Ley del aborto, fundamentalismo conservador y lucha feminista en la calle
El anuncio del gobierno Zapatero sobre una ley del aborto ha puesto en marcha a los sectores conservadores fundamentalistas, que no pierden un solo minuto publicando artículos, haciendo reportajes y manifestando en la calle sus propuestas retrógradas para presionar a las mujeres, los políticos y la sociedad en general.
Así, el viernes 5 de diciembre el periódico gratuito semanal Sentirse bien, citaba a la Ministra de Igualdad relacionando el aumento de los abortos con la necesidad de reformar la ley actual y elaborar una estrategia para que las mujeres no tengamos que recurrir a algo "tan traumático". Este periódico, que se reparte a la entrada del metro y que leen miles de trabajadoras y trabajadores, daba como buena, sin decirlo expresamente, la relación entre la ley del aborto con la falta de suficientes medios educativos y preventivos, como si el Estado no dispusiera ya de todos los instrumentos jurídicos necesarios para atender adecuadamente la salud reproductiva y permitir que las mujeres podamos decidir en libertad si queremos ser madres o interrumpir el embarazo.
Coincidiendo con este articulo, el periódico de los sin techo, La Farola, ha sacado un especial dedicado a los grupos pro-vida, que toca todos los temas relacionados, desde la defensa de derechos de los niños virtuales (los no-nacidos), la criminalización de las mujeres que deciden abortar (las asesinas de hijos), el supuesto discurso de unas supuestas mujeres arrepentidas y traumatizadas (Asociación de víctimas del aborto – AVA), más un estudio psicoanalítico sobre el inconsciente de los fetos y un alegato sobre la obligación que tenemos las mujeres de poblar el mundo y garantizar el sistema de pensiones. Veinte páginas de aberraciones que venden jóvenes inmigrantes africanos sin seguramente tener la menor idea de qué ideas están ayudando a difundir.
Este especial de La Farola se complementó con un artículo publicado en El País el domingo 7, proporcionando interesante información sobre, por ejemplo, quién financia a estas "presuntas" organizaciones terroristas.
http://www.elpais.com/articulo/madrid/Jovencita/aborto/asesinato/elpepuespmad/20081207elpmad_3/Tes
Por ejemplo, la asociación Adevida recibe 1 millón de euros anuales de la Comunidad de Madrid para financiar "actividades de asesoramiento legal y psicológico a mujeres sin recursos en periodo de gestación". Su asesoramiento consiste en engañar y culpabilizar a las mujeres embarazadas para evitar que aborten y así conseguir que las parejas que no pueden tener hijos propios, adopten los hijos que esas mujeres no podrán criar, recurriendo, naturalmente, al elegante servicio de recogida de niños para la adopción que acaba de inaugurar la Comunidad de Madrid. De esta forma, las parejas se evitarán los gastos de las adopciones internacionales y l@s españ@les se evitarán recurrir a la importación de niños chinos, rusos o peruanos.
A pesar de que han pasado 28 años desde que las mujeres conseguimos, después de dar mucho la tabarra en la calle, la despenalización del aborto en tres supuestos, poco hemos avanzado. Confiadas en que vivimos en una sociedad opulenta y que en mayor o menor medida, casi todas conseguimos los euros que nos exigen las clínicas privadas, la mujeres conseguimos abortar en España y abandonar los vuelos charter a Londres de toda la vida.
Pero los sectores fundamentalistas apenas perdieron una batalla, no la guerra. Mientras nosotras estamos encerradas en nuestros colectivos debatiendo sobre lo divino y lo humano, ellos están ocupando la calle y los medios, comiendo el tarro, manipulando y mintiendo a mucha mujer desprevenida y presionando al gobierno para que nos quiten los pocos derechos que hemos conseguido.
Digamos alto y claro que las mujeres no necesitamos una nueva ley. Lo que necesitamos es que el aborto salga del código penal. Asimismo, necesitamos que los dineros de la sociedad se dediquen a atender todos los aspectos de la salud reproductiva, para que las mujeres podamos decidir si queremos ser madres o no, y para que no se castigue a las mujeres más vulnerables.
No podemos dejar en manos de los sectores más retrógrados una legislación que regula los derechos de las mujeres. Tampoco podemos confiar en las políticas burócratas del PSOE, que después de tantos años en el gobierno y a pesar de su supuesta ideología feminista, han sido incapaces de despenalizar el aborto y así defender los derechos de todas las mujeres.
Volvamos a la calle. Defendamos nuestros derechos. De nosotras depende.







