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24/08/2004 :: Països Catalans

UN POCO DE HISTORIA: Autoorganización obrera sí, elecciones sindicales no.

x CNT-València
A finales de los años setenta el estado creo unas leyes para encuadrar y controlar al movimiento obrero, es decir sacarlo de su autonomia obrera y accion directa, para incorporarlo al sistema parlamentario de elecciones sindicales y comites de empresa. A continiacion publicamos dos articulos de la revista BICICLETA, que nos aportaran el analisis que algunos compañeros realizaron sobre la trampa electoral de las elecciones sindicales en las empresas( trampa que aun existe gracias a sindicatos como UGT, CCOO e incluso los supuestos libertarios de CGT). Bueno , pues eso , que cada uno saque su conclusion de estos interesantes articulos....Valencia Llibertaria

Autoorganización obrera sí, elecciones sindicales no.
Articulo publicado en Noviembre del 77 en la revista bicicleta:

Los distintos proyectos de acción sindical en la empresa tienen en común el proclamar verbalmente la soberanía de la asamblea y el sustituirla, de hecho, por comités permanentes controlados por las centrales sindicales.

Entre el Gobierno y la oposición se han lanzado a una carrera para ver quién nos otorga, reglamenta y uniforma las elecciones en las empresas.

Lo primero que deberían enterarse es que las elecciones obreras para echar abajo los restos del vertical hace tiempo que han empezado. Consejos de delegados y comités de empresa están siendo elegidos por trabajadores de muchas empresas, sobre todo las grandes, sin más requisitos que la propia voluntad soberana de las asambleas, y sin esperar a que nadie se lo ordene.

Precisamente contra el movimiento asambleario, y su capacidad para montarle "huelgas salvajes" (es decir, no domesticadas) a la arrogancia patronal, van dirigidas las elecciones sindicales.

La misma terminología de "elecciones sindicales" indica que se trata de una continuación del verticalismo en versión parlamentaria.

¿Se elige al compañero o al sindicato?

Unas "elecciones sindicales" no son para elegir compañeros a comités revocables, en calidad de delegados temporales con mandatos expresos de la asamblea y que responden ante nosotros al término de su gestión. No, se trata de elegir entre "listas sindicales"; y el sindicato que se lleve más votos, ese nos representará de manera "estable". Negociará en nuestro nombre, y su firma al pie de un convenio nos obligará. Para eso le votamos. Los comités elegidos serán peones de brega de la línea que les marquen sus ejecutivas, y detrás de ellas, nos mandarán los dirigentes de los partidos que merodean para distribu irse el pastel político.

Ya no serán nuestros comités. Serán eslabones en la cadena con que las centrales sindicales pretenden disciplinarnos.

Pero, ¿quién es el Gobierno, ni nadie, para interferir y decidir cómo elige una asamblea a sus delegados? No hay libertad sindical mientras el Estado meta las manos en las relaciones laborales.

Puede haber sorpresas electorales

Las centrales que, envalentonadas por una campaña de afiliación "a la americana", pretenden decidir, con o sin el Gobierno, la relación entre las asambleas y los comités de empresa, están preparando el camino para que el movimiento asambleario sea definitivamente sustituido por las secciones sindicales que, hoy por hoy, afilian a una minoría obrera.

Los trabajadores protegidos por esa afiliación a las secciones sindicales con más votos, y especialmente los elegidos en las listas victoriosas, serían entonces mimadas por las direcciones de las empresas, gozarán de horas libres y privilegios, y acabarían disociándose de nuestros problemas. De estas elecciones saldrán las futuras burocracias sindicales.

Sólo la CNT, y un hondo malestar de grupos autónomos, se han opuesto a las elecciones. Los comentarios interesados de las "grandes" centrales señalaban que los de la CNT rehusaban las elecciones, no por principio anarcosindicalista, sino para no ser derrotados por los votos. Sin embargo, encuestas publicadas por "Cambio 16" a lo largo de 1977 (y que en materia parlamentaria fueron bastante aproximadas), revelan una popularidad (conocimiento e imagen) de la CNT mayor (48 por ciento), que la de CC.OO. (46 por ciento) y USO (38 por ciento), y solo menor que la de UGT (59 por ciento), véase Cambio 76 del 14.8.77. Sin entrar en ese tipo de competencias, lo que está claro es que puede haber sorpresas si las centrales "grandes", en convivencia con el Gobierno, se empeñan en montajes electoralistas que no hayan sido previamente decididos y asumidos por los trabajadores.

