Sabotajes y rabia en respuesta a la muerte de un obrero en el Carmelo

El 2 de octubre atacamos la sede de la constructora GISA en respuesta a la muerte de un trabajador de la empresa en el barrio del Carmelo días antes.
Jodimos los cristales con ácido corrosivo, bloqueamos las cerraduras con pegamento y dejamos unas cuantas pintadas como "GISA ASESINA".
Como nuestra rabia no se puede aislar a un momento ni una empresa concreta, el día 7 reventamos las lunas de una sucursal bancaria en el barrio de Gracia.
Practicar la solidaridad entre trabajadores al margen de los sindicatos no solo es posible, sino que es necesario para que ésta supere los límites de las mera reforma y pueda progresivamente destruir los cimientos de este mundo de mierda que unas veces nos mata lentamente y otras de golpe.
Ayer reventabamos un cajero, mañana la casa de algún empresario.
¡Abajo el trabajo asalariado, no queremos ser vuestra mercancía!
Nunca más volveremos a mirar hacia otro lado...
Un@s que ya están hart@s
Barcelona, octubre 2005







