Vecinos de San Bernardo denuncian acoso inmobiliario

En pleno proceso judicial de la propiedad para echar a los inquilinos, el
edificio de la calle Guadaira, en el barrio de San Bernardo, fue forzado la
madrugada del 1º de Mayo, sufriendo numerosos desperfectos en el interior
del edificio y siendo sustituida la cerradura.
La mañana del primero de Mayo los vecinos encontraron la puerta principal de
su edificio con la cerradura cambiada, habiéndose realizado así mismo
numerosos desperfectos en el interior. La barandilla de las escaleras había
sido derribada y se habían forzado varias puertas de viviendas que la
propiedad mantiene en abandono dentro del edificio.
Los propietarios demandan desde hace tiempo la salida de los últimos
inquilinos de renta antigua. Se da la circunstancia de que con anterioridad,
los vecinos habían sorprendido a agentes de la inmobiliaria, Nueva Sevilla,
cambiando la cerradura. Ante este hecho los vecinos llamaron a la policía,
que requirió a los agentes de dicha inmobiliaria a proporcionar copia de la
llave a los actuales inquilinos. La inmobiliaria Nueva Sevilla, con sede en
Castilleja de la Cuesta, se dedica tanto a la construcción de nuevas
promociones como a la compra de casas antiguas para su redesarrollo y
posterior venta.
A esto se le suma el hecho de que el lunes de esta semana, un solo día antes
de que se irrumpiera en el edificio, uno de los vecinos había ganado el
pleito a la propiedad por el cual se le requería el desalojo.
La inmobiliaria Nueva Sevilla pretende, por los medios habituales en estos
casos, desalojar a los inquilinos del edificio para así remodelarlo y
venderlo como viviendas de lujo.