La CNT hoy: el anarcosindicalismo no pacta.
Otro articulo publicado por BICICLETA:

Ha llegado la hora de la verdad. Las centrales sindicales de obediencia partidista tratan de sustituir el movimiento asambleario por órganos representativos elegidos según una normativa pactada con el poder estatal. La C.N. T. ha denunciado el montaje. ¿Quién es esta insólita organización que irrumpe en el bien montado espectáculo de las elecciones sindicales?

Los trabajadores que hacemos BICICLETA pensamos, sin triunfalismo alguno, que las posibilidades de emancipación social de los pueblos ibéricos -quizá uno de los principales focos revolucionarios bajo el capitalismo multinacional, pese al control electoral que sobre ellos intentan ejercer actualmente el fascismo-reformado y la socialdemocracia-, dependen en gran medida del proceso reorganizativo anarcosindicalista.
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Los análisis que aquí dedicamos a la realidad actual de la Confederación Nacional del Trabajo pretenden calibrar con exactitud la situación efectiva de esta organización en el contexto español actual; tratamos con ello de contribuir a romper el cerco de silencio informativo montado por la prensa burguesa y los medios oficiales, pero también de superar la propaganda apologética de las mismas publicaciones confederales. Nuestro Boletín no respetará las habituales normas burocráticas de «lavar la ropa sucia dentro de casa», porque pensamos que ante los trabajadores la C.N.T. no puede tener intimidad privada.

En números sucesivos iremos analizando con detalle temas candentes como: la situación contradictoria de los «Líderes» (históricos o recientes) en una organización que niega el dirigismo, pero que precisamente por su idiosincrasia, fuertemente individualista, puede fácilmente sucumbir a las tendencias informativas de la sociedad masificada a personalizar, como compensación, todo movimiento u organización en figuras destacadas. La proliferación de publicaciones cenetistas forman hoy una verdadera red de prensa obrera. Pero la ambigüedad de los planteamientos cenetistas ante la difícil cuestión de la violencia social y política, entre la legalización por el Estado monárquico y la solidaridad militante con los presos marginados, y otras cuestiones no menos complejas y de definición harto difícil, nos inspiran la necesidad de un objetivo esclarecimiento.

¿Quién teme a la asamblea obrera?

En este primer número recogemos la original posición de la C.N.T., llanera solitaria» que se opone al electoralismo que entre las centrales políticas y el Gobierno están negociando para colocar como camisa de fuerza que inmovilice al temido movimiento obrero asambleario. El horror al «vacío» de poder que produce la liquidación aparente de¡ verticalismo, tanto en las burocracias sindicales como en la patronal y en las autoridades políticas, está precipitando unas fórmulas de ingeniería electoral calcadas del parlamentarismo e impuestas en las empresas a golpe de «Boletín Oficial del Estado», y contra las que se levanta el último Pleno Nacional de Regionales de los anarcosindicalistas.

La C.N.T. contra las elecciones sindicales

Al año del relanzamiento organizativo, los núcleos dispersos de anarcosindicalistas, que reunían algunos centenares en las primeras asambleas abiertas tras la muerte del dictador, y pronto miles y miles en los mítines públicos tolerados, se han convertido ya legalmente en un centenar largo de millares de afiliados.

Pese a la notoria resistencia de los cenetistas a extender carnets masivamente como hacen otras centrales, y aún la de muchos ácratas a aceptar siquiera la disciplina sindical y las reuniones y cotizaciones regulares, abandonando los hábitos de los grupos de afinidad clandestinos, el anarcosindicalismo ha probado tener raíces profundas en la clase trabajadora española.

Protagonistas de la más importante experiencia autogestionaria del siglo XX (las colectivizaciones revolucionarias del 36-39) y alma de la resistencia armada a la dictadura, los cenetistas fueron diezmados a sangre y fuego en los años 40, aunque algunos como el Quico Sabaté resistieron con las armas en la mano hasta el 60. Aparentemente, los brotes de protesta que surgieron con las nuevas generaciones nacidas bajo el fascismo eran capitalizados por los partidos marxistas y la izquierda católica, mejor adaptados al autoritarismo persistente y dotados de apoyos internacionales considerables. Pero el rescoldo ácrata estaba latente bajo las cenizas de millares de muertos, y el movimiento obrero asambleario, al menor asomo de libertades, está rechazando los intentos de someterlo a las vanguardias políticas, y encuentra de nuevo una forma natural de organización en el sindicalismo autónomo de la C.N.T.

