La progresiva fascistización de la Semana Santa en Castilla (Toño Sánchez)
LA PROGRESIVA FASCITIZACIóN DE LA SEMANA SANTA EN CASTILLA.
La instrumentalización de la celebración de la Semana Santa, teóricamente la rememorización del ''calvario y crucifixión de Jesucristo'', precisamente por oponerse al poder político y clerical de su tiempo y apostar por los pobres y desheredados, por los sectores mas reaccionarios y protofascistas de la sociedad civil y eclesiástica, ha dado un paso adelante este año coincidiendo con la ofensiva global del fascismo español.
El himno nacional español, ha sonado como nunca durante y al cierre de las procesiones.
Los ''servicios de orden de las cofradías'' han actuado como auténticos policías, intentando impedir el libre transito de personas por los lugares en los que iban a transcurrir las ''manifestaciones religiosas'' mucho tiempo antes de que estas empezarán, creando gran malestar entre sectores de la ciudadanía, que en ocasiones incluso han recogido los medios de comunicación del Poder.
Los discursos de ''las autoridades'' de la Iglesia Catolica han sido tremendos, con una dureza en su contenido digna de mejores causas, especialmente en su rechazo al derecho de la interrupción voluntaria del embarazo y en defensa del proyecto nacional español.
Simultáneamente el arzobispado de Madrid, mandaba clausurar la parroquia de San Carlos Borromeo en el barrio de Vallecas de Madrid, por las ''prácticas litúrgicas'' poco ortodoxas de los sacerdotes que la gestionan, practicas que desde luego tienen bastante mas que ver con las del propio Jesus de Nazaret, que las que lleva adelante monseñor Rouco Varela titular del arzobispado de Madrid y protector de especuladores, pederastas y corruptos.
El fascismo español en su ofensiva no podía renunciar a unas de sus bases ideológicas y sociales tradicionales, el nacional-catolicismo.
Nosotr@s nos preguntamos, ¿Si cristo viviera hoy quien lo crucificaría de nuevo?, la respuesta nos parece evidente, los semejantes a aquellos que lo hicieron hace dos mil años: la jerarquía sacerdotal, los poderosos, los grandes especuladores, los banqueros, los traficantes de personas..., es decir los representantes más genuinos del Poder Constituido, absolutamente injusto e inmoral.
Toño Sánchez.
Castilla 8 de abril de 2007







