Saludo de Corriente Roja al Congreso del PCPE

Queridos y queridas camaradas (compañeros) del PCPE:
Desde la Coordinadora Estatal de Corriente Roja os queremos agradecer, en primer lugar, vuestra amable invitación a los debates de vuestro VIII Congreso.
Para nosotros esta no es una invitación más a un Congreso de otra organización política cualquiera, sino que se trata de un encuentro con unos compañeros y compañeras con los que hemos tenido ya una larga experiencia común en diversas luchas, en las que nuestra relación ha estado siempre marcada por la camaradería y la coincidencia en los contenidos políticos.
Saludamos vuestro VIII Congreso desde el convencimiento mutuo, tal como queda expresado en vuestras tesis para el mismo, de que esa coincidencia en las luchas es el cemento que de mejor manera puede ir fraguando y consolidando los necesarios procesos de unidad que permitan a nuestras dos organizaciones abordar las importantes tareas que se nos presentan en el inmediato horizonte.
Nos encontramos en el estado español en un momento clave para la reconstrucción del proyecto revolucionario que durante tanto tiempo ha pretendido ser hurtado a nuestro pueblo. Las líneas de separación entre reformistas y revolucionarios quedan establecidas de un modo muy claro desde el momento en el que se plantea la cuestión del estado y del derecho de autodeterminación de las naciones y los pueblos. La defensa de este derecho para todas las naciones y pueblos que componen el estado español debe seguir, a nuestro juicio, ocupando un lugar central en la agenda de todos los que queremos levantar ese proyecto revolucionario.
En el campo internacional la oposición al imperialismo tiene hoy su trinchera más destacada con la ocupación de Iraq y la resistencia de su pueblo. Nuevamente el apoyo decidido a la resistencia armada del pueblo iraquí va a señalar quienes defienden un antiimperialismo consecuente. No podemos tampoco en ningún momento cejar en la continua denuncia de nuestro propio imperialismo, rechazando firmemente la participación de tropas españolas en Afganistán y otras zonas del mundo, así como la denuncia de la rapiña que llevan a cabo las multinacionales españolas en América Latina.
Para nosotros constituye otra tarea de carácter central el apoyo incondicional a los pueblos que en toda América luchan por la defensa y consolidación de sus procesos revolucionarios.
Las tareas que tenemos por delante son de un volumen impresionante. El trabajo diario en común nos ha demostrado claramente que la firmeza en los contenidos y la defensa inquebrantable de los principios no es óbice para el fomento y la participación en espacios unitarios con organizaciones que no comparten íntegramente nuestros postulados políticos.
Con toda seguridad, para dos organizaciones de carácter obrero, como son PCPE y CR, la tarea más importante, y la más ardua en estos momentos, debe ser la reconstrucción de un movimiento obrero potente y combativo que enfrente los planes del gobierno Nos encontramos con unas organizaciones sindicales mayoritarias, CCOO y UGT, que se han convertido en instrumentos necesarios para la política del gobierno y que han renunciado definitivamente a cualquier tipo de estrategia de lucha. Frente a esto las experiencias de sindicalismo democrático, combativo y de clase presentan un perfil aún demasiado débil y fragmentado. Nuestro trabajo debe ir encaminado, sin ninguna duda, a fortalecer esas experiencias y a fomentar los procesos unitarios entre todo ese sindicalismo que no renuncie a los principios de combatividad y que quiera constituirse en una alternativa real.
Somos conscientes de que la izquierda, a nivel mundial, y en particular europeo, está saliendo de una profunda crisis que ha afectado a todas sus diversas tendencias. En el caso de nuestro estado, los recientes y exitosos ejemplos, como la movilización republicana y antiimperialista de Salamanca, o la más reciente y extraordinaria manifestación en Madrid por la III República nos señalan que estamos empezando a vislumbrar el final del túnel.
La irrupción, cada vez más numerosa, de miles de jóvenes en las movilizaciones por la República señala un importante repunte y un significativo salto cualitativo. No solo se trata de la presencia de estos jóvenes, la radicalidad de los lemas y la claridad de ideas que expresan deben de constituir una guía para nuestra acción. Estos jóvenes no entienden la república solamente como la "ausencia de un rey" sino como un régimen en el que sea imposible la explotación. Los hombres y mujeres del PCPE y de CR sabemos que eso solo es posible con el socialismo.
Es esta un de las responsabilidades más importantes que tenemos en el futuro inmediato. Debemos ayudar a construir cauces que den respuesta y permitan organizarse a esos jóvenes que demuestran su rabia por la precariedad y la explotación. El éxito en nuestra tarea de constituir organismos unitarios de base en el movimiento republicano será fundamental.
Tenemos la tremenda responsabilidad de abordar la tarea de recuperar el proyecto histórico emancipatorio de nuestro pueblo y no la podemos eludir. Desde Corriente Roja pensamos que ni PCPE ni CR seremos los únicos llamados a llevarla a cabo pero que si seremos necesarios para abordarla. Paciencia y determinación serán necesarias para acometer esta responsabilidad, hagámoslo sin prisa pero sin pausa., avanzando en los procesos de unidad y teniendo siempre presentes las sabias palabras del Che: "Un revolucionario solo puede estar quieto en la tumba".
Para finalizar os reiteramos, en nombre de todos los militantes de Corriente Roja, nuestros mejores deseos tanto para vuestros trabajos congresuales como para la posterior puesta en práctica de los acuerdos que sean tomados en este Congreso.
Salud y revolución.
Muchas gracias.







