Solidaridad con Laura Riera, detenida ilegalmente
Petición para la inmediata liberación de Laura Riera y para que se depuren responsabilidades penales contra los responsables policiales y judiciales que han diseñado campañas de criminalización contra ciudadanos y colectivos alternativos. Basta ya de terrorismo de estado y de intoxicación informativa. Denuncia internacional.
Solicitamos que el Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia active una investigación interna para depurar responsabilidades, a la vez que se pone en libertad a la detenida y acusada injustamente Laura Riera.
Es un hecho probado que son falsas las acusaciones contra Laura Riera. En consecuencia se debe liberar a la ciudadana Laura Riera, procediéndose a indemnizar a esa persona por el tiempo que ha permanecido encarcelada y acusada sin fundamento y sin pruebas.
Consideramos sumamente cruel el trato recibido por ella y sus familiares, estimando lógico que nuestra entidad cívica y cultural emprenda las oportunas acciones para que los responsables intelectuales y materiales de los malos tratos y de las falsas acusaciones comparezcan ante la justicia y ante los organismos internacionales dedicados a velar por el cumplimiento, respeto y desarrollo de los Derechos Humanos.
España figura como un país cuyo gobierno desarrolla de forma sistemática la tortura, así como campañas de intoxicación y manipulación tendentes a la criminalización de ciertos colectivos y personas del movimiento alternativo.
No se puede tolerar ni permitir que las fuerzas de seguridad del estado desarrollen actividades terroristas, criminales, genocidas y claramente delictivas.
Sirva el presente escrito para que el nuevo gobierno del Sr. Zapatero emprenda las iniciativas parlamentarias y judiciales pertinentes para identificar a los responsables de las falsas acusaciones y encarcelamiento de la militante de CGT Laura Riera, así como se inician investigaciones independientes para identificar y expulsar a los miembros de las fuerzas policiales que desarrollan actividades propias de grupos terroristas.
Indicar que nuestra entidad ha solicitado la participación y concurso de las entidades internacionales para supervisar y controlar la acción de la justicia y el comportamiento policial, dada la nula credibilidad y comportamiento delictivo que esos estamentos han desarrolado en numerosas ocasiones contra ciudadanos y personas.
Esperamos y deseamos que el nuevo gobierno proceda a depurar de indeseables, torturadores y criminales las fuerzas de seguridad del estado, así como procede a la expulsión de aquellos jueces y fiscales que colaboran en las campañas de violencia policial contra ciudadanos indefensos.
Acabar con la violencia del signo que sea es una obligación ineludible e inaplazable que el nuevo ejecutivo no puede olvidar ni abandonar, pues en los últimos años el Partido Popular ha emprendido verdaderas cruzadas y cacerías contra personas inocentes, manipulando e inventando pruebas y comprando medios de comunicación, situaciones y hechos que vamos a denunciar para que los responsables sean debidamente procesados y castigados judicialmente.
Consideramos urgente que el Sr. Zapatero emprenda acciones constantes para la total depuración de terroristas, genocidas y criminales que actualmente diseñan campañas de intoxicación, torturas y manipulación (cuando no creación) de pruebas falsas.
Valencia, 13 de abril de 2004
Cercle Obert de Benicalap
CGT denuncia el montaje policial contra Laura Riera
Hace más de dos años que la Guardia Civil detuvo en Terrassa (Barcelona) a Laura Riera, afiliada de la CGT y perteneciente a diversas asociaciones sociales de dicha localidad, acusada de "prestar ayuda decisiva para la realización de atentado" en la persona del concejal del PP de Viladecavalls (Barcelona), asesinado por ETA el 13 de diciembre de 2000.
A unos días del juicio, nos preocupan mucho las dificultades que está teniendo Laura para poder preparar su defensa, con las garantías que todo estado civilizado y de derecho debe asegurar a sus ciudadanos y que comienzan en la presunción de inocencia mientras no se demuestre lo contrario. Vamos a explicar por qué creemos en la inocencia de nuestra compañera Laura Para ello, nos hemos de trasladar al día de su detención el 24 de Agosto de 2001.
Desde las 5 horas de la madrugada, un contingente de la Guardia Civil tiene acordonada la zona donde vive, están registrando su domicilio, Laura no está allí pero sí una compañera con la que comparte piso. A pesar de ver el despliegue policial, Laura que no tiene nada que ocultar ni nada que esconder y venía de las fiestas de Sants en Barcelona, al entrar en su domicilio se identifica a los agentes de la Guardia Civil; no hay ninguna orden de detención contra ella.
