Al menos 24 detenidos y un profesor herido dejó la represión a la movilización contra la LGE

Un total de 17 detenidos y un profesor herido dejaron los excesos represivos registrados ayer por la mañana y primeras horas de la tarde en la Alameda, tras el acto central convocado por el Colegio de Profesores, en que a pesar de la lluvia, unos 3.000 estudiantes secundarios, universitarios y profesores salieron a protestar en las calles de la capital para rechazar la Ley General de Educación (LGE).
En el saldo de la represión se contabilizaron 16 varones y una mujer detenidas, ocho de ellos menores de edad y nueve adultos, luego de la violenta intervención de carros lanzaaguas y personal de fuerzas especiales de Carabineros.
Debido al alboroto del momento el tránsito fue suspendido bastante tiempo en la Alameda, al tiempo que los secundarios se repartieron, huyendo de la persecución policial, por las inmediaciones del Instituto Nacional y la casa central de la Universidad de Chile, en calle Arturo Prat, donde continuaron los enfrentamientos autodefensivos.
Uno de los incidentes represivos más graves se registró al inicio del Paseo Ahumada, donde un dirigente del gremio de los profesores, identificado como Enrique Rojas, fue detenido y subido a un bus policial. Manifestantes denunciaron que el docente fue salvajemente agredido y que resultó con una grave lesión en uno de sus ojos.
La autorización de la Intendencia para marchar contemplaba el recorrido desde Plaza Los Héroes hasta Parque Almagro, pero los estudiantes intentaron tomar el Paseo Bulnes y accedieron hasta al Paseo Ahumada.
Las manifestaciones comenzaron esta mañana [por ayer] en distintos puntos de la capital. Algunos estudiantes secundarios se reunieron en Plaza Los Héroes, pero otros, principalmente de colegios del sector oriente, iniciaron su recorrido en Plaza Italia.
Dos varas de medir
Ayer, las protestas coincidieron con un paro de 60.000 camioneros en todo el país en reclamo por el alza de los combustibles, que ha logrado ya crear problemas de abastecimiento y taponar muchas rutas importantes.
Sin embargo, el gobierno no envía los carabineros a reprimir a estos empresarios. Con el país semiparalizado, Bachelet llamó ayer "al diálogo".







