Masculinidades en Cuba: Estamos nombrando los problemas

Casi todos los iniciados en las lides de género en Cuba conocen al Doctor Julio César Gonzáles Pagés. Acucioso historiador, es uno de los especialistas que con mayor rigor ha encarado la historia del feminismo en nuestro país, así como otras materias de las teorías de Género. Ahora, en concordancia con su línea de trabajo que estudia diversas aristas de la masculinidad, encaró la responsabilidad de dirigir el Comité Organizador de esta I Jornada Cubana de Estudios de las Masculinidades. Por supuesto que sus impresiones acerca del evento eran pieza indispensable.
Esta es la primera jornada que se celebra en Cuba. Siendo juez y parte, cosa difícil naturalmente, ¿cómo puedes evaluar los resultados de este encuentro?
Esta Jornada sobrepasó todas las expectativas que teníamos como Cómite Organizador. En primer término, por la calidad de los trabajos que se presentaron; por los debates generados; por los deseos de hacer de las personas y por la contribución que tiene con la realidad en que vivimos. Muchos de los trabajos han apuntado a problemas que tenemos, que conocemos, pero que muchas veces no tenemos la oportunidad de estudiarlos, de visualizarlos.
Aquí se ha hablado de todo, con mucho respeto, se ha hablado de diversidad desde la masculinidad. No se ha hablado de una masculinidad, de un tipo específico de hombre, de varón. Se ha hablado de diversas masculinidades, de la vivencia de grupos diversos de hombres ubicados en toda Cuba.
Creo que la experiencia que hemos sacado es que había un potencial mucho mayor de lo que nosotros pensábamos. Esta Jornada ha movido trabajos que a veces están engavetados, que no se tiene una posibilidd de publicar o de dar a conocer y ahora los hemos conocido. Esta Jornada es ya irreversible; ha marcado un momento; va a ser historia. Va ser historia dentro de los estudios de género en Cuba y después dentro de los estudios de las Ciencias Sociales en general y de la sociedad cubana. Aquí hay un saber que ya se ha socializado, una forma de pensar que quienes participaron se llevan en sus documentos, en sus memorias y que va a marcar el trabajo de las personas que estamos acá y la posibilidad de multiplicarlos a otras personas y a otros grupos.
¿Qué te parece el hecho de que ha habido bastantes ponencias y discusiones más dedicadas al estudio de situaciones y problemas concretos y que no se quedan sólo en el marco acádemico o teórico?
Me parece algo muy positivo. Estamos nombrando los problemas que tienen los hombres, sus problemas específicos. Y las personas que estudian estos fenómenos se están apropiando de la teoría pero en función de explicar esas problemáticas porque hay una población que necesita saber por qué están sucediendo determinados problemas y cómo enfrentarlos. Además se ha hecho con mucha seriedad. Se trata de estudios de profesionales cubanos que los han hecho sin inventarse el problema, sin inventarse el trabajo, sino que hay una relación entre esa práctica que han tenido y el tratar de visualizarla desde la perspectiva de los hombres. Por ejemplo, se habla del cáncer de mama pero no se habla del cáncer de próstata por el que los hombres se mueren. Hablamos de violencia contra la mujer, pero no hablamos del origen de las causas que provocan estos hombres violentos, dónde están las situaciones violentas, cómo se les educa en la violencia, en fin...
Creo que es determinante comenzar a nombrar los problemas. Si invisibilizas los problemas y los conviertes en un debate abstracto, teórico y metodológico, pues los problemas, y las soluciones, se quedan en un ghetto de estos científicos y las personas se sienten ajenas a ello. Aquí han participado líderes comunitarios, personas religiosas, diversos especialistas que han dicho, mira esto qué bueno para poderlo aplicar y llevar a mi comunidad. Las personas piensan en cómo multiplicar esas soluciones. Eso te da la medida de que los temas tocados aquí le son comunes, le son cercanos a las personas. No se habla de temas que no puedan asumir, ni de categorías abtractas, ni de un discurso que sirva para validar los títulos académicos de nadie. Pienso que eso es muy importante. Este evento ha tenido esa humildad de acercarse a las realidades, pero es una humildad que no desecha para nada la profundidad y el rigor de los hombres y mujeres que nos hemos reunido aquí.
A pesar del cansancio por estos días de trabajo y por todos los anteriores. ¿Cuándo se celebra la próxima Jornada? ¿Cómo va a ser?
Como Coordinador le he dicho a todo el mundo que en cuanto se les ocurra organizar otra jornada, pues tienen todo nuestro apoyo. Desde la convocatoria del Comité Organizador está prevista la próxima para dentro de dos años, en el 2008. Es un tiempo prudencial para evaluar resultados, detectar otros problemas; para no repetirnos y lograr ir en ascenso y tener un crecimiento.
Ahora es muy posible que muchos de los grupos que estuvieron aquí, que las Universidades u otros centros pueden hacer sus jornadas también. De seguro que muy pronto nos enteraremos de otras en otros lugares. De todos modos, tenemos ya la satisfacción de esta primera que ha sido muy exitosa, que nos ha aportado mucho y que hemos logrado todo este debate.







