lahaine.org

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/cQ2v

convertir a:
Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf

  tamaño texto

  enviar          imprimir


traductor

18/12/2019 :: Mundo, James Petras, Mundo

Hay que apoyar críticamente las medidas del presidente Fernández en este momento

x James Petras - La Haine
Si hay un boicot sobre inversiones ¿qué va a hacer Fernández?

El análisis de James Petras en CX36, 16 de diciembre de 2019. Escuchar: https://archive.org/details/20191216jamespetras_201912

Hernán Salina: Queremos comenzar esta columna con la asunción del nuevo Presidente de Argentina, Alberto Fernández y las primeras medidas que ha adoptado en materia económica, intentando incentivar el consumo interno, el aumento de las retenciones para el agro que ya tiene repercusiones. ¿Cómo se puede evaluar este comienzo?

JP: Son pasos positivos en el sentido de que trata de revertir la economía de Macri y afectar a los grandes capitales en el agronegocio. Pero más allá de eso está implementando medidas para aliviar la pobreza en el caso inmediato. Hay que ver en qué grado el gobierno, incluso el Congreso y la Presidencia, puede implementar las medidas que puedan impactar en el 40% de los argentinos que están en la pobreza y de los que están viviendo día a día.

El hecho es que el gobierno tiene que cumplir algunas medidas porque hay una enorme masa de gente que estaba marchando en las calles, que apoyaron el voto con esperanza de que algo pase en lo inmediato.

Ahora, hay que ir más allá de las medidas positivas inmediatas y ver de qué manera podría afectar lo estructural, porque aquí en Washington, en Nuev a York y en Wall Street se habla de amenazas, del peligro de Cristina Fernández de Kirchner que podría influir en la política de una forma populista, para ellos una mala palabra porque significa inversiones en el bienestar popular. No tenemos ninguna garantía de que bajo las presiones de Wall Street, de los banqueros en Argentina y los terratenientes, podrán realizar las medidas.

Por esta razón hay que apoyar críticamente las medidas del presidente Fernández en este momento, pero seguir y aumentar las presiones para contrarrestar los evidentes efectos negativos que van a imponer los inversionistas.

Si hay un boicot sobre inversiones ¿qué va a hacer Fernández? Tiene dos caminos: Uno tomar medidas más radicales para compensar por las pérdidas del sector privado. Y la otra alternativa, es capitular a las presiones del gran capital y dar la vuelta a las esperanzas populares.

HS: ¿Se puede esperar alguna acción de presiones importante, como se hizo en el anterior período kirchnerista desde los sectores poderosos del agronegocio, contra este gobierno?

JP: Si, es evidente. Ya estamos leyendo los diarios financieros aquí y hablan de boicot, hablan de paralizar las plantas nuevas y hablan de seguir aumentado las presiones para doblegar al gobierno. No hay ninguna duda de que el gran capital no va a tolerar ninguna medida que pueda afectar las ganancias y beneficios que recibieron con Macri.

En otras palabras, entramos en fase de guerra. Y eso depende mucho de la capacidad de luchar, no sólo del gobierno, sino también de las movilizaciones. El gobierno es vacilante, pero si las presiones y movilizaciones de antes de las elecciones aumentan, pueden contrarrestar la ofensiva inevitable del gran capital. Si no hay movilizaciones y simplemente se cruzan los brazos para ver qué hace el gobierno, serán los perdedores.

HS: Yendo al norte Petras, queremos ver lo que dejaron las elecciones en Inglaterra con el triunfo de Boris Johnson que lo reafirma en el camino del Brexit, de la salida de la Unión Europea y la derrota de los laboristas, con Jeremy Corbyn que era mostrado como una opción progresista.

JP: No hay mucho impacto aquí. Uno tiene que ver en algún sentido que Donald Trump apoyaba a Johnson, y eso es evidente. pero por otro lado Trump no presta ningún nuevo apoyo, nuevo trato, nueva política, nuevas ofertas económicas. El mismo Johnson empieza a negociar ahora a ver en qué grado podría llegar a un acuerdo con la Unión Europea. Es una situación de gran esperanza para el gran capital de que a partir de las elecciones, derrotados los laboristas, puedan aumentar las presiones sobre Johnson para llegar a un acuerdo favorable a los banqueros. Y eso me parece que está dentro de las cartas que se juegan.

Johnson ya dice que va a buscar soluciones pragmáticas y no indica qué significa pragmáticas. Yo creo que en algún sentido, las negociaciones con Europa van a seguir y tal vez postergue el día de decisiones esenciales. Postergar en el sentido actual significa que sigue todo igual.

HS: Pero ¿por qué se dio la derrota laborista en un Reino Unido en crisis económica? ¿Por qué se abrió la opción de los conservadores más que los laboristas?

JP: Creo que el Brexit del Partido Conservador ofreció a los obreros que van a escapar de las presiones de la Unión Europea, que asumen las mentiras patronales sobre lo negativo de sus leyes laborales para conseguir trabajo, que quieren crear el capitalismo de bienestar social en un Estado.

Pero en realidad la clase obrera está dividida. Los escoceses en el norte se quieren quedar en la Unión Europea; los obreros en gales lo mismo; los irlandeses igual. Entonces hay una fragmentación de la clase obrera entre diferentes nacionalidades. Y eso tiene como resultado bajar el apoyo de la clase obrera a estos sectores.

También la amenaza de irse de Europa alentó a algunos sectores de los trabajadores, porque piensan que si se quedan en Europa va a aumentar la inmigración y van a bajar los salarios; hay un aumento del nacionalismo, un chauvinismo y falta de solidaridad que también tuvo un impacto negativo en la votación laborista. Y también en la aristocracia de trabajo votaron a los conservadores pensando que podían defender sus privilegios.

HS: Culminó en España otra de estas denominadas cumbres del clima sin avances concretos en materia de reducir las emisiones contaminantes en el mundo.

JP: Si, fue un fracaso total. Porque los diferentes países capitalistas, al lado de los países del tercer mundo, no pudieron llegar a un acuerdo de concesiones para continuar la política actual fracasada. Es una situación muy dramática porque EEUU con Trump, renunció a estar presente en el acuerdo. Eso significa que Europa y los países del Tercer Mundo tienen que negociar sin el apoyo norteamericano y con los norteamericanos contaminando todo el mundo sin restricciones. Es un despelote porque nadie sabe cómo tomar medidas para abrir negociaciones consecuentes.

HS: ¿Hay otros temas que quiera mencionar esta semana?

JP: Si, varias cosas. Primero, en Chile el 90% de la población quiere nueva Constitución. De ese 90% la gran mayoría quiere cambiar la infraestructura económica, pensiones, salarios, jubilaciones; pero hay una división entre los que están apoyando la nueva Constitución, porque algunos quieren un documento sin cambiar la estructura; otros -la gran mayoría- quieren usar la Constitución para cambiar el poder económico y social.

Finalmente, podríamos decir que la Navidad aquí ha cambiado en todo sentido La Navidad es un proceso de promover el comercio, no hay ningún contenido sobre la natividad, el nacimiento de Jesús, la persecución de José ni María que tuvieron que esconderse en una granja, la pobreza de los que no tenían trabajo, los carpinteros, todo está excluido ahora, todo es comprar, comprar, consumismo y toda la propaganda excluye la posibilidad de entrar en medidas más profundas sociales y económicas que afectan a la Navidad.

Extractado por La Haine

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/cQ2v

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal