombre no se beneficia
El hombre no es el verdadero opresor, el verdadero opresor es el capitalismo el cual es el único beneficiario de la opresión de la mujer. El capitalismo se beneficia de la opresión de la mujer en el trabajo por que le puede pagar menos por el mismo trabajo y en la casa por que no tiene que pagarle por sus servicios.
El hombre no se beneficia en lo absoluto de la opresión de la mujer, como la mujer no participa igualitariamente en la producción tampoco participa igualitariamente en la luchas de la clase obrera, es decir que la lucha pierde fuerza con la opresión de la mujer.
El valor del trabajo del hombre depende del valor del trabajo de la mujer pues cuando el capitalismo reemplaza el trabajo del hombre con mano de obra barata femenina pone presión sobre los salarios de los hombres. La desigualdad laboral entre el hombre y la mujer crea desconfianza entre ambos y pone trabas a la unión en la lucha contra el capitalismo.
Además todas las mujeres no tienen los mismos intereses ni estan igualmente oprimidas por lo tanto las mujeres deben organizarse de acuerdo a su clase. Muchas feministas creen que una lucha por separado de todas las mujeres, sin importar la clase social, contra todos los hombres es la única garantía para el logro de la emancipación de la mujer. Argumentan que una lucha conjunto a los hombres subordinaría la importancia de la lucha por los intereses de las mujeres y llevaría a una posposición de la liberación de la mujer hasta "despues de la revolución". Si miramos hacia atrás y analizamos los hechos ocurridos durante la revolución rusa nos damos cuenta de que este argumento es falso.
La Revolución Rusa
Durante la revolución rusa las mujeres estuvieron envueltas en casi todos los aspectos de la revolución de octubre. El gobierno revolucionario estableció leyes que permitían o hacían posible la igualdad política y social de la mujer, estas incluían el derecho al voto, el derecho al divorcio y a ocupar cargos públicos, acceso legal y gratuito para todas las mujeres, la abolición de leyes en contra de la homosexualidad, el principio de igual paga por igual trabajo, licencia por maternidad de 4 meses antes y después del alumbramiento y cuidado de niños gratuito.
Los restaurantes, los centros de cuidado de niños y las lavanderías fueron socializadas por el gobierno para facilitar la participación de las mujeres en el manejo de sus centros de trabajo y del gobierno. La revolución rusa tuvo logros para con la lucha de la liberación de la mujer nunca vistos en la historia de la humanidad. Estos logros fueron destruidos por la restauración del capitalismo en Rusia llevada a cabo en la década del treinta por Joseph Stalin. La Rusia socialista fue destruida más sin embargo tenemos que recordar los ejemplos de lucha que nos legó.
La revolución mostró que cuando las mujeres se unen a la lucha obrera junto a los hombres la opresión queda atras en el proceso pues las ideas sexistas son borradas por la experiencia. En una sociedad capitalista es imposible erradicar la opresión de la mujer por completo. Es por eso que es necesario derrocar el sistema capitalista y construir un sistema libre de opresión.
La emancipación de la mujer sólo será posible mediante su inmersión a gran escala en la fuerza laboral y mediante el auto control de su potencial reproductivo. La relación colectiva de la mujer con otros trabajadores la hará ganar conciencia de los niveles de opresión y la impulsará a unirse en la lucha contra el capitalismo. La lucha por la emancipación de la mujer es inherente a la lucha de los trabajadores por el socialismo. Es necesario que las mujeres, los negros, los inmigrantes, los homosexuales y todos los grupos oprimidos se unan en la lucha contra el capitalismo pues sólo con la erradicación del capitalismo será posible la creación de una sociedad libre de opresión. El socialismo conllevará una serie de cambios materiales que posibilitarán la abolición de la opresión de las mujeres y la liberación de la humanidad.
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