A las 11 horas de la mañana se le comunica que queda detenida, la esposan y le ponen una bolsa de plástico en la cabeza, se la llevan sin decir dónde, le incautan el disco duro de un ordenador que hay en su casa, libros y disquetes. Tras 6 horas de minucioso registro no han encontrado nada: no hay bombas, no hay pistolas, nada que demuestre que Laura es una "persona peligrosa". Nadie firmó un inventario de lo que incautaron. Mientras, familiares y amigos empiezan un vía crucis para localizarla.
Preguntas: Si no se ha encontrado nada en el registro ¿quién da la orden de detenerla y por qué no tenía orden de detención desde el principio? ¿por qué no huyó al ver a la Guardia Civil en su domicilio si estaba implicada en delitos tan graves? A pesar de la falta de pruebas palpables, le aplican la Ley Antiterrorista. Esta ley, cuya aplicación ha sido fuertemente criticada por organismos como Amnistía Internacional, la Comisión de Derechos Humanos de la oínU, y otros entes nada susceptibles de estar relacionados con actividades ilícitas; muchos son los casos de torturas físicas y psíquicas que se producen durante el periodo de incomunicación.
Los familiares de Laura solicitan que se le aplique el "Habeas Corpus", para que pueda declarar ante el juez sin dilatar el tiempo, ya que Laura padece de epilepsia y necesita tomar medicación, sin la cual puede entrar en una crisis que haga peligrar su vida; ni siquiera se molestan en contestar negativamente a tal petición. La angustia, preocupación e indignación se apoderan de los familiares y amigos. Dicen que estamos en un estado de derecho donde se presupone la inocencia; sin embargo, a Laura en las pocas horas que lleva detenida parece que ya la han condenado.
La indefensión de Laura es manifiesta: le han sido abolidos todos sus derechos, no le permiten la asistencia de ningún letrado, está completamente incomunicada, se le impide dormir, comer, beber, tomar la medicación.... está en manos de unas personas que saben cómo conseguir una declaración que incluso se molestan en escribir. Sólo quedará que Laura la firme, que lo llamen "confesión" y, con esto la lleven ante el juez.
Tras cinco días en comisaría, por fin la llevan a declarar ante el juez de la Audiencia Nacional, Sr. Garzón, en un estado lamentable tras la incomunicación a la que ha sido sometida; éste hace caso omiso y da por válidas declaraciones que han sido arrancadas sin las mínimas garantías de respeto a los derechos humanos. Después de cinco días de detención. Laura conoce a su abogado de oficio.
Laura llega ante del Juez Garzón con mechones de pelo arrancados, con hematomas en diversos puntos del cuerpo; su aspecto no era el de haber recibido un trata correcto, más bien hacia presuponer todo lo contrario, pero eso no importa: había firmado una declaración en comisaría. Un "gran éxito" para que el ministro de turno pueda presentar ante los medios de comunicación.
Laura Riera trabajaba como contratada eventual en el Ayuntamiento de Terrasa . La acusación que le hicieron en un primer momento, de haber accedido desde su ordenador y de haber suministrado la matrícula del coche del concejal de PP al comando de ETA que lo asesinó, cayó por tierra al día siguiente de su detención. El mismo ayuntamiento, según declaraciones del alcalde y tras haber realizado un peritaje del ordenador donde trabajaba, demostró que no tenía la posibilidad de acceder a esa información ya que los ordenadores que la contienen están protegidos con claves de acceso. Y Laura no las tenía.
Delante del juez, Laura niega todo lo que le habían puesto en su declaración y que firmó para acabar con la penuria que le estaban haciendo pasar; quería terminar de una vez aunque ello le llevara a perder su libertad. Posteriormente, Laura interpone una denuncia por torturas.
No hay ninguna prueba que la inculpe, ninguna declaración de nadie responsabilizándola de ningún hecho considerado delictivo, sólo existe la declaración en comisaría hecha por la Guardia Civil y que Laura firmó para finalizar con una situación extrema para cualquier ser humano.
Por todo lo anterior, la CGT continúa defendiendo la inocencia de Laura Riera y exigiendo un juicio justo y con garantías.
No parece necesario recordar que la CGT es una organización que rechaza el uso de la violencia y que apoya todas las propuestas que favorecen la distensión, reafirmándose en que el dialogo y la no violencia es la única forma de superar los conflictos. De igual manera, CGT reitera su rechazo a la ley antiterrorista por la vulneración de derechos humanos que supone su aplicación.
Acabar con la tortura, un reto para el nuevo Gobierno