La C. N. T. echa un órdago a la grande

Hoy la veterana Confederación, nutridos sus sindicatos mayoritariamente de obreros muy jóvenes, rechaza orgullosamente el montaje pactista de las conversaciones Gobierno-oposición que han engendrado el remedio verticalista de las «elecciones sindicales». Al lanzar este desafío, tanto al Gobierno como a los partidos de la oposición parlamentaria que controlan las grandes centrales sindicales, se plantean algunas preguntas: ¿ha medido bien sus fuerzas la C.N.T.? ¿Cuál es la potencia real de las distintas Confederaciones Regionales que habrán de protagonizar el boicot electoral e impulsar alternativas asamblearias? A estos interrogantes tratamos de responder con el presente informe, confeccionado con datos facilitados por fuentes confederales.

CIFRAS DE AFILIACIóN Y MILITANCIA POR NACIONALIDADES Y REGIONES
Número de Federaciones................Locales............... Número de militantes o afiliados
Andalucía.......................................... 60 ...............................20.000
Aragón.............................................. 22 ..................................2.000
Asturias.............................................. 7 ................................. 5.000
Canarias .............................................4 ...................................2.000
Cantabria........................................... 4 ...................................1.000
Cataluña ...........................................70 ................................70.000
Centro,Castilla .................................29 ..................................7.000
Euskadi ....................................(No hay número) .......................2.000
Extremadura....................................... 5 ...................................1.000
Galicia ................................................ 8 ...................................1.000
Murcia ............................................. 12 ..................................2.000
Comunidad Valenciana ..............(No hay número) ..................15.000
La Rioja ....................................(No hay número).................... 1.000
Total ...................................................................................129.000

Analizamos pues, cada una de las Regionales que en el último Pleno de la C.N.T. se comprometieron unánimemente al boicot electoral:

La revista BICICLETA realizo un informe de la situacionde la CNT , en aquellos tiempos, aqui para ahorrar espacios publicamos el informe sobre los sindicatos de Valencia, que elaboro en 1977 la revista BICICLETA:

REGIONAL VALENCIANA: PAIS VALENCIA: vitalidad dexhuberante pese a las disenciones...

N.º Federaciones:
Organo de Prensa: "Fragua Social" (20.000)
N.º Militantes: 15.000
% del total asal.: 1%
% de los sindic.: 7-8%

Dirección: Garrigues 1. 4a.. Valencia-1

El Pleno Regional de agosto constató un avance de todas las federaciones locales y comarcales. La incidencia en las asambleas y luchas obreras, los numerosos mítines de presentación (entre los que cabe destacar el del Sindicato metalúrgico de Valencia y el de la plaza de toros de esta localidad en junio pasado, con asistencia de unos 40.000 trabajadores), la defensa del movimiento asambleario en los conflictos del metal, construcción o calzado, la acción solidaria contra el cierre patronal de empresas, son factores que impulsan esta campaña de afiliación, que se está intensificando.

Los debates ideológicos entre las tendencias sindicalistas y ácratas, sobre la polémica consejo-sindicato, sobre la cuestión regionalista, etc., atizados por las diferencias generacionales, las tradiciones de los distintos grupos que se federaron en el resurgir cenetista, las proyecciones de las viejas disenciones del exilio, e incluso las tensiones entre las locales de Alacant y Valencia en torno a la orientación general de las alianzas y la articulación del regionalismo con la lucha de clases, contribuyen en definitiva a la vitalidad de esta Confederación Regional.

Existen medios propagandísticos, publicándose varios boletines de sindicatos y federaciones regionales.

Hay que destacar que tienen cierto peso los consejistas y la USO. Parece pues que esta Regional también podría plantear con éxito una alternativa de autoorganización obrera en la empresa frente al montaje electoralista.

Números 1 al 12? de la revista libertaria Bicicleta en http://www.tecnimar.com/bicicleta/inicial.htm


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