Sobre el dolor del mundo, el miserabilismo y la voluntad de vivir

Malos tiempos para la lírica
"El carácter destructivo no vive del sentimiento de que la vida es valiosa, sino del sentimiento de que el suicidio no merece la pena"
(Walter Benjamin)
Afirmar que nos encontramos ante un callejón sin salida y que a cada paso que damos adentrándonos en su interior, cegados por la esperanza de hallar una salida lateral, nos será más difícil salir de él, se suele calificar de fatalista. Pero quienes no nos conformamos con una vida diferida observamos cómo la dominación avanza día a día colonizando esferas de la vida que creíamos tan profundamente propias, únicas e intangibles que por ello mismo estaban protegidas y nos protegían a nosotros mismos de esa bestia que trata de convertirlo todo en mercancía. La sumisión de la vida a la Economía, lejos de detenerse, se extiende como un poderoso virus, adentrándose en lo más íntimo que poseemos: nuestros sueños, deseos y anhelos.







