Un centenar de personas entierran la huerta en Valencia
Cartelera Libertaria. 16/01/03.- La marcha fúnebre,con la que un colectivo de 100 personas ha logrado cortar la circulación en la avenida Blasco Ibañez, partió a las 12.15 desde la universidad de historia con destino al ayuntamiento nuevo bajo el lema que lucía su pancarta en donde podía leerse "Rita destrueix, la punta resisteix".
Toda una caravana de dones vestides de negre, portadoras de una ataud negra con la inscripción HUERTA en grandes letras blancas, encabezó la marcha entre sonidos de llanto y alaridos, para escenificar así la agonía a la que se está sometiendo la Huerta valenciana, bajo la política del lucro y la especulación del suelo que se ha cebado con la pedanía de la Punta, pero que lo recorre todo.
Octavillas elaboradas por el colectivo Agropunks en lluita, donde se informaba de la actualidad de las casas okupadas en esta zona y se emplazaba tanto a manifestantes como a viandantes a continuar con la lucha o a iniciarla, según los casos, fueron la nota ilustrativa de este acto que alcanzó un grado muy satisfactorio de asistencia, teniendo en cuenta su poca difusión. La marcha iniciada en la universidad, se detuvo ante la Conselleria de Urbanismo y Obras Públicas para intentar que desde dentro se escucharan los lloros per l'horta, allí la caravana mortuoria leyó un poema a grito pelado, se lanzaron verduras dentro para garantizar la toma de contacto con la tierra, que en ocasiones se ha perdido para algunos, se pegaron pegatinas y se coreó la sentencia de volem vora la terra. Acto seguido, la procesión continuó y las pitadas de los automóviles empezaron a formar parte del recorrido.
La policía no hizo acto de presencia y así pues, la tranquilidad para esta denuncia, fue un privilegio inesperado. Una vez se alcanzó el Ayuntamiento, tuvo lugar una explosión de silbidos, mezclados con llanto, gritos y consignas, todo lo cual se tradujo en el cierre automático de la puerta de bienvenida del mismo, que no pudo eso si, librarse de la lluvia de hortalizas, pintura y ataud incluida, como pruebas de la masacre que la alcaldesa de esta ciudad está llevando a cabo en el poco espacio no edificable que todavía resiste.
Eran las 13.30 del medio día, la concentración de denuncia había concluido.







